Monday, August 31, 2015

Fortaleciéndonos en Dios en medio del dolor

"Entonces David y la gente que con el estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. Y David se angustio mucho pues todo el pueblo estaba en amargura dé alma, MÁS DAVID SE FORTALECIÓ EN JEHOVÁ SU DIOS.” 1 Samuel 30:4,6

El sufrir una perdida de un ser querido es uno de lo momentos mas dolorosos que nos tocan experimentar en la vida. Este versículo fue clave para mi al enfrentar la trágica muerte de mi padre. Tras haber sobrevivido milagrosamente a un infarto cerebral hace cinco años atrás, el venía recuperándose y haciendo rehabilitación con una fortaleza que solo se la pudo haber dado Dios. Aun seguía haciendo sus terapias y aun no había recuperado el habla, pero se hacía entender siempre con sus gestos y expresiones. Esa fortaleza siempre iba acompañada con una gran sonrisa que irradiaba paz y felicidad a todos los que estábamos cerca de él. El haber estado tan cerca de él en su larga lucha física hace sentir aun mas su ausencia ahora que se nos adelanto y se fue con el Señor. Hay momentos en que me encuentro caminando entre una delgada linea, de un lado una parte de mí parece haberse marchado con él, mientras que del otro una parte suya permanece viva en mi a través de recuerdos y pensamiento. La paz y la tranquilidad que experimentamos como creyentes cuando un ser querido parte se contradice con la tristeza y amargura que enfrentamos al saber que esa persona ya no estará fisicamente entre nosotros. Pero la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento es la que nos llena de consuelo y nos recuerda cada una de las promesas que El nos da como sus hijos. Tenemos la certeza de que papa esta con Dios recibiendo sus coronas, pero al mismo tiempo dolidos porque extrañaremos su sonrisa y abrazos. 

En momentos tan dolorosos como estos uno puede decidir que actitud tomar ante la adversidad. Angustiarse y dejarse vencer por el dolor, o buscar el refugio y consuelo en Dios. Papa siempre encontró gozo y fortaleza en Dios! Siempre con una sonrisa en la cara y el pulgar o el puño hacia arriba! Nos contagio a todos con su paz, amor, alegría, y fuerza! Si él jamas abandono su fe y continuó predicando con su ejemplo de vida, quienes somos nosotros para cuestionar los planes y propósito de Dios? En momentos así solo podemos aferrarnos más a Dios y pedir que El sea nuestra fortaleza como lo fue para David en esos momentos difíciles que tuvo que atravesar. De El viene nuestra fortaleza y consuelo durante estos momentos de angustia, y podemos descansar confiadamente en Sus promesas. El camina con nosotros y nos abraza cubriéndonos con su amor y paz incondicional. Sé que Sus planes y propósitos son más grandes que los nuestros y es en ese momento en que uno se llena de fortaleza y logra sobreponerse a la amargura. Hoy solo me toca agradecerle a Dios el haberme permitido tenerlo junto a mí por 5 años más aprendiendo de su fe, gozo, y fortaleza. Fueron uno de los mas hermosos cinco años de mi vida. Esa misma fortaleza que lo alimentaba a él a ir en pos de la recuperación es la que nos sostiene y fortalece a nosotros en medio del dolor. Cual es la actitud que va a tomar usted en medio del dolor y la angustia?


Thursday, August 25, 2011

Los Pensamientos de Dios Sobre los Nuestros



¨Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.¨ Proverbios 19:21

Los capítulos 18 al 21 de Proverbios son una continuación de lo que veníamos hablando acerca de la búsqueda de la sabiduría y de los consejos de Salomon en cuanto a cómo enfrentar las diversas circunstancias que se nos presentan en la vida. Salomon nos exhorta en cuanto a cuidar nuestra lengua, ser apacibles, amar la justicia, evitar ser testigos falsos, escuchar los consejos de nuestros padres, enfrentar nuestras enfermedades con alegría y buen ánimo, mostrarse amigo, hallar una mujer prudente y no basarnos simplemente en su apariencia física, no maldecir a nuestros padres, no vengarnos, y seguir la misericordia. Todas estas son cualidades de un hombre sabio que vive bajo el temor de Jehová. Estas actitudes son aprendidas cuando dejamos que Dios gobierne nuestras vidas y nos sometemos a Su voluntad. Los pensamientos de Dios para nosotros son mejores que los que nosotros podemos tener así que pongamos sus mandamientos por obra y escuchemos sus consejos porque Dios es el único que puede enderezar nuestros pasos. Podemos tomar diferentes decisiones en nuestra vida, pero si no las hemos consultado con Dios vamos a terminar muy mal porque el único camino a la sabiduría está en escuchar Sus consejos y aplicarlos. El consejo de Dios es el único que permanece al final. ¨De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo pues entenderá el hombre su camino?¨ (20:24). Dios nos creo y nos conoce mejor de lo que nosotros mismos nos podremos conocer. El camino que ha trazado para nuestras vidas es mejor que cualquier otro que nosotros pudiéramos tomar por nuestra cuenta. Dejemos que Dios dirija nuestros pasos y sometamos nuestras vidas a Él.

Uno de los consejos que más se repite en los proverbios tiene que ver con cuidar nuestra lengua. Vez tras vez somos advertidos acerca de la manera en que hablamos: ¨Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre¨ (18:4), ¨Los labios del necio traen contienda; y su boca los azotes llama¨ (18:6), ¨las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas¨ (18:8), ¨del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre…la muerte y la vida están en poder de la lengua¨ (18:20-21), ¨el que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lenguas¨ (20:19), ¨el que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias¨ (21:20). La lengua puede ser una herramienta poderosa para bien o para mal por lo tanto debemos de tener mucho cuidado como la usamos. No hablemos apresuradamente, ni tampoco nos sentemos a escuchar chismes porque no conducen a nada. Podemos meternos en muchos problemas y hacer muchos enemigos con tan solo abrir nuestras bocas y hacer un comentario inoportuno. Salomon nos manda a guardar nuestra boca porque sabe que ella nos puede alejar de la sabiduría. Las cosas que decidimos hablar no solo nos afectan a nosotros sino que también pueden afectar a los demás. Nuestra lengua tiene el poder para herir a nuestro prójimo, cuando en realidad somos llamados a mostrarnos amigos (18:24) así que más que nunca debemos usarla para fortalecer nuestras relaciones y no tirarlas abajo.

Los sabios temen a Jehová, guardan su lengua, y también escuchan el consejo de sus padres. Dios ha puesto a nuestros padres para que nos disciplinen y aconsejen, y es nuestro deber como hijos someternos a su autoridad y escuchar sus consejos. Dios nos manda a escuchar el consejo de nuestros padres porque sabe que ellos quieren lo mejor para nosotros y que han atravesado situaciones similares a las que nosotros nos enfrentamos hoy. Escucharlos puede evitar que tomemos decisiones equivocadas. Dios también actúa de la misma manera; Él es un padre para nosotros y Él quiere que estemos atento a sus consejos porque no quiere que suframos o cometamos errores que nos van a causar mucho dolor. Nuevamente Salomon nos recuerda que ¨todo camino del hombre es recto en su propia opinión, pero Jehová pesa los corazones.¨ (21:2). Hay decisiones que vamos a tomar que quizá a nuestros ojos nos parezcan correctas, pero ante los ojos de Dios están mal y Él quiere que aprendamos a discernir estas cosas y confiemos en Su consejo. Inclusive cuando alguien nos ha lastimado o herido, Dios quiere que tengamos misericordia de esa persona y la perdonemos. No intentemos vengarnos sino que dejemos todo en las manos de Dios  porque Él es nuestra salvación: ¨No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová y él te salvará.¨ (20:22). Los pensamientos de Dios son más grandes que los nuestros por lo tanto debemos confiar en Él y escuchar sus consejos porque solo así vamos a crecer y madurar en nuestra relación con Él.

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Tuesday, August 23, 2011

En Busca de la Sabiduría


¨Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata.¨ Proverbios 16:16

El libro de los Proverbios tiene una gran cantidad de exhortaciones y consejos que podemos aplicar a nuestras vidas, pero el objetivo principal de Salomon fue que pudiéramos adquirir la sabiduría divina que solo podemos obtener a través del temor de Jehová. La sociedad de hoy corre tras las riquezas; buscamos graduarnos en las mejores universidades para poder tener los mejores empleos o abrir nuestras propias empresas para poder gozar de un buen sueldo y vivir con confort. Dedicamos la mayoría de nuestro tiempo en buscar alcanzar obtener estas riquezas, pero descuidamos lo más importante: ir en busca de la sabiduría. Si pusiéramos nuestras prioridades en orden entonces dedicaríamos más tiempo a estudiar la palabra de Dios para que Él cumpla su propósito en nuestras vidas y nos llene de sabiduría. Si el principio de la sabiduría es el temor de Jehová y este temor consiste en aborrecer el mal, entonces comencemos por aplicar los consejos que nos está dando Salomon en este libro. Hay una gran cantidad de consejos que podemos hallar en este libro y las situaciones son amplias por lo cual debemos comenzar por estudiar detalladamente los Proverbios. ¨La ciencia del prudente está en entender su camino.¨ (14:8). La búsqueda de la sabiduría es lo que debería guiar y motivar nuestras acciones porque solo así vamos a poder entender nuestro camino. No se trata de buscar nuestros intereses personales o ir tras riquezas, sino de buscar esta sabiduría que solo Dios nos puede dar. ¨Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.¨ (14:12). Cuando comenzamos a trazar nuestro propio camino o nuestras propias metas vamos a terminar desorientados y confundidos porque Dios ya ha trazado un camino para nuestras vidas y Él quiere que sigamos ese camino; y solo lo vamos a poder seguir si vamos en busca de su sabiduría.

¨En el temor de Jehová está la fuerte confianza, y esperanza tendrán sus hijos. El temor de Jehová es manantial de vida.¨ (14:26-27). Cuando comenzamos a caminar bajo el temor de Dios y nos sometemos a Su voluntad para nuestras vidas podrán alcanzarnos millón problemas o situaciones que nos quieran hacer desviar de nuestro camino, pero si verdaderamente permanecemos enfocados en Él, podemos gozar de esa confianza y certeza de que estamos en el camino correcto y nada nos podrá detener para llegar a nuestra meta. Ese temor es lo que nos mantiene con esperanza y fuerzas para enfrentar las dificultades. Sabemos que mientras estamos caminando con Él y dejándonos guiar por Él entonces nada nos podrá detener. Esa confianza y esperanza solo nos la puede dar Dios y gracias a Él podemos disfrutar de ese manantial de vida. Cuando gozamos de esta confianza y certeza de que estamos en el camino del Señor y de que Él es el centro de nuestras vidas entonces podemos disfrutar y encontrar el verdadero gozo: ¨El corazón alegre hermosea el rostro; el corazón entendido busca la sabiduría.¨ (15:13-14). Dios nos llena de su paz porque vivimos confiados y arraigados en sus promesas de vida. Él nos llena de sabiduría para poder saber que decisiones tomar y qué caminos seguir, por eso ¨los días del afligido son difíciles, más el de corazón contento tiene un banquete continuo. Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.¨ (15:15-16). Esta búsqueda de sabiduría se transforma en algo que satisface nuestra alma y nos llena de alegría y sentido de vida.

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría porque justamente si lo tememos a Él y buscamos agradarlo entonces vamos a querer meditar en Su Palabra y comenzar a ponerla por obra. Su Palabra está llena de riquezas espirituales y de promesas para bendecirnos porque Dios quiere lo mejor para nosotros. Dios conoce nuestras verdaderas intenciones y sabe si realmente estamos buscando agradarlo y servirle a Él o si simplemente estamos viviendo vidas religiosas y vacías: ¨Jehová pesa los espíritus, encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.¨ (16:2-3). Dios quiere guiar nuestras vidas y darnos sabiduría pero para eso debemos dejarnos guiar por Él y someternos a Su voluntad. Debemos dejar de lado nuestros deseos y lo que creemos que es correcto, para poder ver claramente el camino que Dios ha trazado para nosotros. Si leemos detalladamente los Proverbios que nos ha dejado Salomon vamos a conocer y empezar a ver las actitudes que le agradan a Dios y que Él quiere que tengamos para con nuestro prójimo. Dios está mirando nuestros corazones y sabe cuáles son nuestras verdaderas intenciones así que no busquemos engañarlo: ¨El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones.¨ (17:3).

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Friday, August 19, 2011

Dos Caminos Pero Uno Solo Conduce a la Sabiduría



¨El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas.¨ Proverbios 10:12

Salomon ya nos dejo en claro en los primero capítulos de los Proverbios de que el principio de la sabiduría es el temor de Jehová, y que este temor consiste en aborrecer el mal y amar el bien. Dios quiere que lo busquemos a Él desde temprano y meditemos en su Palabra, la cual establece inobjetablemente qué es lo bueno y qué es lo malo. A partir del capítulo 10 hasta el 22 Salomon establece un contraste entre las acciones de los justos y la de los malvados. Sabiendo que hay varias situaciones complejas que debemos de atravesar en nuestro caminar diario, Salomon nos señala algunos principios que debemos aplicar para guiar nuestras decisiones. Cuanto más tiempo permanecemos meditando en Su Palabra podemos aprender sobre cómo tomar las decisiones correctas en esta vida. Dios quiere que aprendamos a depender de Él y confiar en que sus mandamientos son buenos para nosotros. Podemos aprender sobre estos mandamientos de Dios o podemos ignorarlos y vivir como se nos dé la gana; pero si realmente queremos ser sabios entonces es necesario llevar una vida temerosa de Dios y dejarnos guiar por sus principios divinos. Una vez que ya tenemos este concepto bien en claro podemos avanzar y comenzar a tomar las decisiones correctas como Su palabra lo establece. Aquí es donde Salomon comienza a contrastar cómo las acciones de los justos se diferencian a la de los malvados. En los siguientes 13 capítulos vamos a ver una amplia cantidad de situaciones donde los justos toman un camino y los malvados otro. Solo vamos a poder alcanzar la sabiduría si seguimos el camino de los justos.

A continuación analizaremos algunos de estos contrastes. Uno de los beneficios de vivir una vida recta y justa es que podemos vivir confiados ya que sabemos que hemos tomado la decisión correcta y Dios está en control de nuestras vidas: ¨El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.¨ (10:9). La confianza de los justos radica en que saben que han tomado la decisión correcta porque han decidido obedecer a la Palabra de Dios y están respaldados por ella. Sin importar cuán difícil es la situación que tengan que atravesar saben que no están solos sino que Dios está con ellos librándoles de todo mal. En cambio aquellos que han decidido vivir sus vidas como se les da la gana tienen que enfrentar las tormentas de sus vidas  solos y sin esperanza. Otra de las actitudes que toman los justos es la de amar y perdonar a su prójimo, mientras que el odio solo termina creando más peleas y discusiones en la vida de los malvados. Si decidimos amar a nuestros hermanos podemos vivir sin el peso que acarrea guardar rencores contra aquellos que nos han lastimado. La acción de amar y perdonar a aquellos que nos han hecho daño termina liberando nuestras propias vidas. El capítulo 11 comienza señalando como le agrada a Dios que vivamos vidas piadosas y sin engaño: ¨el peso falso es abominación a Jehová; más la pesa cabal le agrada.¨ (11:1). Los malvados generalmente andan buscando sacar provecho de determinada situación para sacar una mayor ganancia. Ellos solo se interesan en lo suyo, mientras que no piensan en cómo pueden perjudicar a su prójimo. Los justos en cambio buscan siempre pagar el precio correcto sin intentar sacar ventaja de los demás, aún sabiendo que lo podrían hacer.

Algunos otros contrastes que podemos encontrar es que los justos son fieles y cumplen su palabra, mientras que los malvados son chismosos y divulgadores de secretos; los justos siempre buscan consejo, mientras que los malvados ignoran los consejos y deciden tomar sus propias decisiones; los justos son generosos y son prosperados por ello, mientras que los malvados son tacaños y a pesar de que nunca dan siempre les falta; los justos no se dejan vencer por las adversidades, mientras que los malvados no saben cómo enfrentarlas y se hunden en males; los justos escuchan el consejo de sus padres, mientras que los malvados lo ignoran. La lista continua y los contrastes son claros. Si queremos vivir vidas sabias entonces busquemos vivir bajo la voluntad de Dios y ser justos; amemos hacer el bien y aborrezcamos el mal; vivamos para los demás y no solamente para nosotros mismos. Es muy importante también saber con quienes nos juntamos: ¨El que anda con sabios, sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado.¨ (13:20). Nuestro círculo de amigos nos puede terminar influenciando para bien o para mal, por lo tanto es muy importante tener en cuenta con qué clase de personas nos estamos rodeando. Si queremos ser sabios entonces busquemos rodearnos con personas justas que edifiquen nuestra vida. Hasta el propio Salomon que fue el hombre más sabio del mundo se rodeo de consejeros sabios. En conclusión, busquemos vivir siempre justa y piadosamente para alcanzar la sabiduría y agradar a Dios.

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Wednesday, August 17, 2011

¿Que Significa el Temor De Jehová?



¨El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco…Yo amo a los que me aman y me hallan los que temprano me buscan¨ Proverbios 8:13,17

Si bien hemos visto que el principio de la sabiduría está en temer a Dios, quizá muchos de nosotros no entendamos exactamente lo que significa ese concepto. Salomon nos deja bien en claro en el capítulo 8 a lo que se refiere cuando dice que debemos temerlo a Él. No se trata de tenerle miedo a Dios, sino más bien de tener una actitud de reverencia y respeto hacia Él por todo lo que ha hecho por nosotros. Temerlo a Él significa querer obedecerlo y cumplir con sus mandamientos, pero para ello es necesario pasar tiempo con Dios y meditar en su Palabra. La Biblia nos fue dada para que pudiéramos poner sus mandamientos por obra y no simplemente leerlos y creer que es un lindo libro. Salomon nos dice que el temor de Jehová es aborrecer el mal, y por lo tanto debemos leer Su Palabra para conocer qué es exactamente lo que Dios llama bueno y malo. No podemos pensar con nuestra mente carnal y decidir por nosotros mismos qué es lo bueno y qué es lo malo, sino que debemos someternos a la voluntad de Dios y dejar que Él nos muestre que es lo que es bueno para nuestra alma y que es lo que nos daña y nos hace mal. El concepto del bien y del mal no es algo nuevo, sino que desde el comienzo de los tiempos Dios ha estado tratando de guiarnos y mostrarnos Su verdad. Desde que Adán y Eva comieron del fruto prohibido entro el pecado al mundo. La serpiente fue muy astuta y les dijo claramente que iban a poder diferenciar entre el bien y el mal al probar ese fruto. Desde esa época el hombre tiene conocimiento del bien y el mal, y tenemos dos opciones: Aceptar los mandamientos de Dios y obedecerlo a Él o crear nuestras propias leyes morales y decidir por nosotros mismos que es lo que consideramos bueno y malo. El temor de Jehová tiene que ver con este asunto de aceptar lo que Él establece como bueno y malo y aborrecer ese mal; no simplemente lo que nosotros consideramos como malo, sino lo que Dios establece como malo.

Para poder tener un mayor temor de Jehová es necesario entonces meditar en Su palabra, sino el concepto de aborrecer el mal simplemente sería arbitrario porque lo que yo considere como malo quizá no sea malo para otra persona. Es necesario amar la ley de Dios y aceptar sus mandamientos como verdades absolutas para nuestras vidas. El padre de Salomon fue un hombre con el corazón de Dios porque amaba la Palabra. En el salmo 119 (el más largo de la Biblia) vimos como David se deleitaba en guardar sus mandamientos. No se trata simplemente de conocer la ley de Dios, sino también de cumplirlas. David era un hombre que temía a Dios porque amaba sus leyes y aborrecía el mal. Eso no quiere decir que David fue perfecto; él tuvo muchas fallas pero siempre busco el perdón de Dios y no intento justificar su pecado cuando cayó. De eso se trata el temer a Dios, el buscar guardar sus mandamientos y amarlos. Si caemos no nos justifiquemos o creamos que no estuvo tan mal lo que hicimos, sino simplemente busquemos el perdón de Dios y aborrezcamos lo que hicimos. Si hacemos esto podremos hallar la verdadera sabiduría que solo Dios nos puede dar.

En Proverbios podemos encontrar algunas de estas advertencias sobre cómo evitar el mal. Salomon nos exhorta a guardar la ley de Dios y nos advierte sobre varias conductas morales que pueden afectar nuestra relación con Dios. Primero nos advierte sobre guardarnos de la mujer extraña (cuidarnos de cualquier impureza sexual): ¨Porque los labios de la mujer extraña destilan miel y su paladar es más blando que el aceite; mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos¨ (5:3-4), sino que más bien debemos alegrarnos con la mujer de nuestra juventud y recrearnos en su amor (5:15-20). La sabiduría también nos amonesta sobre evitar ser perezosos, tener ojos altivos, evitar las mentiras, cumplir nuestras promesas, no tener malos pensamientos, y no ser cizañeros. Hay una serie de amonestaciones que se nos hace y que nos mandan a alejarnos de todas estas conductas inmorales que simplemente nos alejan de Dios y nos alejan de la sabiduría que Él nos quiere dar.  Salomon quiere que guardemos la ley de Dios como a la niña de nuestros ojos. Para poder tener temor de Jehová es necesario meditar en Su palabra para saber lo que Él establece como bueno para nuestras vidas y lo que es malo. Si hacemos esto hallaremos la verdadera sabiduría: ¨Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.¨ (8:35).

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