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Sunday, May 29, 2011

Josías: El Rey Que Hizo Aplazar el Juicio de Dios Sobre Judá



¨ (Josías), siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David, su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.¨ 2 Crónicas 34:3

El siclo se volvía a repetir en Judá donde un rey se levantaba y limpiaba a la ciudad de todos sus ídolos y reparaba la casa de Jehová, y luego el próximo rey volvía a edificar los ídolos, y altares a baal, y descuidaba el templo de Dios por completo. Fue lo que sucedió tras la muerte de Amón ya que se levanto su hijo de tan solo ocho años y comenzó a limpiar la ciudad de todas sus impurezas. Josías destruyo los ídolos que había edificado su padre y limpio todas las ciudades de su reino para que se dedicaran exclusivamente a la búsqueda de Jehová. Josías comenzó a buscar a Dios desde una edad muy temprana y el Señor nunca se apartó de su lado. Cuando el rey cumplió dieciocho años de edad envío a sus siervos a que limpiaran y repararan el Templo. Fue durante esta limpieza que estaban haciendo en el templo que uno de los sacerdotes llamado Hilcías halló el libro de la ley que había estado perdido por años. Cuando le dieron aviso a Josías sobre el hallazgo, él pidió que le leyesen las palabras del libro y cuando termino de escuchar la ley de Dios rasgó sus vestidos porque se dio cuenta de que el pueblo había estado viviendo en pecado y desobediencia desde la época de sus padres. El rey reconoció que el castigo de Dios no debería de estar lejos ya que su pueblo lo había ofendido repetidamente a través del curso de su historia.

Lo primero que hizo Josías fue buscar consejo en una profetisa llamada Hulda para saber si el juicio de Dios podía ser evitado a causa de la maldad de su pueblo. Hulda reconoció que la ira de Jehová estaba sobre Judá por cuanto olvidaron sus leyes y siguieron a otros dioses. Las maldiciones descritas en el libro se iban a cumplir, el castigo de Dios estaba sobre Judá, pero por cuanto Josías se humillo delante de Dios y lo buscó con todo su corazón, Hulda le dijo que ¨tus ojos no verán todo el mal que Dios trae sobre este lugar y sobre los moradores de él.¨ (34:28). Dios mostró su misericordia una vez más para con su pueblo al aplacar su juicio y prolongar el día del castigo sobre Judá debido a que Josías lo buscó de todo corazón y clamó por el pecado de su pueblo. El juicio de Dios estaba establecido, se iba a dar, pero ya no durante los días de Josías porque esté se humillo y busco su rostro. Judá iba a disfrutar de unos años más de paz debido a que el rey guió a su pueblo al arrepentimiento y a la búsqueda de Dios. El segundo paso de Josías fue leer la ley de Dios a todo el pueblo para que se arrepientan de su mal camino y busquen a Jehová con todo su corazón. Josías fue un rey que supo dirigir a su pueblo hacia los caminos de Dios ya que ¨no se apartaron de en pos de Jehová el Dios de sus padres, todo el tiempo que él vivió.¨ (34:33).

Gracias a Josías y a su búsqueda por agradar a Dios, el pueblo pudo gozar de un tiempo de avivamiento y gozo en Judá. El castigo de Dios no iba a llegar durante sus días porque Josías puso su confianza en el Señor y halló Su misericordia. Debido a esto el pueblo pudo disfrutar de una gran celebración durante la pascua: ¨Nunca fue celebrada una pascua como está en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías.¨ (35:18). Tras la muerte de Josías, Judá volvió a caer en el mismo ciclo de reyes malos y finalmente llegó el juicio de Dios sobre Judá cuando los babilonios invadieron la ciudad, mataron a sus jóvenes, saquearon sus riquezas, derribaron sus muros, y llevaron a su gente cautiva a Babilonia. Judá tuvo que pagar las consecuencias de su pecado, pero por un breve momento pudieron disfrutar de un avivamiento y de un aplazamiento de la ira de Dios debido a que un hombre se humilló y busco el perdón para su nación. ¿Qué estamos haciendo nosotros para evitar que el juicio de Dios caiga sobre nuestra nación? Dios está contemplando la tierra y buscando gente que lo adore en espíritu y verdad con corazón perfecto como lo hizo Josías. SI bien el juicio de Dios finalmente llegó sobre Judá, Él volvió a mostrar su misericordia sobre ellos al cumplirse los 70 años de la deportación a Babilonia. Los persas invadieron Babilonia, y Ciro decidió dejar ir a los judíos que quisieran volver a reparar su ciudad porque ¨Jehová despertó el espíritu de Ciro, rey de los persas.¨ (36:22).

Friday, May 27, 2011

Manasés: El Rey Que Fue Restaurado Por Dios



¨Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado, grandemente  en la presencia del Dios de sus padres.¨ 2 Crónicas 33:12

Manasés se aparto del camino de su padre, Ezequías, cuando asumió el trono a los doce años de edad. Todo lo que había hecho Ezequías para bien, Manasés lo hizo para mal ya que volvió a construir los ídolos que su padre había derribado. También edifico altares a los baales e imágenes de Asera, dioses de los pueblos vecinos. Manasés fue aún más lejos llegando a edificar estos altares dentro de la casa de Dios. El rey también adoro las estrellas del cielo aparte de todos los otros ídolos a los cuales servía, e incluso llego a pasar a sus hijos por fuego como regalo para sus dioses. Manasés realmente se esforzó en hacer enojar a Dios ya que no siguió ninguno de Sus mandamientos, ni respeto al Dios de sus padres sino que busco a los dioses de las naciones vecinas de quienes Jehová los había librado. De nada sirvió todo lo que había realizado Ezequías porque Manasés guió a Judá por una senda aún más alejada de Dios desde antes de la reforma de su padre. El castigo de Dios no se hizo esperar ya que el rey ignoro todas las advertencias de los profetas, y los asirios invadieron a Judá y se lo llevaron a Manasés encadenado cautivo a Babilonia. Ninguno de los dioses a los cuales Manasés servía pudieron salvarlo frente a los asirios, y el único Dios que lo podía haber librado fue el Dios al que nunca busco. El rey había sido advertido pero siguió los deseos de su propio corazón y eso lo condujo al fracaso.

En el momento de mayor necesidad cuando Manasés ya había caído lo más bajo posible y había sido humillado reconoció que ninguno de sus dioses lo pudieron salvar. Fue en ese momento en que buscó a Jehová, el único Dios que nos puede rescatar del pozo, y solo ahí cuando lo reconoció como Su Dios y se humilló en su presencia fue que recibió el perdón de Dios y fue liberado. ¨Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.¨ (33:13). El rey fue liberado y al regresar a Jerusalén derribo todos los altares que había edificado a los dioses que nunca le respondieron su clamor y buscó servir solamente a Jehová con todo su corazón. Manasés dio un giro completo a su vida y Dios lo levanto restaurando su reino y bendiciendo su vida. Manasés fue el rey que reino más años de todos los reyes de Judá (cincuenta y cinco años) y la mano de Dios estuvo con Él porque se arrepintió de todo el mal que había causado y busco al Dios de sus padres. No hay pecador que Dios no pueda perdonar, no importa cuán oscuro sea nuestro pasado, Dios es misericordioso y nos restaura completamente cuando nos humillamos en Su presencia y lo buscamos de todo nuestro corazón.

Muchos no quieren acercarse a Dios porque piensan que Él los va a castigar o reprochar por todas las cosas malas que hicieron, pero Dios ha demostrado que Él no actúa así. Él es un Dios perdonador que viene a nuestro rescate en el momento de mayor angustia cuando lo buscamos a Él así que no esperemos a arreglar nuestras vidas antes de buscarlo, sino llamémosle ahora que Él quiere arreglar nuestros problemas por nosotros. No es con nuestras fuerzas sino con la fuerza sobrenatural de Dios que aún hace milagros en nuestros días y que aún cambia vidas. No esperemos arreglar nuestros problemas por nuestros propios medios, sino clamemos como lo hizo Manasés en el momento que estaba preso y sin esperanza. Dios lo rescató y no le reprochó por su pecado porque vio su corazón y sabía que estaba arrepentido. El rey tuvo un encuentro con el único Dios verdadero y dejó todas sus otras creencias vanas que nunca le produjeron satisfacción ni ayuda. Dios hizo un cambio tremendo en la vida del rey que volvió su corazón hacia Él y permitió que el Señor lo moldee. Ese mismo Dios es el que actúa en medio nuestro hoy y produce cambios radicales. El que nunca aprendió del ejemplo de su padre y de su conversión fue su hijo, Amón que hizo lo malo delante de Dios. En vez de arrepentirse de su mal, aumento aún más su maldad y su reino fue cortado después de tan solo dos años al mando. Amón murió tras una conspiración y su hijo Josías de tan solo ocho años fue proclamado rey. Josías sería uno de los grandes reformadores de Judá al buscar a Dios desde una muy temprana edad. Así mismo Dios quiere bendecir nuestras vidas si lo buscamos a Él y dejamos que nos moldee y guíe.

Thursday, May 26, 2011

¡Con Mi Dios No Te Metas!


¨Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.¨ 2 Crónicas 32:8

Solo unos pocos versículos son dedicados al reino de Jotam, hijo de Uzías, pero lo que sí sabemos es que fue un rey conforme al corazón de Dios que edifico varias ciudades, además de reparar la puerta del Templo. También ganó varias batallas frente a los amonitas. La mano de Dios estuvo con Joram y se hizo fuerte, ¨pero el pueblo continuaba corrompiéndose.¨ (27:2). Si hubo algo que Jotam no pudo hacer bien fue transmitir esa reverencia y temor a Dios al resto de la nación. Tampoco supo transmitirle eso a su hijo, Acaz quien fue un rey que nunca busco los caminos de Dios para su vida ni la de su pueblo. Jotam tuvo un corazón dispuesto a servir a Dios pero nunca pudo contagiar al resto de la nación, ni a su hijo por lo cual Acaz reino sobre Judá llevándolo prácticamente a su destrucción después de perder varias batallas frente a los sirios y ante los mismos israelitas. Que importante es poder enseñarles a nuestros hijos los caminos de Dios desde jóvenes para que no se aparten de sus mandamientos cuando ya sean mayores. Acaz fue uno de los peores reyes de Judá que llevo a su pueblo a una estrepitosa caída y sus tesoros fueron completamente saqueados. Acaz inclusive sacrificaba a sus hijos y le enseño a su pueblo a hacer cosas abominables ante los ojos de Dios. Judá fue aún más terrible que las naciones que Dios había expulsado delante de ellos y se apartaron completamente de Dios durante el reino de Acaz.

A pesar de la maldad de Acaz, la misericordia y fidelidad de Dios no se apartó de Judá. La esperanza iba a llegar tras la muerte de Acaz y la subida al trono de su hijo Ezequías, quién temió a Dios con todo su corazón al presenciar como los israelitas fueron destruidos y exiliados por el imperio sirio. Lo primero que hizo Ezequías como rey de Judá fue reparar el Templo de Dios e invitarlo a Él para que venga a habitar nuevamente entre Su pueblo. A pesar del pecado de Judá, Dios siempre está dispuesto a perdonar y restaurar a Su nación cuando está lo busca a Él. Lo mismo sucede en nuestras vidas personales, cuando lo buscamos a Él, Dios viene a restaurarnos sin importar cuán dañado esté nuestro corazón por nuestro pasado y Él vuelve a habitar en medio nuestro. Otra de las cosas que hizo Ezequías fue volver a celebrar la pascua en la nación ya que había sido una tradición importante para los judíos conmemorando como Dios los libró de los egipcios y los hizo un pueblo libre. Ezequías mando invitar a gente de diversas ciudades para que vengan a celebrar a Jerusalén este importante acontecimiento. Muchos se burlaron ya que habían abandonado su fe, pero otros fueron a Jerusalén a celebrar junto al rey. Ezequías logro hacer lo que Jotam no pudo, volver a la nación a los caminos de Dios. Nuestra tarea como cristianos hoy no es simplemente guardar los mandamientos de Dios sino también animar a los demás a que conozcan el poder de nuestro de Dios y experimenten su perdón libertador.

A pesar de que Ezequías estaba haciendo todas las cosas bien iba a tener que enfrentar una seria prueba. El gran imperio asirio lo tenía rodeado y sitiado. Pero Ezequías sabía muy bien y conocía el poder de su Dios como para espantarse ante el enemigo. El rey le dijo al pueblo que confiará en el Dios que ya los había librado antes de enemigos más poderosos que ellos. El hacer las cosas bien no siempre quiere decir que vamos a estar libre de problemas, porque llegaran adversidad, pero si estamos agarrados de la mano de Dios podemos estar seguros que vamos a sobreponernos de los problemas como lo hizo Ezequías. A pesar de que el rey asirio, Senaquerib, maldijo a Dios e intento amedrentar a los judíos, Ezequías se puso de rodillas ante Dios y mando al pueblo a que no teman porque su Dios era el único Dios verdadero y les iba a dar la victoria frente a los asirios por haberse mofado de Él. Los asirios derrotaron a los dioses de las otras naciones porque no eran dioses verdaderos, sin embargo Ezequías conocía que Su Dios era el único Dios verdadero y que Él los iba a librar del enemigo para humillar a Senaquerib y demostrarle que Él es Dios todopoderoso. Ezequías supo como transmitirle su confianza en Dios al resto de la nación y juntos pudieron enfrentar la adversidad y ver como Dios libra a Su pueblo. Dios derroto a los asirios, humillo al enemigo  y Judá se mantuvo firme. Si ponemos nuestra confianza en Dios, Él nos va a librar y dar la victoria en medio de la adversidad. Cuando lleguen las pruebas ponte de rodillas y confía en Dios, no dejes que nadie se meta con tu Dios.

Wednesday, May 25, 2011

El Rey Leproso


¨Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios-¨ 2 Crónicas 26:16

Los siguientes dos reyes de Judá tuvieron algo en común: tanto Amasías como Uzías comenzaron reinando bajo el temor de Dios pero cerca del final de sus vidas se apartaron de Él. Amasías heredo el trono después de que su padre, Joás, fuera asesinado, e ¨hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón.¨ (25:2). Primero que nada Amasías fortaleció a su ejército y se preparo para la guerra. Incluso llego a contratar a cien mil valientes de Israel para que peleen junto a él, pero luego un profeta le advirtió que no vaya a la guerra junto a los soldados israelitas porque Dios no estaba con Israel. Jehová le daría la victoria a su pueblo sin su ayuda. El rey ya le había pagado mucho dinero a los israelitas por lo cual le pregunto al hombre de Dios que iba a pasar con esa inversión que había realizado y la respuesta del profeta fue la siguiente: ¨Jehová puede darte mucho más que esto.¨ (25:9). No importa que hayamos invertido nuestro dinero o tiempo en algo que el Señor nos está diciendo que olvidemos porque la obediencia a Él trae bendición. Amasías decidió obedecer a Dios y fue a la guerra sin los cien mil soldados por los cuales había pagado y fue bendecido por su obediencia ¨porque en Dios está el poder, o para ayudar, o para derribar¨ (25:8).  Cuando obedecemos a Dios, Él nos da mucho más de lo que hemos tenido que renunciar porque Él es fiel. Amasías obtuvo una victoria importantísima porque confió en Dios.
  
Si bien Amasías fue fiel al escuchar al profeta y no llevar a los soldados israelitas, una vez que obtuvo la victoria frente a los edomitas trajo consigo sus ídolos y dioses y los adoro. Dios había bendecido al rey, pero ahora esté se apartó de Él y se fue en pos de otros dioses, dioses que ni siquiera pudieron salvar a su pueblo porque habían sido derrotados por sus propias manos. La ira de Dios vino sobre Amasías el cual permitió que el orgullo se apodere de su vida y fue derrotado por el rey de Israel. Amasías perdió varias batallas más porque la mano de Dios se había apartado de él, termino perdiendo muchísimas riquezas y los muros de sus ciudades fueron destrozados. Finalmente el rey fue asesinado en una conspiración en contra de su persona, y su hijo Uzías de tan solo dieciséis años heredo el trono. Uzías siguió el mismo ejemplo de su padre, comenzó buscando la voluntad de Dios para su vida pero luego permitió que el orgullo lo aleje de Su presencia. Dios bendijo a Uzías mientras este lo servía: ¨Y persistió en buscar a Dios, en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.¨ (26:5). La mano de Dios estuvo con Uzías y lo bendecía en todo lo que hacía. El rey obtuvo importantes triunfos bélicos, reparo los muros que habían sido destruidos, invento diseños y maquinas de guerra, fue un gran agricultor, y su fama se extendió lejos.

Las grandes bendiciones que recibió Uzías terminaron siendo un factor importante en su caída ya que el rey permitió que el orgullo dirija su vida y dejó los mandamientos de Dios. En el momento en que nos olvidamos que todas las bendiciones que hemos recibido han venido de Su mano, es cuando permitimos que el orgullo comience a controlar nuestras vidas, y ahí es cuando comienza nuestra caída porque dejamos de vivir bajo la voluntad de Dios para ir en busca de nuestros propios deseos y anhelos. Cuando dejamos que las bendiciones que hemos recibido se apoderen de nosotros entonces es ahí que perdemos todo porque no somos nada sin Dios. En ningún momento debemos creer que lo que hemos obtenido ha sido por nuestras propias fuerzas, sino que todo lo que hemos recibido ha sido por la gracia de Dios y nuestras vidas deben reflejar esa gratitud hacia nuestro Creador. Cuando dejamos de glorificarlo a Él por lo que nos ha dado es ahí que comenzamos a perderlo todo porque dejamos de reconocer Su señorío en nuestras vidas. El orgullo de Uzías lo hizo pensar por un momento que él era digno de entrar al Templo y quemar incienso a Dios, cuando la ley decía que esa tarea les correspondía exclusivamente a los sacerdotes. Uzías quiso tomar el lugar que no le correspondía porque después de todo él era rey y nadie podía decirle que hacer o no hacer. Cuando Uzías fue confrontado por los sacerdotes se lleno de ira de tal manera que le comenzó a brotar lepra de la piel. El gran Uzías se convirtió en el rey leproso porque permitió que el orgullo dominara su vida y lo alejara de Dios. No permitamos que el orgullo se adueñe de nuestro corazón, sino que busquemos a Dios en todo momento y reconozcamos que todo lo que hemos recibido nos ha sido dado por su gracia.

Tuesday, May 24, 2011

Cuando los Hijos No Siguen el Ejemplo de sus Padres


¨ ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello: porque por haber dejado a Jehová, el también os abandonará.¨ 2 Crónicas 24:20

Pensar que todo el esfuerzo que realizaron Asa y Josafat para reconstruir a Judá y volver al pueblo a los caminos del Señor se derrumbo en tan solo 8 años con el reinado de Joram, primogénito de Josafat. El rey no siguió el ejemplo de sus padres sino que se dejo influenciar por su mujer, la hija de Acab rey de Israel. Una vez más podemos ver la influencia negativa de una mujer sobre un hombre que en vez de seguir al Dios de sus padres decidió ir tras los dioses de su mujer para contentarla. Josafat dedico años de su vida para que el pueblo aprendiera la palabra de Dios enviando gente a enseñar Su palabra por diversas ciudades de Judá. Estoy seguro que si Josafat dedico tanto tiempo para enseñarle a su pueblo la palabra, también se la había enseñado a sus hijos. El problema fue que Joram no la tomo en cuenta y deliberadamente desobedeció la palabra de Dios. Si tan solo Josafat hubiera escogido a cualquier otro de sus hijos como rey de Judá la historia hubiese sido diferente, pero si hubo algo que Joram sí imito de su padre fue el error que esté cometió al hacer alianza con Israel. Imito lo malo y no lo bueno de su padre. Joram tomo como mujer a la hija de Acab y juntos desviaron el reino de Judá para desmoronar todo lo bueno que habían construido sus padres. Peor aún, Joram asesino a todos sus hermanos una vez que se había establecido como rey para evitar cualquier sublevación. Estoy seguro que cualquiera de sus hermanos hubiese sido mejor rey que él, y Elías mismo se lo declaró: ¨Has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú.¨ (21:13).

Joram termino muriendo de una enfermedad muy dolorosa de los intestinos por haber guiado a su pueblo por un mal camino. A diferencia de cómo había sucedido con la muerte de los otros reyes, a Joram no lo enterraron en el sepulcro de los reyes ni le encendieron fuego en su honor ya que nadie lo admiraba. Joram echó por tierra todo lo que habían logrado sus padres y la única razón que Dios no destruyo del todo a su linaje fue por amor a David y el pacto que había hecho con él. Ocozías heredó el trono pero continuo en los mismos pasos de su padre al dejarse manipular por su madre Atalía y su reino solo duro un año porque fue asesinado por Jehú. Atalía se quedo con el trono de su hijo y se encargo de exterminar al resto de la casa de Judá. Ya todos creían que la promesa de Dios no se podía cumplir porque no quedaba nadie en la línea real de David, y Atalía creía que había afirmado su trono. Después de todo ella era la que había reinado realmente al manipular a su esposo y ahora a su hijo durante todo ese tiempo. Pero lo que no sabía era que una hija de Ocozías había escondido a Joás, hijo menor del rey y lo había escondido de la reina. Josabet escondió al bebe y lo tuvieron en el templo donde fue criado por ella y su esposo Joiada, quien era un sacerdote.

Joás creció bajo la enseñanza de Joiada quien le guío a temer a Dios. Después de seis años el sacerdote saco al hijo a la luz pública y lo declaro rey sobre Judá. La promesa de Dios no había fallado, un descendiente de David aún estaba con vida para conservar el trono. Aún en los momentos más adversos y grises cuando la promesa de Dios parece haberse desvanecido, no perdamos la fe porque Él siempre cumple sus promesas y nos enseña que aún hay una esperanza. Eso fue lo que sucedió en Judá donde la gente celebro la proclamación de Joás como rey y la muerte de Atalía. ¨Y se regocijó todo el pueblo del país, y la ciudad estuvo tranquila, después que mataron a Atalía a filo de espada.¨ (23:21). La esperanza de Judá no estaba perdida después de todo y a pesar de que Joás fue proclamado rey a tan solo los 7 años de edad, el pueblo estaba feliz porque el sacerdote Joiada estuvo a su lado para guiarlos nuevamente en el camino de Jehová. Mientras Joás era aconsejado por Joiada el pueblo prosperaba, pero una vez que el sacerdote murió, el rey se aparto de Dios y comenzó a servir a otros dioses. Nuevamente todo el esfuerzo de Joiada por reconstruir a la nación se fue por el piso cuando Joás comenzó a reinar a su manera y olvidarse de los mandatos de Dios. Los breves momentos de avivamiento y de paz en Judá fueron cortados por reyes egoístas que se olvidaron de las enseñanzas de sus padres y del temor a Dios y decidieron seguir los deseos de su corazón. La maldad de Joás llego a tal punto que termino matando al hijo de Joiada quien lo había reprimido por haber dejado los caminos de Jehová. Joás, cuya vida fue salvada por la misericordia de Joiada, ahora pago ese bien con mal y Dios le quitó la vida por su pecado. La desobediencia trae como consecuencia la muerte.

Monday, May 23, 2011

Josafat: El Rey que Dispuso su Corazón en Buscar a Jehová



¨Pero se han hallado en ti buenas cosas, cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ 2 Crónicas 19:3

Josafat siguió en el camino de su padre, Asa, y fue uno de los reyes de Judá que mejor guió a su pueblo a seguir las leyes de Dios. En el libro de Reyes no se menciona mucho sobre Josafat ya que esa historia se enfocó mas entre el enfrentamiento del rey de Israel, Acab, con el profeta Elías, pero ahora en Crónicas tenemos cuatro capítulos dedicados a él y su pasión por buscar a Dios. El rey entendía que la bendición de Dios venía acompañado de la obediencia de su  pueblo por lo cual se dedico a enseñar los mandamientos del Señor a las diferentes ciudades de Judá. Josafat fue un rey al que le gustaba fortalecer sus ciudades tanto arquitectónicamente como espiritualmente por lo cual tuvo paz durante la mayoría de su reinado. ¨Y cayó el pavor de Jehová sobre todos los pueblos de las tierras…Iba pues Josafat engrandeciéndose mucho…Tenía pues Josafat riquezas y gloria en abundancia.¨ (17:10,12 y 18:1). La bendición de Dios estuvo con el rey porque él se dedico a buscarlo y cumplir sus leyes. Josafat corrigió los pasos de su pueblo y se tomo en serio el guardar la palabra de Dios. El Señor ocupaba el primer lugar en el corazón del rey. A pesar de la correcta disposición de Josafat, también cometió errores. Uno de ellos fue haber hecho alianza con el rebelde rey de Israel, Acab. El profeta Jehú reprendió a Josafat por haber intentado ayudar a Israel pero Dios tuvo misericordia de él porque ¨se han hallado en ti buenas cosas y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ (19:3).

Josafat y Acab tenían una buena relación por lo cual el rey de Judá no dudo en ir a ayudar al rey Israelita a enfrentar a Ramot de Galaad. Lo único que Josafat le pidió a Acab fue que consultara con Dios antes de salir a la guerra si era su voluntad, por lo cual llamo a cuatrocientos profetas los cuales todos le profetizaron el bien y la protección del Señor sobre sus vidas. Sin embargo Josafat le pidió específicamente que busque a un profeta de Jehová y Acab conocía uno llamado Micaías, pero que siempre le había profetizado el mal contra él. Tal como sospechaba, Micaías le declara que si va a la guerra contra Ramot moriría. Acab se puso furioso y mando encarcelar al profeta e ideo un plan para no morir en la guerra: Ir disfrazado para que el enemigo no sepa que él era el rey de Israel, en cambio Josafat fue vestido con las ropas reales. Una vez que estaban en el campo de batalla el enemigo vio a Josafat e intentaron matarlo porque creían que era el rey de Israel. ¨Mas Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él.¨ (18:31). Josafat se salvo porque busco a Dios una vez más, pero Acab murió en la guerra tal cual como lo había profetizado Micaías tras un flechazo que había sido lanzado fortuitamente al aire y  lo perforo. Acab aprendió un poco tarde la lección de que no se puede burlar a Dios. La desobediencia de Acab le trajo la muerte, mientras que Josafat fue salvado por disponer su corazón a Dios a pesar de que en esta ocasión había cometido el error de apoyar a Acab.

Josafat fue un gran rey para Judá porque siempre intento buscar a Dios y guiar a su pueblo por sus sendas. Eso no necesariamente significa que vamos a vivir vidas perfectas, Josafat también cometió errores pero la misericordia de Dios no se apartó de él y lo protegió en Ramot de Galaad. El rey iba a volver a enfrentar una crisis en su gobierno un tiempo después cuando los moabitas y amonitas se levantaron para atacar a Judá. El enemigo era mucho más numeroso que su ejército pero Josafat  había aprendido a confiar en Dios. Una vez más el rey clamó a Jehová: ¨ Dios de nuestros padres ¿no eres tu Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quién te resista? Clamaremos a ti y tu nos oirás y salvarás.¨ (20:6, 9). Dios una vez más mostro su gran poder y los judíos ni siquiera tuvieron que pelear porque los moabitas y amonitas se mataron entre ellos tras una confusión. Dios cumplió su promesa: ¨No  habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros.¨ (20:17). Josafat le creyó a Dios, estuvo quieto, dejo todo en sus manos y salió victorioso de la batalla sin tener que luchar. Además pudieron disfrutar del enorme botín de guerra dejado por el enemigo, y los judíos regresaron gozosos y en paz. Dios bendijo al rey porque Josafat estuvo dispuesto a buscar a Dios y obedecerlo de todo corazón. Una vez más vemos como la obediencia a Dios trae bendición y victoria sobre los enemigos.
  
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Saturday, May 21, 2011

Poniendo Nuestra Confianza en Dios


¨ ¿No sabéis vosotros que Jehová Dios de Israel dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos, bajo pacto de sal?¨ 2 Crónicas 13:5

Después del reinado de Roboam su hijo, Abías, heredo el trono. Los enfrentamientos que habían comenzado entre Israel y su padre continuaron con él pero con la diferencia que Abías se había apropiado de la promesa dada por Dios a David de que su descendencia reinaría para siempre. Abías sabía que contaba con el respaldo de Dios y su esperanza estaba puesta en su promesa. La guerra entre Israel y Judá había comenzado y a simple vista los Israelitas eran los favoritos porque doblegaban a los judíos con un ejército de ochocientos mil hombres frente a cuatrocientos mil. Sin embargo Abías contaba con la promesa de Dios y había puesto su esperanza en Él. El rey nunca se dejo intimidar por el ejercito numeroso de Israel, más bien estaba confiado en que lograrían la victoria de la mano de Dios. Antes de la batalla el rey judío se levanta y advierte a los israelitas de su mal camino y que pagarían por su rebelión contra Dios. ¨ ¿No habéis arrojado vosotros a los sacerdotes de Jehová y os habéis designado sacerdotes a la manera de los pueblos de otras tierras? Mas en cuanto a nosotros Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová el Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis.¨ (13:9-10,12). Hay que tener muchas agallas para pararse frente al enemigo que te doblega en número y declararles que van a ser derrotados antes de comenzar la batalla, pero Abías estaba seguro de que triunfarían porque tenía una fe y confianza ciega en su Dios.

Cuando Dios promete algo lo cumple; Abías sabía que la victoria estaba ganada antes de comenzar la batalla. ¡Oh, si tan solo nosotros tuviéramos esa misma certeza de que Dios ya nos ha dado la victoria no tendríamos de que preocuparnos! Confía en sus promesas porque Él es fiel; no te dejes intimidar por las circunstancias o porque el enemigo es más numeroso porque a Dios le encanta obrar a través de nuestras limitaciones. Abías obtuvo la victoria y el precio que pago Israel por su rebeldía fue alto. Los israelitas tuvieron que huir porque la mano de Dios estuvo con los judíos y ese día perdieron quinientos mil hombres. Nunca más se enfrento Israel ante Abías. A pesar de esto el corazón de Abías no fue recto ante Dios y solo estuvo en el trono durante tres años, pero Dios levanto a su hijo Asa como rey el cual busco a Dios con todas sus fuerzas. Asa fue el autor de varias reformas religiosas en Judá quitando todos los ídolos y lugares altos y mandando que el pueblo busque a Jehová y siga sus leyes. Judá tuvo paz debido a que Asa busco a Dios y fueron prosperados como nación, pero al cabo de diez años el rey iba a tener que enfrentar su primera gran prueba. Los etíopes se habían levantado contra Judá con un ejército de un millón de hombres. Si Abías siendo malo pudo derrotar a Israel simplemente por confiar en la promesa de Dios ¿quién iba a impedirle a Asa la victoria frente a este ejército multitudinario?

Antes de enfrentarse a los etíopes Asa pone su confianza en Dios: ¨ ¡Oh Jehová para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos oh Jehová Dios nuestro porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos con este ejército. Oh Jehová tu eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre.¨ (14:11). Judá obtuvo la victoria y destrozaron al ejército enemigo porque habían puesto su confianza una vez más en Dios y no en sus propias fuerzas. Nuevamente a Dios le place mostrar su poderío ante nuestras limitaciones humanas. Él fue el que le dio la victoria a Judá porque permitieron que el Señor los perfeccione en medio de sus debilidades. A pesar de las grandes victorias que obtuvo Asa y de su corazón perfecto para con Dios, cometió un error cerca del fin de su reinado. Cuando los israelitas sitiaron una de sus ciudades, Asa busco ayuda en el rey sirio e hizo alianza con ellos en vez de apoyarse nuevamente en Dios como lo había hecho en las ocasiones anteriores. Israel tuvo que huir debido a la alianza, pero Asa fue reprendido por haberse apoyado en una nación pagana y no permitir que Dios muestre su poderío una vez más. ¿Qué actitud tomamos nosotros cuando tenemos que enfrentar una situación que aparentemente no tiene solución? ¿Buscamos a Dios? ¿Nos apoyamos en sus promesas? ¿Permitimos que Él muestre su poderío a través de nuestras limitaciones? No permitamos que el enemigo nos atemorice frente a los problemas, sino pongamos toda nuestra confianza en Dios quien no dejara que nuestro pie resbale. ¡Dios cumple lo que promete!

Friday, May 20, 2011

Obtenemos lo que Queremos Y Nos Olvidamos de Dios



¨Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él.¨ 2 Crónicas 12:1

Israel se dividió durante el reino de Roboam ya que esté no quiso alivianarle la carga a su pueblo como le habían aconsejado sus ancianos, sino que decidió aumentar los impuestos para ganarse el respeto y el temor de toda la gente. Lo único que termino consiguiendo con esto el rey fue causar una guerra civil donde diez tribus se separaron de Judá. Jeroboam se levanto como el rey de Israel y Roboam fue rey en Judá. Todo este inconveniente se pudo haber evitado si el rey le hubiera hecho caso a sus consejeros pero como eran ancianos el rey no los tuvo en cuenta sino que decidió escuchar a los jóvenes que seguramente estaban más actualizados con el mundo contemporáneo. Muchas veces tomamos por sentado la sabiduría de los ancianos y creemos que ellos ya no entienden nada porque el mundo ha cambiado. Subestimamos su experiencia. Por algo ellos han vivido tantos años y llegado a ser ancianos, deberíamos tomar en cuenta sus consejos y admirarlos, pero la mayoría de las veces encontramos sus ideas anticuadas y las ignoramos. Fue lo que sucedió con Roboam que los ignoro completamente y decidió hacerle caso a los más jóvenes, recientes graduados que seguramente estaban más actualizados con lo que sucedía en el mundo. ¡Qué error que cometió Roboam! Si tan solo se le hubiera pegado una pizca de la sabiduría de su padre, le hubiese hecho caso a los ancianos, pero no lo hizo y el reino de Israel se dividió. Es triste cuando cometemos un error sabiendo que ignoramos el consejo acertado.  

Ese fue tan solo el primer error de Roboam. El segundo fue peor. Roboam se acerco a Dios durante sus primeros tres años y lo buscó para que lo ayude a fortalecer y consolidar su reino, pero una vez que ya había logrado la estabilidad que necesitaba se olvido de Dios y se aparto de sus caminos. Durante los años que Roboam buscó a Dios fue prosperado. El pueblo gozo de un tiempo de paz donde sus ciudades eran fortalecidas e inclusive varios habitantes de Israel vinieron a Jerusalén a buscar de Dios: ¨acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres.¨ (11:17). Dios estaba con Judá y bendecía a su pueblo por lo que el resto de los israelitas venía a buscar su presencia. Lamentablemente solo duro tres años este tiempo de prosperidad y paz porque solo durante esos años Roboam buscó a Jehová. Una vez que su trono ya fue fortalecido y establecido Roboam dejó a Dios seguramente porque ya se sentía seguro y sin necesidad de buscarlo. Después del tercer año comenzó la caída de Judá debido a que su pueblo se apartó de Él. Roboam fue derrotado por el rey egipcio, Sisac, el cual invadió Judá y el resto de sus ciudades y saqueo los tesoros de la casa del rey y del templo. La prosperidad de Judá llego a su fin porque el pueblo había dejado a Dios.

A pesar de la ingratitud de Roboam, Dios es misericordioso y se apiado de su pueblo cuando buscaron su rostro nuevamente en señal de arrepentimiento. ¨Y cuando Roboam se humilló, la ira de Jehová se aparto de él, para no destruirlo del todo; y también en Judá las cosas fueron bien.¨ (12:12). Quizá muchos de nosotros hemos tenido la misma actitud que tuvo Roboam; cuando estamos en problemas buscamos a Dios y pedimos su protección y auxilio, pero cuando recibimos lo que pedimos y encontramos paz en vez de mantenernos agradecidos con nuestro Padre por escuchar nuestras oraciones nos apartamos de él y volvemos a vivir como antes, independientes de Dios. Si Dios ha contestado sus oraciones y bendecido sus vidas no se aparten de Él sino que sigan dependiendo de su gracia y viviendo dependientes de Él porque Su mano es la que nos sostiene en todo tiempo. Si hemos tenido la actitud que tuvo Roboam y nos olvidamos de las cosas grandes que Dios ha hecho por nosotros entonces humillémonos delante de Él antes que sea demasiado tarde, busquemos su rostro y volvamos a vivir bajo Su voluntad porque Él es misericordioso y está dispuesto a levantarnos si lo buscamos. Dios quiere que aprendamos a vivir por fe, dependiendo completamente de Él y su providencia. No importa si las cosas nos estén saliendo bien y mal, mantengámonos en sus manos porque Él está en control de todo y quiere bendecir nuestras vidas. Si has experimentado la bendición de Dios en tu vida, no te apartes de sus caminos sino sigue confiando y dependiendo completamente en Él.