Showing posts with label paz. Show all posts
Showing posts with label paz. Show all posts

Thursday, January 7, 2016

Paz en la Tormenta

“Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal. Lo despertaron y le dijeron: —¡Maestro!, ¿no tienes cuidado que perecemos?” Marcos 4:38

Los discípulos de Jesus estaban en la barca con El, cuando de repente una fuerte tormenta sacudió su barco haciendo que temieran por sus vidas. Recordemos que muchos de estos discípulos habían sido pescadores así que estaban acostumbrados a estar en tormentas en medio del mar. Pero esta tormenta era diferente, esta tormenta hizo que todos temieran por sus vidas ya que las olas eran tan grandes que el barco se lleno de agua y comenzaba a hundirse. La particularidad interesante es que mientras todos luchaban por mantener el bote a flote, Jesus estaba durmiendo. Los discípulos no podían entender como Su maestro podría estar durmiendo en esas condiciones. Pareciera que El no estaba interesado en resolverles el problema. No entendían como era posible que Jesus durmiera ante tal necesidad y desesperación. Después de todo ellos estaban ahi porque Jesus les había mandado a todos a pasar al otro lado. Ellos estaban siguiendo las ordenes de Su maestro, pero por haberle hecho caso ahora estaban en medio de una tormenta que estaba a punto de acabar con sus vidas. Pero cuando todo parecía perdido decidieron despertar a Jesus y preguntarle por que había permitido que esto les suceda. ¿Acaso Jesus no estaba interesado en ellos? ¿Por que permitió que llegaran a este punto para no mostrar ningun interés en ayudarlos? Pero antes de responder, lo primero que hizo Jesus fue reprender al viento y enseguida llego la calma. Luego enfrento a los discípulos y les pregunto porque habían tenido temor si el estaba en la barca con ellos. Los discípulos terminaron maravillados una vez mas ante el asombroso milagro y aprendieron una nueva lección sobre el poder y protección de Dios sobre sus vidas.  

A lo largo de los cuatro evangelios me he podido identificar muchas veces con las actitudes erradas de los discípulos, pero sobre todo en este relato donde ellos no entendían como Jesus podía estar durmiendo mientras la tempestad atentaba contra sus vidas en alta mar. Cuantas veces me he sentido en medio de alguna tormenta en mi propia vida y siento que Jesus esta dormido o que simplemente no esta atento a mis oraciones. A pesar de estar haciendo lo correcto y obedeciendo sus mandamientos aveces puede suceder que sentimos que por seguir Su voluntad nos enfrentamos a tormentas que amenazan con hundir nuestras vidas. Y lo primero que hacemos es preguntarle a Jesus por que no tiene cuidado de nosotros. Y en el momento donde ya parece que no hay solución aparece Jesus y calma las tormentas de nuestras vidas. Pero El no quiere que lleguemos a ese momento de desesperación sino que aprendamos a tener calma en medio de la tormenta y a tener la certeza de que El tiene el poder de calmar esas tormentas y traer paz sobre nuestras vidas en el momento oportuno. No dudemos por un instante de que Jesus tiene cuidado de nosotros y aprendamos a confiar en medio de esas tormentas difíciles que nos tocan atravesar. Si El esta en la barca contigo entonces no hay nada que temer. Invitemos a Jesus a que navegue las aguas con nosotros así cuando lleguen las tormentas a nuestras vidas podemos estar seguros de que El va a traer la calma. Dejemos que el dirija nuestra barca y nos lleve al lugar donde nos quiera usar. Por mas que estemos acostumbrados a andar en alta mar van a llegar tormentas que nunca hemos enfrentado antes y cuando eso suceda podemos tener la certeza de que Jesus esta en la barca con nosotros para traer la calma así que solo tenemos que aprender a confiar en El y mantener nuestra mirada puesta en El. Si el duerme es porque en medio de la tormenta aun hay seguridad así que confiemos en todo tiempo.

Friday, February 11, 2011

No Te Aflijas, Dios Ha Vencido!!!



¨Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.¨ Juan 16:33

Un error muy común que cometemos muchas veces cuando nos convertimos es creer que todo nos va a salir bien. Creemos que porque ahora somos cristianos todo va a ser color de rosas. Creemos que si Dios está con nosotros entonces nada malo nos pasara, pero al contrario Jesús nos dijo que en el mundo tendremos aflicción. Si no me creen entonces miren la vida de todos los primeros cristianos en el Nuevo Testamento que tuvieron que padecer hambre y percusión por seguir a Cristo y predicar su evangelio. Muchos inclusive fueron muertos, otros encarcelados, y otros crucificados a causa de seguirlo a Jesús. Dios nunca nos dijo que no íbamos a tener problemas. Lo que si promete el Señor es que estará con nosotros en medio de nuestra aflicción. Él promete no abandonarnos nunca. Él se duele junto a nosotros, no nos deja enfrentar nuestros problemas y dificultades solos. Dios promete traer paz en medio de la aflicción. Él es el único que nos da paz cuando todo en nuestro mundo parece estar mal. La gran diferencia entre las personas que tienen a Jesús en su corazón y las que no, es que los que tienen a Cristo pueden experimentar una paz en medio de los problemas. Saben que hay alguien que tuvo que experimentar peores dolores que los nuestros y los venció. Por lo tanto no estamos solos cuando enfrentamos problemas, sino que tenemos a alguien que nos ayuda a atravesar esas dificultades y que nos promete la victoria porque Él ya ha vencido al mundo.

 Jesús fue un claro ejemplo de cómo hay que vivir la vida cristiana. Él no vino simplemente para disfrutar la vida, sino que vino a servir y entregarse por los demás. Nosotros muchas veces vivimos un cristianismo cómodo creyendo que Dios está ahí a nuestro lado para darnos todo lo que le pedimos. Esa gente es la que no entiende cuando se enfrenta a algún problema ya que piensan que Dios les ha dado la espalda y los ha abandonado. Creen que Dios los está castigando por algo, pero la verdad es que los problemas van a llegar de cualquier manera. La diferencia está en que Dios nos sostiene en medio de nuestras necesidades, solo hay que confiar en Él y saber que Él está en control de la situación. Dios nos ha prometido dejarnos su consolador, el Espíritu Santo, el cual nos llena de una paz más allá del razonamiento humano. Mucha gente no va a entender cómo puedes estar tan lleno de paz y seguridad en medio de tantas turbulencias y aflicciones, pero es el Espíritu Santo que está con nosotros para animarnos y darnos esa seguridad de que saldremos adelante.

Quizá muchos están pasando un momento muy difícil en sus vidas y sinceramente no sé porque Dios ha permitido que les sucedan esas cosas, pero los que sí les puedo garantizar es que Dios está ahí a su lado para traerles paz en medio del problema. No le preguntes a Dios porque permitió que pases por lo que estas pasando, sino pídele que te ayude a atravesar el problema, porque Él ya ha vencido al mundo y es el único que nos puede dar paz. Pide que te mande a Su Espíritu Santo para que te llene de su paz y consolación. Él es el único que te puede sostener en medio de tu dificultad porque Él ya ha experimentado peores dolores y aflicciones que las nuestras. Yo he experimentado de esa paz en medio de los problemas que me han tocado enfrentar y sé que solo he salido adelante porque Su mano me ha sostenido en todo tiempo. Muchas veces es en medio de esas aflicciones y problemas cuando aprendemos las lecciones más grandes de nuestras vidas. Los problemas moldean nuestro carácter y nos van formando para ayudarnos a crecer como personas. Pongamos toda nuestra confianza en Dios, que Él es el único que nos puede llenar con su paz en medio de los problemas.