Showing posts with label Hebreos. Show all posts
Showing posts with label Hebreos. Show all posts

Thursday, October 22, 2015

Intimidad con el Padre

“Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque lo llevó Dios.” Genesis 5:24

Me parece fascinante el hecho de que en la Biblia no conocemos mucho acerca de quien fue Enoc ni que fue lo que hizo, pero aun así aparece su nombre en varios libros de la Biblia haciendo referencia a que Dios se lo llevo sin que haya gustado la muerte. En el quinto capitulo de Genesis se esta haciendo mención de todos los descendientes de Adan y cuantos años vivió cada uno pero de repente cuando llegamos a Enoc no se menciona que haya muerto sino que simplemente desapareció porque Dios se lo llevó. Hay muchos personajes bíblicos que tuvieron una relación muy cercana con Dios e hicieron muchos milagros y recibieron muchas bendiciones de parte de Dios pero junto a Elias, Enoc fue el único que tuvo dicho privilegio de ser llevado por Dios sin tener que enfrentar la muerte. Me pregunto que clase de relación tuvo que haber tenido Enoc para que Dios se lo llevara a diferencia del resto de nosotros. El énfasis que hace el escritor en medio de la exhausta lista de los descendientes de Adan me llamo la atención porque hace referencia a que Enoc era una persona que caminaba con Dios. Que privilegio tan grande! Seguro que Enoc era una persona que disfrutaba de una relación intima con Dios y que disfrutaba de la comunión con El. En el capitulo 11 de Hebreos vemos que Enoc esta incluida en la lista de los hombres que alcanzaron buen testimonio mediante la fe. El versículo 5 dice, “Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuera traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.” Cuantos de nosotros no desearíamos llegar a tener una relación tan intima con el Padre como la tuvo Enoc y que se pueda decir de nosotros que caminamos con Dios? La única manera de agradar a Dios es mediante la fe y por eso la Biblia hace tanto énfasis en estos hombre de fe para que aprendamos a vivir como ellos lo hicieron. 

La palabra que más me llama la atención de este pasaje es “Caminó.” Que hermoso que seria que los demás puedan decir de nosotros que caminábamos con Dios. Creo que uno de los secretos para poder disfrutar de la intimidad con Dios es simplemente enamorarse de El. Muchas veces nos acercamos a Dios porque tenemos necesidades y queremos pedirle algo. Intentamos negociar con Dios diciéndole que si El nos da lo que le pedimos nosotros le entregaremos nuestra vida. En la Biblia Jesus mismo nos manda presentar nuestras peticiones delante de Dios así que no estoy diciendo que esta mal que vayamos a El cuando estamos en necesidad, pero creo que el caminar con Dios implica mucho mas que el acercarnos a el cuando queremos algo. Caminar con Dios es simplemente disfrutar de la compañía del Padre y pasar tiempo con El disfrutando de Su Presencia sin necesariamente querer nada a cambio. Caminar con Dios implica seguir Sus pasos sin importar donde nos esta dirigiendo ya que sabemos que mientras estamos con El estamos seguros. Mi oración para mi propia vida es que pueda llegar a tener una relación así con mi Padre. Simplemente disfrutar de su Presencia y enamorarme cada día mas de El. Quiero seguir Sus pasos y caminar junto a El sin preocuparme donde me esta llevando o cuan largo sea el camino. Enamorarme tanto de Dios que pueda desaparecer en Su presencia todos los días sin querer nada mas. 

Friday, August 20, 2010

El Señor Al Que Ama Disciplina


“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6:4
La Biblia habla mucho de la disciplina y la importancia de corregir a nuestros hijos desde una temprana edad, pero también advierte sobre sus excesos. Todo padre sabe que la principal función de la disciplina es corregir a su hijo y no simplemente castigarlo. Disciplinamos a nuestros hijos porque los amamos y no queremos que cometan el mismo error nuevamente. A ningún padre le resulta divertido disciplinar a su hijo o corregirlo, al igual que a ningún hijo le gusta ser disciplinado por su padre, pero la Biblia nos declara que es necesario disciplinar a nuestros hijos. Proverbios 22:6 dice “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartara de él,” y en el capítulo 13 versículo 24 dice “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama desde temprano lo corrige.” La disciplina es una señal de amor, no es un castigo, el principal objetivo es lograr corregir una conducta equivocada. No hay nada peor como padre que disciplinar a un hijo por cometer el mismo error ya que lo que buscamos es que haya un cambio de conducta.
En nuestra relación con Dios muchas veces sucede lo mismo ya que Él es nuestro Padre y nosotros sus hijos. Muchas veces nos toca recibir su corrección y ser disciplinados aunque no nos guste. Pero Dios lo hace porque nos ama y quiere lo mejor para nosotros así como también nosotros corregimos a nuestros hijos. Él usa la disciplina para corregirnos y buscar un cambio de actitud en nosotros, y no hay nada que lo entristezca más que tener que volver a corregirnos por un mismo pecado; así como nosotros nos entristecemos con nuestros hijos cuando vuelven a cometer el mismo error por el cual ya lo hemos corregido porque la verdad es que el principal objetivo de la disciplina es producir un cambio de actitud en la otra persona, un arrepentimiento sincero. Si la conducta de nuestro hijo no cambia sentimos como que la disciplina ha fallado porque lo que buscamos es ese cambio de actitud, ese arrepentimiento sincero, y Dios busca lo mismo de nosotros. El nos corrige porque nos ama, pero al mismo tiempo le duele ver cuando caemos en los mismos pecados y errores.
La Biblia lo resume mejor de lo que yo lo puedo hacer en Hebreos 12:5-11, "Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menospreciéis la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados".  

Friday, May 28, 2010

Puestos los Ojos en Jesus

¨Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.¨ Hebreos 12:2

Jesús había enviado a sus discípulos al otro lado del mar mientras se despedía de la multitud, y ellos se encontraban en el medio del mar cuando unas fuertes olas comenzaron a azotar su barca. Ya era de noche cuando a la distancia vieron a alguien caminando sobre las aguas hacia ellos y todos se asustaron porque creían que estaban viendo un fantasma. En ese momento Jesús los tranquilizo y les dijo que era él, pero Pedro, aun no convencido, le dijo que si era él que lo mandara a caminar sobre las aguas. Jesús le dijo que venga y Pedro comenzó a caminar sobre las aguas hacia él, pero cuando vio el fuerte viento y las grandes olas tuvo miedo y comenzó a hundirse. Fue en ese momento que clamo a Jesús y le pidió que lo salvara. Jesús le extendió su mano y lo levanto llevándolo salvo a la barca. Una vez que estaban todos seguros en la barca el viento se calmo y los discípulos reconocieron que verdaderamente Jesús era el hijo de Dios.

En el capítulo 12, verso 2 de la carta a los Hebreos, el autor nos está exhortando a mantener nuestra mirada puesta en Jesús. No hay mejor ilustración para entender este punto, que la historia de Pedro caminando en el medio del mar. Mientras Pedro ponía su mirada en Jesús podía ir avanzando milagrosamente hacia su Maestro, pero en el momento que desvío su mirada y su atención en Jesús fue que comenzó a hundirse. Pedro vio el fuerte viento, las grandes olas, y a pesar de que estaba caminando sobre las aguas permitió que el temor lo alcanzara, comenzó a dudar, y eso provoco que comenzara a hundirse. Fue ahí que no le quedo otra que clamar a su salvador y pedirle que lo rescatara. Jesús respondió al clamor de Pedro y lo levanto llevándolo a salvo a la barca aunque le reclamo su falta de fe.

Al igual que Pedro, muchas veces nosotros nos encontramos caminando sobre las aguas. Mientras tenemos nuestra mirada puesta en Jesús podemos avanzar confiados sabiendo que El está en control de nuestra situación. Los fuertes vientos y las olas representan los problemas que tenemos que enfrentar en nuestro diario vivir. Si nos enfocamos en nuestros problemas seguramente vamos a comenzar a hundirnos, pero si mantenemos nuestra mirada firme en Jesús entonces podemos avanzar seguros sabiendo que El está en control de nuestra situación. Jesús no va a permitir que nuestros problemas nos ahoguen, sino que tenemos que seguir caminando con fe, puestas nuestras miradas en El, sabiendo que mientras seguimos enfocados en El entonces las circunstancias no nos pueden afectar. Debemos entender que Jesús esta en control de nuestras vidas y mientras tengamos nuestras miradas fijas en El ninguna ola nos podrá derribar, sino que vamos a seguir caminando por encima de nuestros problemas y no dejar que nada desvíe nuestra atención de los ojos de Jesús. Cuando aprendemos a caminar con nuestra mirada puesta en Jesús aprendemos a andar por fe y no por vista, sabiendo que los problemas no nos pueden derribar porque Jesús esta en control de nuestras vidas.

¨Porque por fe andamos, no por vista.¨ 2 Corintios 5:7

http://estebueno2.blogspot.com/