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Tuesday, May 24, 2011

Cuando los Hijos No Siguen el Ejemplo de sus Padres


¨ ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello: porque por haber dejado a Jehová, el también os abandonará.¨ 2 Crónicas 24:20

Pensar que todo el esfuerzo que realizaron Asa y Josafat para reconstruir a Judá y volver al pueblo a los caminos del Señor se derrumbo en tan solo 8 años con el reinado de Joram, primogénito de Josafat. El rey no siguió el ejemplo de sus padres sino que se dejo influenciar por su mujer, la hija de Acab rey de Israel. Una vez más podemos ver la influencia negativa de una mujer sobre un hombre que en vez de seguir al Dios de sus padres decidió ir tras los dioses de su mujer para contentarla. Josafat dedico años de su vida para que el pueblo aprendiera la palabra de Dios enviando gente a enseñar Su palabra por diversas ciudades de Judá. Estoy seguro que si Josafat dedico tanto tiempo para enseñarle a su pueblo la palabra, también se la había enseñado a sus hijos. El problema fue que Joram no la tomo en cuenta y deliberadamente desobedeció la palabra de Dios. Si tan solo Josafat hubiera escogido a cualquier otro de sus hijos como rey de Judá la historia hubiese sido diferente, pero si hubo algo que Joram sí imito de su padre fue el error que esté cometió al hacer alianza con Israel. Imito lo malo y no lo bueno de su padre. Joram tomo como mujer a la hija de Acab y juntos desviaron el reino de Judá para desmoronar todo lo bueno que habían construido sus padres. Peor aún, Joram asesino a todos sus hermanos una vez que se había establecido como rey para evitar cualquier sublevación. Estoy seguro que cualquiera de sus hermanos hubiese sido mejor rey que él, y Elías mismo se lo declaró: ¨Has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú.¨ (21:13).

Joram termino muriendo de una enfermedad muy dolorosa de los intestinos por haber guiado a su pueblo por un mal camino. A diferencia de cómo había sucedido con la muerte de los otros reyes, a Joram no lo enterraron en el sepulcro de los reyes ni le encendieron fuego en su honor ya que nadie lo admiraba. Joram echó por tierra todo lo que habían logrado sus padres y la única razón que Dios no destruyo del todo a su linaje fue por amor a David y el pacto que había hecho con él. Ocozías heredó el trono pero continuo en los mismos pasos de su padre al dejarse manipular por su madre Atalía y su reino solo duro un año porque fue asesinado por Jehú. Atalía se quedo con el trono de su hijo y se encargo de exterminar al resto de la casa de Judá. Ya todos creían que la promesa de Dios no se podía cumplir porque no quedaba nadie en la línea real de David, y Atalía creía que había afirmado su trono. Después de todo ella era la que había reinado realmente al manipular a su esposo y ahora a su hijo durante todo ese tiempo. Pero lo que no sabía era que una hija de Ocozías había escondido a Joás, hijo menor del rey y lo había escondido de la reina. Josabet escondió al bebe y lo tuvieron en el templo donde fue criado por ella y su esposo Joiada, quien era un sacerdote.

Joás creció bajo la enseñanza de Joiada quien le guío a temer a Dios. Después de seis años el sacerdote saco al hijo a la luz pública y lo declaro rey sobre Judá. La promesa de Dios no había fallado, un descendiente de David aún estaba con vida para conservar el trono. Aún en los momentos más adversos y grises cuando la promesa de Dios parece haberse desvanecido, no perdamos la fe porque Él siempre cumple sus promesas y nos enseña que aún hay una esperanza. Eso fue lo que sucedió en Judá donde la gente celebro la proclamación de Joás como rey y la muerte de Atalía. ¨Y se regocijó todo el pueblo del país, y la ciudad estuvo tranquila, después que mataron a Atalía a filo de espada.¨ (23:21). La esperanza de Judá no estaba perdida después de todo y a pesar de que Joás fue proclamado rey a tan solo los 7 años de edad, el pueblo estaba feliz porque el sacerdote Joiada estuvo a su lado para guiarlos nuevamente en el camino de Jehová. Mientras Joás era aconsejado por Joiada el pueblo prosperaba, pero una vez que el sacerdote murió, el rey se aparto de Dios y comenzó a servir a otros dioses. Nuevamente todo el esfuerzo de Joiada por reconstruir a la nación se fue por el piso cuando Joás comenzó a reinar a su manera y olvidarse de los mandatos de Dios. Los breves momentos de avivamiento y de paz en Judá fueron cortados por reyes egoístas que se olvidaron de las enseñanzas de sus padres y del temor a Dios y decidieron seguir los deseos de su corazón. La maldad de Joás llego a tal punto que termino matando al hijo de Joiada quien lo había reprimido por haber dejado los caminos de Jehová. Joás, cuya vida fue salvada por la misericordia de Joiada, ahora pago ese bien con mal y Dios le quitó la vida por su pecado. La desobediencia trae como consecuencia la muerte.

Monday, May 23, 2011

Josafat: El Rey que Dispuso su Corazón en Buscar a Jehová



¨Pero se han hallado en ti buenas cosas, cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ 2 Crónicas 19:3

Josafat siguió en el camino de su padre, Asa, y fue uno de los reyes de Judá que mejor guió a su pueblo a seguir las leyes de Dios. En el libro de Reyes no se menciona mucho sobre Josafat ya que esa historia se enfocó mas entre el enfrentamiento del rey de Israel, Acab, con el profeta Elías, pero ahora en Crónicas tenemos cuatro capítulos dedicados a él y su pasión por buscar a Dios. El rey entendía que la bendición de Dios venía acompañado de la obediencia de su  pueblo por lo cual se dedico a enseñar los mandamientos del Señor a las diferentes ciudades de Judá. Josafat fue un rey al que le gustaba fortalecer sus ciudades tanto arquitectónicamente como espiritualmente por lo cual tuvo paz durante la mayoría de su reinado. ¨Y cayó el pavor de Jehová sobre todos los pueblos de las tierras…Iba pues Josafat engrandeciéndose mucho…Tenía pues Josafat riquezas y gloria en abundancia.¨ (17:10,12 y 18:1). La bendición de Dios estuvo con el rey porque él se dedico a buscarlo y cumplir sus leyes. Josafat corrigió los pasos de su pueblo y se tomo en serio el guardar la palabra de Dios. El Señor ocupaba el primer lugar en el corazón del rey. A pesar de la correcta disposición de Josafat, también cometió errores. Uno de ellos fue haber hecho alianza con el rebelde rey de Israel, Acab. El profeta Jehú reprendió a Josafat por haber intentado ayudar a Israel pero Dios tuvo misericordia de él porque ¨se han hallado en ti buenas cosas y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ (19:3).

Josafat y Acab tenían una buena relación por lo cual el rey de Judá no dudo en ir a ayudar al rey Israelita a enfrentar a Ramot de Galaad. Lo único que Josafat le pidió a Acab fue que consultara con Dios antes de salir a la guerra si era su voluntad, por lo cual llamo a cuatrocientos profetas los cuales todos le profetizaron el bien y la protección del Señor sobre sus vidas. Sin embargo Josafat le pidió específicamente que busque a un profeta de Jehová y Acab conocía uno llamado Micaías, pero que siempre le había profetizado el mal contra él. Tal como sospechaba, Micaías le declara que si va a la guerra contra Ramot moriría. Acab se puso furioso y mando encarcelar al profeta e ideo un plan para no morir en la guerra: Ir disfrazado para que el enemigo no sepa que él era el rey de Israel, en cambio Josafat fue vestido con las ropas reales. Una vez que estaban en el campo de batalla el enemigo vio a Josafat e intentaron matarlo porque creían que era el rey de Israel. ¨Mas Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él.¨ (18:31). Josafat se salvo porque busco a Dios una vez más, pero Acab murió en la guerra tal cual como lo había profetizado Micaías tras un flechazo que había sido lanzado fortuitamente al aire y  lo perforo. Acab aprendió un poco tarde la lección de que no se puede burlar a Dios. La desobediencia de Acab le trajo la muerte, mientras que Josafat fue salvado por disponer su corazón a Dios a pesar de que en esta ocasión había cometido el error de apoyar a Acab.

Josafat fue un gran rey para Judá porque siempre intento buscar a Dios y guiar a su pueblo por sus sendas. Eso no necesariamente significa que vamos a vivir vidas perfectas, Josafat también cometió errores pero la misericordia de Dios no se apartó de él y lo protegió en Ramot de Galaad. El rey iba a volver a enfrentar una crisis en su gobierno un tiempo después cuando los moabitas y amonitas se levantaron para atacar a Judá. El enemigo era mucho más numeroso que su ejército pero Josafat  había aprendido a confiar en Dios. Una vez más el rey clamó a Jehová: ¨ Dios de nuestros padres ¿no eres tu Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quién te resista? Clamaremos a ti y tu nos oirás y salvarás.¨ (20:6, 9). Dios una vez más mostro su gran poder y los judíos ni siquiera tuvieron que pelear porque los moabitas y amonitas se mataron entre ellos tras una confusión. Dios cumplió su promesa: ¨No  habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros.¨ (20:17). Josafat le creyó a Dios, estuvo quieto, dejo todo en sus manos y salió victorioso de la batalla sin tener que luchar. Además pudieron disfrutar del enorme botín de guerra dejado por el enemigo, y los judíos regresaron gozosos y en paz. Dios bendijo al rey porque Josafat estuvo dispuesto a buscar a Dios y obedecerlo de todo corazón. Una vez más vemos como la obediencia a Dios trae bendición y victoria sobre los enemigos.
  
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Thursday, May 5, 2011

Aprendiendo a Someternos a la Voluntad de Dios



¨Más sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no lo harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?¨ 2 Reyes 5:13

Eliseo siguió los pasos de Elías una vez que este fue arrebatado por Dios, haciendo grandes milagros entre su pueblo. El profeta quizá no hizo milagros tan públicos como lo hizo Elías, pero aún así era reconocido por los israelitas ya que habían escuchado sobre las cosas que había hecho en el nombre de Dios. El libro de Reyes nos relata algunas de las manifestaciones de Dios a través de Eliseo, como cuando una viuda se le acerca al profeta y le pide ayuda porque su marido la ha dejado con dos hijos y muchas deudas. Eliseo le dice que pida muchas vasijas vacías de sus vecinos y que las llene con el poquito de aceite que aún le quedaba en la casa y con ese aceite lleno todas las vasijas, y vendió el aceite para pagarle a sus acreedores. Eliseo también oro por una mujer sunamita que no podía tener hijos y al año siguiente le nació un hijo. Al poco tiempo después ese niño falleció y Eliseo lo resucitó demostrando una vez más el poder de Dios. No había problema demasiado pequeño que el profeta no pudiera resolver haciendo incluso que un hacha flote en el agua cuando a uno de sus compañeros se le cayó mientras cortaba un árbol. No hay peticiones insignificantes para Dios, Él está interesado en cada uno de nosotros como individuos y está en control de todo lo que nos sucede, tanto los grandes como los pequeños detalles de nuestra vida. Con estas señales el profeta fue ganando fama en medio de Israel.

Durante este tiempo los sirios eran los principales enemigos de Israel. Uno de los generales del ejército del Rey de esta nación enemiga se llamaba Naamán, pero este cayó enfermo con lepra. Naamán era muy querido por el Rey sirio y buscaron todos los medios para que el general pudiera recuperarse de esta terrible enfermedad. Un día una de las sirvientas del general que había sido traída cautiva por los sirios de Israel se acerco a Naamán y le conto de las proezas que había realizado el profeta Eliseo. El general le contó al Rey sobre lo que le dijo la muchacha y este lo envío al Rey de Israel para que lo sanen de su enfermedad. Cuando llego Naamán ante el Rey israelita para recibir sanidad, el Rey rasgo sus vestidos creyendo que los sirios estaban buscando una excusa para atacarlos porque sabía que no podía sanarlo a Naamán. Cuando Eliseo se entera de esto le dice al Rey: ¨ ¿por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.¨ (5:8).  Naamán llega a la casa del profeta y esperando ser recibido por Eliseo, en cambio es recibido por su siervo quien le manda un mensaje diciendo que se sumerja siete veces en el Rio Jordán y será limpio de su lepra. Naamán, un general del ejército, alguien que tenía mucho poder esperaba que este profeta viniera personalmente y lo sanara, pero en cambio simplemente manda su siervo y lo manda a lavarse en uno de los ríos más sucios de la zona. Naamán estaba furioso, acostumbrado siempre al buen trato y a que la gente lo respetara, ahora se sintió menospreciado por el profeta. Sin embargo los sirvientes del general lo convencen de que haga lo que le pidió el profeta y deje a un lado el orgullo y Naamán accede y recibe su sanidad.

Naamán creía que iba a recibir su sanidad instantáneamente cuando el profeta orara por él o lo tocara, pero nunca se imagino que lo mandaría a sumergirse en uno de los ríos de Israel habiendo muchos ríos mejores en su tierra. Lo que le estaba pidiendo el profeta no tenía sentido. Para eso se hubiera quedado en Siria y bañado en uno de los ríos de allá. Menos mal que el general tenía sirvientes que le aconsejaron a obedecer lo que le pidió Eliseo que en realidad no era muy complicado. Tal vez no tenía sentido lo que le estaba pidiendo, pero así es como funciona la fe; hacemos las cosas por obediencia aunque a veces no entendamos por qué. Naamán hizo la prueba, probo a Dios y fue sanado. Si nunca has experimentado la mano de Dios en tu vida inténtalo una vez, pruébalo y verás que Su poder se manifestara en tu vida si obedeces a Su palabra. Quizá Dios no haga las cosas como nosotros esperamos, pero sus caminos son mejores que los nuestros y si nosotros nos sometemos a Su voluntad y lo obedecemos veremos los grandes milagros operar en nuestra vida. Solo es cuestión de dejar nuestro orgullo y razonamiento de lado y someternos a la Palabra de Dios. No es cosa difícil lo que pide Dios de nosotros, simplemente que sigamos Su voluntad para nuestras vidas. Si nunca lo has intentado antes entonces no tienes nada que perder, simplemente zambúllete en el río de Dios y deja que su poder fluya a través de ti.

Wednesday, March 9, 2011

¿A Quién Vas A Servir?


¨Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; pero yo y mi casa serviremos a JehovᨠJosué 24:15

No debe haber mejor sentimiento que el saber que uno ha cumplido su misión en esta vida. Fue el caso de Josué que pudo liderar al pueblo israelita a conquistar la tierra prometida. Después de la repartición de la tierra de Canaán, el propósito por el cual Dios lo había llamado se había cumplido; Josué fue esforzado, valiente, y obediente a los mandamientos de Dios por lo cual alcanzó las promesas de Dios para su vida. Qué bien que se siente el tener un propósito en la vida y cumplirlo tal cual como Dios nos lo ha pedido. Para ello es necesario poner de nuestra parte, no podemos quedarnos con los brazos cruzados y esperar que Dios haga la obra. Josué tuvo que esforzarse y ser valiente para guiar a todo un pueblo hacia la conquista de naciones más fuertes. El secreto está en confiar en Dios quien siempre tiene el control de nuestras vidas y mantenernos obedientes a sus mandamientos. Debemos dejarnos usar por Él y confiar en que nos dará la victoria en nuestras batallas diarias. La obediencia trae bendiciones grandes para nosotros, pero la desobediencia termina bloqueando la obra que Dios quiere hacer en nosotros. Josué fue obediente por lo cual alcanzó la promesa, pero no hubiese sido el caso si Josué hubiese decidido vivir su propia vida y dedicarse a lo que se le daba la gana. Josué tuvo un llamado muy claro de parte de Dios y decidió obedecer y creer que sus propósitos eran más grandes que los suyos. Debemos estar atentos a la voz de Dios y saber cuáles son los desafíos que tiene para nosotros ya que Él tiene un propósito para cada uno.

Las tribus israelitas recibieron la repartición de sus tierras y a cada una le tocaba terminar de conquistar sus dominios ya que aún quedaban algunas naciones enemigas por erradicar de la tierra. Josué ya había cumplido su propósito y estaba listo para enfrentar su muerte sabiendo que había terminado de correr su carrera y llegado a la meta. Pero antes de partir Josué hace algo muy similar a lo que hizo su antecesor Moisés; les da un discurso al resto de los israelitas sobre las grandes obras que Dios ha hecho y que han visto con sus propios ojos. Josué, al igual que Moisés, fue un gran líder a pesar de tener un propósito y características diferentes a las de Moisés. Aún así ambos sabían que solo podían cumplir su tarea si Dios iba delante de ellos. Fue la lección más importante que habían aprendido en sus vidas: dejar que Dios tome el control y los dirija. Para poder obtener las bendiciones que Dios tiene preparado para nosotros es necesario ser obediente a su palabra y creerle. Por eso Josué también se dirige al pueblo dándoles palabras de ánimo y aliento para que culminen con la conquista y no se olviden de su Dios libertador y conquistador. Josué comienza su discurso haciendo una reflexión sobre el pasado de su pueblo y desde donde los trajo Dios para llegar a conquistar la tierra prometida. Es importante recordar siempre nuestro pasado y saber que Dios es el que nos rescato y nos trajo hasta donde estamos hoy por su gracia y amor.

Después de recordarles a los israelitas quien fue el que los trajo a la tierra prometida de la cual estaban disfrutando, Josué estimula a su pueblo a que sigan poniendo su confianza en Dios. No se olviden del Dios que los ha rescatado, sigan obedeciéndolo en todo momento y poniendo su confianza en Él. No podemos olvidarnos de las grandes obras que Dios hace en nuestras vidas una vez que hayamos alcanzado la meta. No nos conformemos con cumplir las cosas a medias sino que mantengámonos firmes y conquistando toda la tierra. Josué les deja esta misión a las tribus, cada una se debía encargar de erradicar a las naciones vecinas para que no se transformen en piedras de tropiezo. Josué les recuerda que Jehová es el que peleaba por ellos y si confiaban en Él iban a conquistar toda la tierra. El pueblo hizo su compromiso con Dios para guardar su pacto así como lo hizo Josué quien juro que él y su casa servirían a Jehová. ¿Cuál fue el resultado del discurso de Josué? ¨Y sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todas las obras que Jehová había hecho por Israel.¨ Josué 24:31. La generación de Josué continuó confiando en Dios aún después de la muerte de Josué porque recordaron quien fue el que cumplió su propósito en sus vidas. No se apartaron de Dios y se mantuvieron obedientes. Tristemente la próxima generación no hace lo mismo y en vez de eliminar a todas las naciones vecinas, hacen tratados de paz con ellos lo cual termina siendo perjudicial ya que la desobediencia impide que disfruten las promesas y propósitos que Dios tenía para sus vidas.

Monday, February 28, 2011

Normas de Vida


¨El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará.¨ Deuteronomio 33:12

Moisés dedica todo el libro de Deuteronomio a la nueva generación de Israelitas para que conquisten la tierra que Jehová les había prometido. Ya cuando estaba llegando a los últimos días de su vida, escribe un cantico para su pueblo (capitulo 32) para que recuerden el poder de Dios y aprendan de los errores que cometieron sus padres en el pasado. El cantico parece como si fuera sacado del gran libro de los Salmos, pero fue escrito cientos de años antes. Moisés mostró su lado poético y adorador ya que quería dejar en claro que si su pueblo ponía a Dios en primer lugar iban a poder vivir confiados y obtener la victoria, pero si desobedecían los estatutos de Dios, entonces iban a sufrir el mismo destino que sus padres. Si decidimos seguir a Dios y obedecerlo, Él va a bendecir nuestras vidas y podemos habitar seguros en sus promesas. Aun en medio de las dificultades que atravesamos, podemos confiar que Dios es nuestro refugio y podemos vivir seguros de que no nos abandonara. Pero si decidimos vivir alejados de sus mandamientos, entonces no podemos reclamarle cuando nos encontremos desterrados viviendo una vida sin propósito totalmente alejado del plan que Dios tenía para nuestras vidas.  

La obediencia a Dios nos trae bendición. Él quiere darnos lo mejor pero para ello es necesario dejarlo obrar en nuestras vidas y eso solo es posible si vivimos una vida entregada completamente a Él. Eso significa que tenemos que ponerlo a Dios en primer lugar y dejar que Él nos discipline y guíe. No podemos esperar llegar a poseer las promesas que Dios tiene para nosotros si no estamos dispuestos a rendirnos completamente ante Él y obedecer sus mandamientos. Si realmente amamos a Dios vamos a querer hacer su voluntad. Nosotros somos hijos de Dios y Él quiere disciplinarnos como un padre disciplina a sus hijos. Las reglas no están ahí simplemente porque si, sino que Dios quiere lo mejor para nosotros y quiere enseñarnos a vivir y convivir con nuestro prójimo de una manera pacífica. Los mandamientos de Dios están todos relacionados con nuestra relación con Dios y nuestros prójimos, una relación basada en amor. Si todos viviéramos de acuerdo a estas normas les puedo garantizar que tendríamos una sociedad basada en el amor, la paz, y la solidaridad. Es lo que todos buscamos para nuestras vidas como individuos, pero increíblemente no queremos dejarnos disciplinar por nuestro Padre celestial y como resultado vivimos en una sociedad egoísta que busca lo suyo propio donde la paz y seguridad suenan como una utopía y algo del pasado. Dios es la única solución a los problemas de nuestra sociedad y solo saldremos adelante si permitimos que Él obre en nosotros y nos tome bajo la seguridad de sus alas. Busquemos refugio en Dios y pongámoslo en el primer lugar de nuestras vidas.

Moisés fue un gran líder para su pueblo y siempre se preocupo por dejar en claro los mandamientos de Dios. Estos mandamientos no estaban ahí para ser leídos simplemente como unos consejos de vida, sino para ser cumplidos. Son normas de vida y solo si Israel se mantenía fiel a sus ordenanzas podían conquistar la tierra prometida y vivir confiados. Antes de partir, Moisés quería dejar en claro una vez más que su pueblo tenga esto bien en claro. Dios debe ser el primero de nuestras vidas para que todo nos vaya bien. El tiene grandes promesas para nosotros, pero nunca las alcanzaremos si no lo dejamos actuar en nuestras vidas. Moisés dejó a Josué como su sucesor para que la gente conquiste la tierra y bendijo a cada una de las tribus de Israel. Moisés fue un gran líder, que no llego a alcanzar la tierra prometida por desobedecer una orden directa de Dios, pero si alcanzo ver la tierra con sus ojos antes de partir. Moisés sabía que Dios estaba con Él a pesar de todo y podía confiar seguro sin temer la muerte. Las ultimas preocupaciones de Moisés cuando se entero que su hora había llegado no eran las de su propia vida, sino la de su pueblo, el pueblo redimido por Dios que había salido de Egipto para habitar en la tierra de Canaán. Moisés quería que su gente siempre recuerde este principio de la obediencia a Dios y las bendiciones que esta trae consigo. Solo así iban a poder poseer las promesas que Dios tenía para sus vidas.

¨Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara.¨ Deuteronomio 34:10

Thursday, February 10, 2011

Preservando la Vida por la Obediencia de una Sola Persona


¨Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón…Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.¨ Génesis 6:6,8

Desde la caída de Adán y Eva en el Jardín de Edén la maldad del hombre fue aumentado con el correr del tiempo. Nuestra decisión de comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal corrompió de tal manera la sociedad que Dios llego a tal punto de haberse arrepentido de haber creado al hombre. No había esperanza para la humanidad ya que la maldad del hombre había llegado a un punto máximo. El propósito por el cual fuimos creados para tener una relación intima con Dios se había roto debido a que decidimos vivir apartados de Él. Dios es Santo y no puede habitar en medio de la maldad. El requiere santidad de nuestra parte. Dios, con gran dolor en su corazón, se arrepintió de habernos creado y era el momento de acabar con su creación, ya que no estaban cumpliendo con el propósito por el cual fueron creados. Pero gracias a Dios por la vida de Noé, quien halló gracia ante los ojos de Dios. Lo único que impidió que Dios destruyera completamente a la humanidad fue la vida de Noé. Dios vio la santidad de Noé y decidió guardar su vida junto con la de su familia. La historia de Noé es una de las más contadas de la Biblia. Dios decidió destruir a la tierra con un gran diluvio, pero guardó la vida de Noé al mandarlo construir un arca gigante donde él y su familia iban a sobrevivir junto con dos ejemplares de cada especie de animales.

Fue por la obediencia de Noé y la gracia de Dios que la creación pudo sobrevivir al diluvio. ¿Qué hubiese pasado si Noé hubiese decidido ignorar a Dios y no construir el arca? Sin embargo Noé escucho y obedeció la voz de Dios. Él fue la única razón por la cual la raza humana no fue exterminada. Dios encontró en él lo que buscaba, alguien con quién pudiera relacionarse y tener una comunión intima. Por supuesto que Noé iba a obedecer a Dios cuando le mandó construir el arca. Imagínense hasta que punto habría llegado la maldad del hombre que Dios se haya tenido que arrepentir de haber creado la humanidad. Sin embargo en medio de tanta maldad, Noé supo cómo vivir apartado para Dios. Noé nunca se dejó corromper por la maldad de la sociedad a su alrededor. El pudo permanecer firme en todo momento. Debe haber sido algo difícil para Noé ya que era el único en toda la tierra que mantenía una forma de vida piadosa en medio de tanta corrupción. Si para nosotros a veces se nos hace difícil mantener una vida santa en medio de tanta corrupción que vemos en nuestra ciudad, imagínense cuanto más difícil era para Noé, que era el único que vivía justamente. Nosotros muchas veces caemos en la misma corrupción que nuestra sociedad porque vemos que todos los demás están haciendo lo mismo así que no nos queda de otra. Deberíamos tomar la vida de Noé como un ejemplo y ser ejemplo en una ciudad donde reina la violencia, corrupción, y maldad. Por supuesto que iba a ser fácil para Noé obedecer a Dios y construir el arca, porque siempre se había mantenido obediente a Su palabra.

Dios muestra una vez más su gracia hacia la humanidad a través de la historia de Noé. Por una sola persona Dios es capaz de perseverar la vida humana. Esto demuestra cuanto Dios ama a cada uno de nosotros. Hay fiestas en los cielos cuando un pecador recibe a Cristo en su corazón porque Dios ama a cada uno individualmente. Dios mando a su único hijo a morir por nosotros en la cruz. A Él le importa cada vida; el sacrificio valió la pena aunque sea solo una sola persona quien haya decidido recibir ese regalo. El murió por mí, el murió por ti y es capaz de dejar las 99 ovejas por ir en busca de esa única oveja perdida. No subestimemos la importancia que Dios le da a cada individuo. Fue por una sola persona que Dios decidió preservar la humanidad. Nosotros, los que hemos recibido el regalo de su salvación eterna, debemos tomar el ejemplo de Noé y vivir vidas santas y agradables para Dios. No sabemos cuánto nuestra vida y obediencia a Dios pueda significar para aquellos que están a nuestro alrededor. Muchas personas están viendo nuestras vidas e imitando nuestras actitudes. No imitemos al resto de la humanidad, sino dejemos que ellos nos imiten a nosotros. Nuestras vidas deben ser como la de Pablo que dijo: Sed imitadores de mí, como yo de Cristo. Recordemos que somos luz en este mundo y debemos ser la diferencia en medio de una sociedad corrupta.