Monday, March 1, 2010

Cara a Cara Con Dios


¨Jehová hablaba con Moisés cara a cara, como habla cualquiera con su compañero.¨ - Éxodo 33: 11

Moisés tenía una relación muy especial con Dios, él tenía como costumbre apartarse por un tiempo y subir al monte a buscar de Su presencia. Su relación era tan intima que conversaba con Dios así como si estuviera conversando con un amigo. Moisés venia de liberar a su pueblo de mano de los egipcios donde habían estado cautivos por varios años. Ahora estaba guiando al pueblo a través del desierto a la tierra prometida pero se encontraba con varios inconvenientes ya que el pueblo era muy terco. El pueblo se preocupaba porque Moisés pasaba tanto tiempo en el monte que pensaban que ya había muerto así que un día decidieron hacer un becerro de oro. Cuando Moisés regreso del monte con las tablas del mandamiento que Dios le había dado, vio el ídolo que habían construido y se enojo tanto que tiro las tablas al suelo y las partió. Enseguida los reprendió y fue de nuevo al monte para interceder y pedir perdón por su gente.

Es en este momento que llegamos al capítulo 33 de éxodo donde vemos la relación especial que tenia Moisés con Dios. Moisés busco el perdón de Dios para su pueblo ya que sabía que tenía una relación especial con El y que Dios lo iba a escuchar. Moisés podía hablar con el Señor así como cualquiera habla con un amigo sobre sus problemas. Moisés conocía el corazón de Dios porque pasaba tiempo con El en intimidad y sabia que lo que había hecho el pueblo había herido Su corazón. Así que lo primero que hizo fue pedir perdón por el pecado de su pueblo por haber construido este ídolo. Dios mostro su fidelidad una vez más para con su pueblo y le prometió a Moisés que subirían a la tierra que fluye leche y miel. A pesar de la infidelidad de su pueblo, Dios se mantuvo fiel y cumplió con Su promesa. Moisés jugó un papel determinante para que el pueblo llegue a su destino ya que intercedió por su gente y tenía una relación tan personal con Dios que sabia como pedirle a Dios que se mantenga fiel a sus promesas a pesar de que el pueblo no lo merecía.

A diferencia del pueblo, Moisés pasaba en intimidad con Dios y tenía una relación muy personal con El. En cambio el pueblo mantenía una relación lejana con Dios ya que Moisés servía como su intérprete y mediador. En el momento que Moisés ya no estaba entre su gente, estos comenzaron a preocuparse y decidieron crear un becerro de oro. ¿Por qué hicieron esto después de haber visto como Dios los había salvado y hecho milagros para que sean libres? El pueblo no tenía una relación personal con Dios, ellos seguían a Moisés y en el momento que él no estaba con ellos decidieron crear un becerro porque necesitaban algo físico, algo que pudieron palpar y ver con sus ojos físicos. El pueblo no tenía esa relación con Dios y por eso cayó en pecado. Hoy nosotros tenemos la posibilidad de acercarnos a nuestro Padre y tener una relación personal con El, pero debemos dedicarle tiempo y realmente buscar intimidad con Dios. La relación que tenia Moisés con Dios no solo salvo al pueblo sino que le permitió recibir grandes promesas para su vida: ¨Porque será cosa tremenda la que Yo hare contigo¨ y ¨Yo arrojare de tu presencia a las naciones y ensanchare tu territorio.¨ Estas mismas promesas son las que Dios quiere compartir con nosotros hoy día si le buscamos y dejamos que El nos guie. No nos conformemos con buscar cosas palpables y físicas y aprendamos a vivir en fe.

Friday, February 26, 2010

Para Ser Luz La Clave Está en lo Secreto

¨Y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensara en publico.¨ - Mateo 6:4

Jesús recién estaba comenzando su ministerio y su fama ya se estaba extendiendo debido a los milagros y sanidades que estaba realizando. Fue durante este tiempo que grandes multitudes lo comenzaron a seguir y Jesús decidió detenerse. Se dirigió hacia sus seguidores en lo que hoy conocemos como el Sermón del Monte. Comenzó su famoso sermón con las bienaventuranzas, luego hablo sobre ser la sal y la luz del mundo, hablo sobre la ley, el adulterio, el divorcio, los juramentos, la venganza, el amor hacia los enemigos, de ser perfectos y luego llego al punto que trata el versículo cuatro que dice ¨y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensara en público¨.

Jesús venia de decir que teníamos que ser la luz para que los hombres vean nuestras buenas obras, pero ahora está diciendo ¨guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos.¨ A primera vista pareciera que se contradice con lo que venía diciendo unos momentos atrás: ¨así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre.¨ Pero si nos ponemos a analizar cuidadosamente estos dos versículos realmente no hay una contradicción, sino que Jesús se esta asegurando que entendamos bien el propósito de ser luz en el mundo. Nuestras obras siempre deben estar enfocadas en glorificar al Padre y no en que otros nos vean y digan que buenos que somos. Muchas veces hacemos cosas para que otros vean que tan buenos o espirituales somos, pero la verdad es que nuestra motivación siempre debe estar enfocada en glorificar a Dios. ¿Qué es lo que realmente nos motiva a tomar determinada acción?

Mucho hablamos de tener una relación con Dios y no una religión, pero muchas veces continuamos viviendo una vida religiosa buscando la aprobación de los hombres y no la de Dios. Debemos estar atentos a lo que El nos quiera hablar y donde nos quiera usar. Toda buena obra que salga de nosotros debe estar motivada por El solamente. Dios es el único que realmente sabe de dónde proviene nuestra verdadera motivación. El ve lo secreto, nuestro corazón, y solo si vivimos una verdadera relación con El podemos saber cuál es el próximo paso a seguir para glorificar al Padre. Esa es la diferencia entre estar viviendo una religión y tener una relación personal con el Padre. ¿Estoy buscando la aprobación de Dios o la de los hombres?