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Friday, May 6, 2011

Abriendo Nuestros Ojos Espirituales



¨No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.¨ 2 Reyes 6:16

A veces como cristianos no aprendemos realmente a mirar con nuestros ojos espirituales, sino que cuando llegan las dificultades comenzamos a preocuparnos y angustiarnos porque no encontramos una solución aparente a nuestros problemas. En vez de poner nuestra mirada y nuestra fe en Dios vemos solo el problema y nos olvidamos que tenemos un Dios poderoso que está en control de nuestras vidas. Fue exactamente lo que sucedió con el siervo de Eliseo cuando los sirios sitiaron la ciudad en busca del profeta. La situación era la siguiente: Siria estaba en guerra con Israel y cada vez que el rey sirio hablaba con su ejército sobre donde iban a instalar el campamente previo al ataque, Eliseo recibía una visión de Dios y le advertía al rey israelita sobre el plan de los sirios. El rey enemigo no entendía cómo era posible que cada vez que planeaba algo, los israelitas siempre se le adelantaban. Seguramente había un traidor entre ellos. Finalmente uno de los siervos del rey descubrió lo que estaba sucediendo y le dice al rey: ¨el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta.¨ (6:12). Los sirios entonces fueron en busca de Eliseo para que deje de profetizarle al rey y rodearon su casa en Dotán. El siervo del profeta vio al gran ejército y entro en pánico. Lo primero que hizo fue preguntarle a Eliseo que debían hacer, pero el profeta estaba tranquilo y confiado.

Eliseo sabía que Dios estaba en control de la situación, no temió el gran ejército enemigo que sitiaba su ciudad ya que él podía ver con sus ojos espirituales y sabía que Dios estaba de su lado para defenderlo. Los ojos espirituales de Eliseo le permitieron ver al ejército de Dios que lo defendía, pero su siervo solo veía al enemigo y el peligro inminente. Eliseo oró para que Dios le abra los ojos a su siervo para que pueda ver lo que él veía: un ejército mucho más numeroso listo para defenderlos y pelear contra los sirios. Eliseo estaba tranquilo porque podía ver mucho más allá de lo que nuestros ojos carnales nos permiten ver. Él sabía que Dios defiende y protege a sus ungidos. No hay de qué preocuparse cuando estamos del lado de Dios porque Dios es más poderosos que cualquier problema que se nos pueda presentar. Cuando aprendemos a andar en fe y ver la situación con ojos espirituales dejamos la preocupación y angustia de lado porque entendemos quién realmente está en control de todo lo que nos acontece. El ejército de Dios está a nuestro lado para defendernos y no hay enemigo que nos pueda hacer frente. No hay de que temer, porque Dios es más poderoso y puede solucionar cualquier circunstancia que estemos atravesando si nos ponemos en Sus manos. No tenemos un Dios pequeño, sino que el Dios creador del cielo y tierra está con nosotros para defendernos por lo tanto no hay problema demasiado grande que Él no pueda solucionar. Aprendamos de Eliseo y mantengámonos tranquilo ante las dificultades que se nos presentan porque ¨más son los que están con nosotros que los que están con ellos.¨

Una vez que Eliseo oro, los ojos de su criado se abrieron y pudo ver que Dios los estaba protegiendo. Nosotros, los que ya hemos experimentado la protección divina de Dios en nuestras vidas, también debemos orar por nuestros hermanos que están atravesando dificultades y no pueden ver la mano protectora de Dios sobre sus vidas. Debemos orar para que sus ojos sean abiertos y puedan experimentar esa paz que solo Dios nos puede dar. Dios pelea las batallas por nosotros así que estemos confiados en medio de las tribulaciones y sigamos adelante con nuestra fe intacta. Quedémonos parados sobre la roca porque solo así podemos permanecer de pie cuando llegan las tormentas de la vida y nos quieran sacudir. Dios protegió a Eliseo y entrego al ejército sirio en sus manos. Esa misma confianza es la que debemos tener nosotros hoy porque Dios continua siendo el mismo y Él prometió defendernos y cuidarnos de todo mal. No hay de que angustiarse, simplemente confiemos en Él. Si se nos hace difícil ver la mano de Dios en medio de nuestras tribulaciones entonces pidámosle que abra nuestros ojos espirituales y nos muerte que no hay de que temer porque más son los que pelean por nosotros. Mantengámonos firmes y sostenidos de la mano de Dios para que cuando llegue el día malo no titubeemos. Las circunstancias no pueden determinar nuestro estado de ánimo o nivel de confianza en Dios. Por más que estemos rodeados por el enemigo, sepamos que Dios nos va a sostener y defender porque somos Sus hijos.

Thursday, May 5, 2011

Aprendiendo a Someternos a la Voluntad de Dios



¨Más sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no lo harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?¨ 2 Reyes 5:13

Eliseo siguió los pasos de Elías una vez que este fue arrebatado por Dios, haciendo grandes milagros entre su pueblo. El profeta quizá no hizo milagros tan públicos como lo hizo Elías, pero aún así era reconocido por los israelitas ya que habían escuchado sobre las cosas que había hecho en el nombre de Dios. El libro de Reyes nos relata algunas de las manifestaciones de Dios a través de Eliseo, como cuando una viuda se le acerca al profeta y le pide ayuda porque su marido la ha dejado con dos hijos y muchas deudas. Eliseo le dice que pida muchas vasijas vacías de sus vecinos y que las llene con el poquito de aceite que aún le quedaba en la casa y con ese aceite lleno todas las vasijas, y vendió el aceite para pagarle a sus acreedores. Eliseo también oro por una mujer sunamita que no podía tener hijos y al año siguiente le nació un hijo. Al poco tiempo después ese niño falleció y Eliseo lo resucitó demostrando una vez más el poder de Dios. No había problema demasiado pequeño que el profeta no pudiera resolver haciendo incluso que un hacha flote en el agua cuando a uno de sus compañeros se le cayó mientras cortaba un árbol. No hay peticiones insignificantes para Dios, Él está interesado en cada uno de nosotros como individuos y está en control de todo lo que nos sucede, tanto los grandes como los pequeños detalles de nuestra vida. Con estas señales el profeta fue ganando fama en medio de Israel.

Durante este tiempo los sirios eran los principales enemigos de Israel. Uno de los generales del ejército del Rey de esta nación enemiga se llamaba Naamán, pero este cayó enfermo con lepra. Naamán era muy querido por el Rey sirio y buscaron todos los medios para que el general pudiera recuperarse de esta terrible enfermedad. Un día una de las sirvientas del general que había sido traída cautiva por los sirios de Israel se acerco a Naamán y le conto de las proezas que había realizado el profeta Eliseo. El general le contó al Rey sobre lo que le dijo la muchacha y este lo envío al Rey de Israel para que lo sanen de su enfermedad. Cuando llego Naamán ante el Rey israelita para recibir sanidad, el Rey rasgo sus vestidos creyendo que los sirios estaban buscando una excusa para atacarlos porque sabía que no podía sanarlo a Naamán. Cuando Eliseo se entera de esto le dice al Rey: ¨ ¿por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.¨ (5:8).  Naamán llega a la casa del profeta y esperando ser recibido por Eliseo, en cambio es recibido por su siervo quien le manda un mensaje diciendo que se sumerja siete veces en el Rio Jordán y será limpio de su lepra. Naamán, un general del ejército, alguien que tenía mucho poder esperaba que este profeta viniera personalmente y lo sanara, pero en cambio simplemente manda su siervo y lo manda a lavarse en uno de los ríos más sucios de la zona. Naamán estaba furioso, acostumbrado siempre al buen trato y a que la gente lo respetara, ahora se sintió menospreciado por el profeta. Sin embargo los sirvientes del general lo convencen de que haga lo que le pidió el profeta y deje a un lado el orgullo y Naamán accede y recibe su sanidad.

Naamán creía que iba a recibir su sanidad instantáneamente cuando el profeta orara por él o lo tocara, pero nunca se imagino que lo mandaría a sumergirse en uno de los ríos de Israel habiendo muchos ríos mejores en su tierra. Lo que le estaba pidiendo el profeta no tenía sentido. Para eso se hubiera quedado en Siria y bañado en uno de los ríos de allá. Menos mal que el general tenía sirvientes que le aconsejaron a obedecer lo que le pidió Eliseo que en realidad no era muy complicado. Tal vez no tenía sentido lo que le estaba pidiendo, pero así es como funciona la fe; hacemos las cosas por obediencia aunque a veces no entendamos por qué. Naamán hizo la prueba, probo a Dios y fue sanado. Si nunca has experimentado la mano de Dios en tu vida inténtalo una vez, pruébalo y verás que Su poder se manifestara en tu vida si obedeces a Su palabra. Quizá Dios no haga las cosas como nosotros esperamos, pero sus caminos son mejores que los nuestros y si nosotros nos sometemos a Su voluntad y lo obedecemos veremos los grandes milagros operar en nuestra vida. Solo es cuestión de dejar nuestro orgullo y razonamiento de lado y someternos a la Palabra de Dios. No es cosa difícil lo que pide Dios de nosotros, simplemente que sigamos Su voluntad para nuestras vidas. Si nunca lo has intentado antes entonces no tienes nada que perder, simplemente zambúllete en el río de Dios y deja que su poder fluya a través de ti.

Wednesday, May 4, 2011

Como Respondo Frente a la Crisis


¨Mas Josafat dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos a Jehová por medio de él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí esta Eliseo hijo de Safat, que servía a Elías.¨ 2 Reyes 3:11

El segundo libro de Reyes comienza con un relato corto sobre la muerte del hijo de Acab, Ocozías, quien siguió los pasos de su padre al hacer lo malo ante los ojos de Dios y servir a Baal. Elías mando reprender al Rey por haber consultado a otros dioses cuando cayó enfermo en vez de buscar a Dios y por lo tanto su castigo fue la muerte. ¨ ¿No hay Dios en Israel para consultar en su palabra?¨ Luego de este pequeño relato el escritor nos narra la sucesión de Eliseo sobre el profeta Elías quien fue arrebatado en un torbellino al cielo. Elías y Eliseo toman un lugar central en la historia de los reyes de Israel para recordarle al pueblo que tiene un Dios poderoso que aún opera milagros a pesar del pecado de sus reyes. Eliseo había sido siervo de Elías, había convivido con él, y sabia que Elías tenía una unción especial de parte de Dios. Cuando Elías le dice a su siervo que su tiempo de partir estaba cercano, Eliseo se mantiene a su lado y le dice que no lo dejará demostrando su fidelidad para con él. Eliseo sabía lo importante que fue Elías como voz profética de su nación y sabía que ahora él tendría la dura tarea de reemplazarlo por lo cual le pide una doble porción de su espíritu. Eliseo recibe esta unción y continúa con la misión de Elias de hacer volver a su pueblo hacia Dios. Ante la pregunta¨ ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?¨ el pueblo obtuvo su respuesta¨¨El espíritu de Elias reposó sobre Eliseo.¨ Dios es el que hace los milagros, nosotros simplemente somos canales para que fluya su unción. Eliseo sabía esto por lo tanto la unción que le había sido dada a Elías reposo con Eliseo. El poder proviene de Dios, solo requiere de nuestra disponibilidad para dejarnos usar por Él.

Joram fue el sucesor de Ocozías en el trono de Israel. Al igual que la mayoría de los reyes de Israel hizo lo malo y no siguió a Dios. Sucedió durante este tiempo que el Rey de Moab viendo que Israel se había debilitado por la muerte de Acab decide dejar de pagarle impuestos a esta nación. Joram ve la rebeldía de Moab y le declara guerra haciendo alianza con sus hermanos de Judá liderados por Josafat, rey temeroso de Dios. Los reyes se unieron y se dirigieron hacia Moab por el desierto de Edom. Después de siete largos días de haber rodeado por el desierto el ejército israelita se quedo sin agua. La falta de agua acentuó la crisis y el Rey Joram se angustio y le reclamo a Dios el haberlos traído hasta ese lugar para entregarlos en manos del enemigo. Me resulto extraña esta queja de Joram ante Dios porque en ningún momento vi que el haya pedido la dirección de Dios, ni siquiera la busco, pero ahora ante la crisis se encuentra reclamándole a Dios. Me resulta demasiada familiar esta reacción que tuvo el Rey hoy en día ya que muchos de nosotros cuando nos enfrentamos ante una crisis nos acordamos de Dios y comenzamos a reclamarle y preguntarle por qué permitió que nos suceda todo este mal. Nosotros mismos fuimos los que nos pusimos en esa situación en el primer lugar, en ningún momento tomamos el consejo de Dios para tomar nuestra decisión, pero aún así le reclamamos a Dios todo. Si Dios es bueno entonces ¿por qué permite que me sucedan todas estas cosas malas? Lo siento pero tú mismo te pusiste en esa situación, no tuviste en cuenta a Dios por lo tanto no hay derecho de reclamar nada.

El Rey de Judá que conocía a Dios y lo servía tuvo una reacción muy diferente. Josafat sabía que para Dios no hay imposibles y que Su mano lo había liberado en muchas ocasiones anteriores. Los mismos reyes se enfrentaron a la misma crisis, pero reaccionaron diferente porque uno sabía sobre quién estaba puesta su confianza: Sobre Jehová, su roca. Josafat manda a llamar a Eliseo, conociendo que la mano de Dios estaba sobre él y le pide consejo sobre cómo actuar. Josafat busco la palabra de Dios antes de actuar o quejarse, a diferencia de cómo habían actuado los reyes de Israel. Eliseo recibe palabra de Dios y le manda a los reyes a hacer varios estanques en medio del desierto y les dice que serán llenos de agua. A la mañana siguiente la profecía de Eliseo se cumplió y los reyes obtuvieron su victoria frente a Moab. De seguro el rey de Israel hubiera perecido si no fuera porque Josafat buscó la dirección de Dios. Cuando nos encontramos ante una crisis o ante alguna decisión difícil en nuestras vidas es necesario buscar la dirección de Dios como lo hizo Josafat y no quejarnos y reclamarle a Dios como lo hizo Joram. ¿Cuál es tu reacción ante los problemas? ¿Te quejas y lloras constantemente preguntándole por qué a Dios? o ¿Te mantienes parado sobre la roca y tu esperanza que es Cristo? Si tomas la segunda posición entonces seguramente ganaras la batalla. El Dios de Elías aún opera en nuestros días.