Showing posts with label Miqueas. Show all posts
Showing posts with label Miqueas. Show all posts

Tuesday, September 22, 2015

Levantate y Resplandece!

“Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.” Miqueas 7:8

Hay ocasiones en las que sentimos que le hemos fallado a Dios y no nos sentimos dignos de ser llamados sus hijos. En esos momentos nuestros enemigos siempre están ahi para señalar nuestras fallas y burlarse de nuestras caídas. Y es que Jesus nos recuerda que para eso ha venido el ladrón: para robar, matar, y destruir todo lo que hemos construido. Pero El nos ha prometido vida abundante. Puede ser que nuestros enemigos se estén burlando de nosotros en este mismo momento porque hemos caído, pero ten por seguro que Dios no quiere que permanezcas en esa situación. Dios no esta ahi para señalarnos cuando le fallamos sino para extender Su mano para que nos levantemos. El quiere que disfrutemos de esa vida abundante, pero para ello es necesario levantarnos y no permanecer en el suelo escuchando la burla y risa de nuestros enemigos. En esos momentos difíciles toca silenciar a cualquier voz que nos impida levantarnos y escuchar solamente la de nuestro Salvador, Jesus, que ha venido para recordarnos que el ya pago el precio por nuestro pecado y quiere que nos levantemos. El enemigo quiere que sintamos vergüenza y por eso se empeña en enviarnos a personas que nos recuerden nuestras fallas, pero Jesus nos recuerda que El ya ha silenciado a nuestros enemigos y al único que tenemos que escuchar es a Él quien nos dice una vez mas: Levantate! Es tan sencillo pero a la vez tan fácil de olvidar porque muchas veces le prestamos mas atención a la voz del enemigo que quiere que permanezcamos viviendo en derrota que a la voz de Jesus que quiere que disfrutemos de una vida abundante.

No importa la situación que estemos pasando o la oscuridad que estemos atravesando, la luz de Jesus alumbra cualquier tinieblas, y Él quiere que dejemos que Su luz alumbre en medio de la oscuridad. No dejemos que los problemas nos detengan sino que sigamos caminando confiados de que Jesus va a ir delante de nosotros alumbrando nuestro camino. Jesus no solo nos llama a levantarnos cuando caemos, sino que también nos pide que permitamos que Su luz alumbre la oscuridad por la cual podamos estar atravesando así sea por la enfermedad de algún familiar, una deuda pendiente que no podamos pagar, o por alguna decepción amorosa. Estas situaciones aveces nos desaniman e invaden nuestra vida con tal oscuridad que no nos permite ver ni recordar las promesas de Jesus hacia nosotros. Jesus quiere alumbrar nuestra mente para que recordemos que Él esta en control de cualquier necesidad por la que estemos atravesando y que podamos confiar que Su luz brilla aun mas fuerte durante las tinieblas. Son principios tan simples pero muchas veces nos dejamos llevar por la voz de nuestros enemigos que olvidamos que cuando caemos Jesus quiere que nos levantemos y cuando estemos atravesando un problema que opaca Su luz permitamos que la luz de Jesus brille y nos guíe al refugio seguro. Hay dos cosas que Él nos pide: que nos levantemos y que avancemos aun en medio de las tinieblas porque El nos ilumina. 

Saturday, September 18, 2010

¿Que Pide Dios de Nosotros?


¨Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.¨ Miqueas 6:8

Miqueas había declarado ya la sentencia de Judá por parte de Dios: el pueblo sería exiliado a Babilonia a causa de su rebelión. Judá se había olvidado del Dios que los libró en Egipto y los guió a la tierra prometida y ahora tenían que pagar las consecuencias. El profeta le pregunta al pueblo que es lo que creían que Dios pedía de ellos; no eran sacrificios ni holocaustos, lo único que Dios pedía a cambio era que el pueblo hiciera justicia, ame la misericordia, y se humillare delante de Dios. El pueblo de Judá era el pueblo escogido por Dios pero la nación no estaba viviendo de acuerdo a sus estatutos. Se suponía que Judá sería un pueblo diferente al resto de las naciones, un pueblo que ame la justicia pero no era el caso. Los mercaderes tenían pesas y balanzas falsas para sacar provecho de sus clientes, los ricos se enriquecían a costilla de los pobres, y la injusticia social reinaba en Judá. Tampoco reinaba la misericordia entre la gente, sino que cada uno buscaba la sangre de su prójimo. No era la imagen que Dios deseaba demostrarle al resto de las naciones de Su pueblo escogido. El momento de que el pueblo de Dios aprendiera su lección había llegado.

A pesar del castigo de Dios, al pueblo de Judá le esperaba una recompensa mucho mayor. Todavía quedaba un futuro por delante más allá del cautiverio y exilio. Miqueas lo declara en el capítulo 7 verso 8 ¨Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.¨  Todavía quedaba una esperanza porque el Dios que exigía de su pueblo misericordia es en esencia misericordioso. Una vez que el pueblo atravesara su justo castigo a causa de su maldad había una recompensa esperándolos con un futuro más prometedor. ¨ ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.¨ (versos 18-19).

Al igual que el pueblo de Judá, Dios nos llama a nosotros como cristianos a ser identificados como personas que amemos la justicia y la misericordia. Ser hijos de Dios requiere intentar vivir una vida poseyendo estos mismos atributos que tiene nuestro Padre. Él es amoroso y misericordioso y nosotros somos vasijas donde Dios deposita esas cualidades en nosotros para que lo reflejemos a un mundo que no lo conoce. Debemos ser personas que la gente pueda identificar como diferentes, amables y misericordiosos. Si no lo somos entonces debemos de cuidarnos mucho del justo juicio de Dios porque Él exige que esos frutos sean palpables en nuestras vidas. No podemos llamarnos cristianos si no vivimos de acuerdo a sus estatutos. Cuidémonos de ser exiliados. Si no hemos vivido una vida de acuerdo a estos términos entonces comencemos desde hoy sabiendo que Dios promete restaurarnos y hacernos volver a nuestra tierra donde podemos ser un fiel reflejo de Su amor en medio de un mundo que no lo ha experimentado aún.

Thursday, September 16, 2010

Respaldado Por el Poder de Dios


¨Mas yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.¨ Miqueas 3:8

Miqueas tenía la difícil tarea de abandonar su tierra en Moreset y dirigirse hacia Jerusalén para brindarles malas noticias. El juicio de Dios iba a llegar sobre la corrupta Judá y los primeros que fueron reprochados por boca del profeta Miqueas fueron los líderes que oprimían a los pobres y los falsos profetas que le declaraban al pueblo las cosas que querían oír pero que no eran ciertas. Imaginen cuán difícil ha de haber sido la tarea de este profeta que ni siquiera moraba en Jerusalén, que tendría que amonestar a profetas conocidos y queridos por el pueblo, y además tenía que reprender a los líderes. No era una fácil tarea para Miqueas que venía de un pueblo rural y quizá podría considerarse pequeño delante de las personas que Dios le había mandado reprochar, pero Miqueas sabía muy bien que estaba respaldado por el poder de Dios y es ahí que clama ¨Yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.¨ El tenía la seguridad y el respaldo de Dios porque no estaba ahí para proclamar lo que la gente quería escuchar sino lo que el Espíritu de Jehová quería comunicarles.

A Miqueas le toco profetizar sobre la destrucción y cautiverio de Judá a causa de tantas injusticias sociales realizadas por los grandes líderes escogidos para cuidar a su pueblo. Los líderes deberían ser los que pongan el ejemplo y los profetas deberían profetizar solo lo proveniente de parte de Dios, pero no fue el caso. Los falsos profetas preferían quedar bien con el pueblo y se dieron cuenta que podían hacer un negocio del don que Dios les había dado. A la gente adinerada les profetizaban cosas agradables para recibir a cambio grandes recompensas económicas, mientras que a los pobres les profetizaban calamidades. Cuán equivocados estaban si creían que sus palabras tenían poder. El poder viene de Dios por lo tanto ¨serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos¨ (verso 7).

Como cristianos Dios espera que nosotros seamos un ejemplo para los no creyentes. Nosotros somos los llamados a ser luz en este mundo. Una cosa es tropezar de vez en cuando en nuestro diario caminar y otra es hacer que los otros tropiecen debido a nuestro pobre ejemplo. Debemos de cuidarnos y no ser como esos falsos profetas que le declaraban al pueblo lo que querían escuchar. Dios nos ha dado su poder y sabiduría para denunciar las injusticias sociales y el pecado. Cuando Dios nos mande hablar no nos quedemos cayados por temor, ni tampoco nos creamos menos porque no tengamos una posición importante, sino que escuchemos la voz de Dios y denunciemos las injusticias. Qué bueno que fue para Miqueas saber que un remanente iba a quedar en Judá y saber que Él iba a reinar sobre ellos. No todo estaba perdido y ya 700 años antes de Cristo el estaba profetizando sobre la venida del Mesías de Belén Efrata.