Showing posts with label Efesios. Show all posts
Showing posts with label Efesios. Show all posts

Friday, October 23, 2015

El Secreto Siempre es el Amor


“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.” Efesios 5:25-27

No hay ejemplo mas grande de amor que el de Jesus. El se entrego por amor a su iglesia y por eso Pablo usa dicho ejemplo para enseñarnos a nosotros como debemos amar a nuestras esposas. A Jesus no le importó nuestros defectos ni nuestro pasado. El se entrego por completo a nosotros entregando su vida para que podamos volver a disfrutar de una relación intima con nuestro Padre. Muchas veces creemos que tenemos que hacer algo para merecer ese amor, pero Jesus ya hizo todo y solo quiere que imitemos ese amor y que nos amemos unos a otros de la misma manera en que El nos amó. El gran problema de la humanidad es que creemos que debido a nuestro pasado no nos merecemos tal amor y muchas veces cuando nos acercamos a Dios sentimos que no podemos vivir una vida que le agrada y terminamos alejándonos una vez mas ya que sentimos que cada vez que lo intentamos le fallamos. Pero Jesus ya hizo todo por nosotros y solo quiere que aceptemos Su amor y que comencemos a disfrutar de una relación con nuestro Padre que El hizo posible mediante su sacrificio en la cruz por nosotros. El gran impedimento somos nosotros mismos ya que muchas veces sentimos que no podemos ser fieles a ese gran amor que nos ha sido entregado. Entonces la pregunta es, como podemos mantenernos fieles a tan grande amor y entrega por nosotros?

Por nuestros propios medios nunca vamos a poder vivir vidas perfectas que agraden a Dios. El gran problema es que muchas veces enfocamos todas nuestras fuerzas en intentar cumplir Sus mandamientos pero nos quedamos cortos porque hay areas en las cuales somos débiles. Creo que a medida que vamos conociendo de cerca el corazón de Dios y nos vamos enamorando de El, Dios se va perfeccionando en nuestras debilidades. No se trata de intentar con todas nuestras fuerzas agradar a Dios, sino simplemente de mantenernos enfocados en El y dejar que El nos enamore. A medida que vamos entendiendo que Sus planes y Sus propósitos son mas grandes que los nuestros, se nos va haciendo mas fácil someternos a Su voluntad y a Sus mandamientos. Pero el secreto es el amor y por eso Jesus dijo que todas las leyes de Dios se pueden resumir en amar a Dios con todo nuestro corazón y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Es verdad que somos débiles pero a medida que crecemos en nuestra relación con El, El se va fortaleciendo en nuestras vidas y esos pecados en los cuales constantemente caíamos y nos alejaban de Dios ahora son vencidos debido a que pusimos nuestro enfoque en amar a Dios y enamorarnos de cada uno de Sus mandamientos. No se trata de hacerlo con nuestras propias fuerzas, sino de simplemente enamorarnos de cada uno de los atributos de Dios. Entonces si para llegar a vivir vidas santas que agradan a Dios el gran secreto es el amor, por que los demás no sienten ese amor cuando entran a una iglesia? Creo que pasamos mucho tiempo intentando agradar a Dios por nuestros propios medios que dejamos de lado el amor y nos olvidamos que El quiere que todos experimentemos una relación intima con El que este basado en el amor. No nos volvamos como los fariseos que se sentían limpios por fuera porque aparentaban vivir una vida santa pero que su corazón estaba alejado de Dios. Es necesario juzgar menos y amar más si queremos que nuestros hermanos gocen de una relación intima con Dios. 

Friday, August 20, 2010

El Señor Al Que Ama Disciplina


“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6:4
La Biblia habla mucho de la disciplina y la importancia de corregir a nuestros hijos desde una temprana edad, pero también advierte sobre sus excesos. Todo padre sabe que la principal función de la disciplina es corregir a su hijo y no simplemente castigarlo. Disciplinamos a nuestros hijos porque los amamos y no queremos que cometan el mismo error nuevamente. A ningún padre le resulta divertido disciplinar a su hijo o corregirlo, al igual que a ningún hijo le gusta ser disciplinado por su padre, pero la Biblia nos declara que es necesario disciplinar a nuestros hijos. Proverbios 22:6 dice “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartara de él,” y en el capítulo 13 versículo 24 dice “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama desde temprano lo corrige.” La disciplina es una señal de amor, no es un castigo, el principal objetivo es lograr corregir una conducta equivocada. No hay nada peor como padre que disciplinar a un hijo por cometer el mismo error ya que lo que buscamos es que haya un cambio de conducta.
En nuestra relación con Dios muchas veces sucede lo mismo ya que Él es nuestro Padre y nosotros sus hijos. Muchas veces nos toca recibir su corrección y ser disciplinados aunque no nos guste. Pero Dios lo hace porque nos ama y quiere lo mejor para nosotros así como también nosotros corregimos a nuestros hijos. Él usa la disciplina para corregirnos y buscar un cambio de actitud en nosotros, y no hay nada que lo entristezca más que tener que volver a corregirnos por un mismo pecado; así como nosotros nos entristecemos con nuestros hijos cuando vuelven a cometer el mismo error por el cual ya lo hemos corregido porque la verdad es que el principal objetivo de la disciplina es producir un cambio de actitud en la otra persona, un arrepentimiento sincero. Si la conducta de nuestro hijo no cambia sentimos como que la disciplina ha fallado porque lo que buscamos es ese cambio de actitud, ese arrepentimiento sincero, y Dios busca lo mismo de nosotros. El nos corrige porque nos ama, pero al mismo tiempo le duele ver cuando caemos en los mismos pecados y errores.
La Biblia lo resume mejor de lo que yo lo puedo hacer en Hebreos 12:5-11, "Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menospreciéis la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados".