Monday, September 27, 2010

La Ventaja de Conocer las Escrituras


¨Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.¨ Zacarías 9:9

Una de las enseñanzas más grandes que nos dejó Jesús fue que es necesario conocer las Escrituras. Cuando Jesús fue tentado en el desierto salió vencedor porque conocía la Palabra y cada engaño que le presentaba el diablo era refutado con las Sagradas Escrituras. Jesús, a pesar de ser carpintero, conocía las Escrituras y enseñaba en las sinagogas desde muy joven dejando sorprendido inclusive a los fariseos y saduceos, profundos conocedores y estudiosos de la Biblia. Todos se maravillaban por el grado de conocimiento que tenía el Maestro, el cual le dedicaba tiempo a su relación con Dios. Jesús pasaba tiempo con Su Padre y se apartaba al desierto para tener un tiempo de comunión con Él. A pesar de la gran multitud que siempre lo seguía y de la gran necesidad que tenían, Jesús sabía que era necesario apartarse y dedicarle tiempo a solas con Dios. Una semana antes de su crucifixión, Jesús estaba teniendo su entrada triunfal en Jerusalén. Una gran multitud seguía a Jesús y estaba lista para proclamarlo como Rey de su nación. La gente creía que él era el que los iba a librar del opresivo imperio Romano. Jesús pudo haber entrado como el gran salvador de la nación, pero Él conocía las Escrituras y estaba para cumplir con la voluntad de Su Padre. Recordó que el profeta Zacarías había declarado 400 años antes que el Mesías entraría a la ciudad montado sobre un pollino y fue tal cual lo que ocurrió.

La visión de Zacarías fue impresionante ya que describió los acontecimientos con una perfección 450 años antes de que ocurriesen. El problema fue que los fariseos nunca fueron capaces de entender la profecía. En el versículo siguiente a la descripción de la entrada del futuro rey de Sion en un asna, Zacarías dice ¨y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra. ¨ La gente creía que el gran Rey los libraría del imperio romano y gobernaría el mundo, pero obviaron la parte del pollino. ¿Por qué el rey entraría a la ciudad en un pollino envés de en un gran caballo de guerra? Simplemente porque el plan de Dios era diferente al que esperaban los judíos. Dios tenía un propósito diferente e iba a levantar a un rey humilde que avergonzaría a los más sabios y traería salvación para el mundo. No era un gobierno físico, sino uno espiritual, y Jesús entendió esto y por eso deja en claro que estaba para cumplir las Sagradas Escrituras al pie de la letra. Jesús no iba a reinar físicamente, sino que iba a reinar espiritualmente sobre toda la tierra trayendo liberación y paz a las vidas de toda la humanidad. En los próximos dos versículos lo describe claramente ¨Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua. Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble.¨ Con la muerte de Jesús en la cruz y su resurrección comenzó un nuevo reino donde existe el perdón, la paz, la liberación, y la restauración de las almas de la humanidad. Su reino espiritual ya está sobre nosotros.

Dios nos ha dejado Su Palabra para que la escudriñemos y la usemos como un manual de vida. El mismo desafío que le hizo a Josué sobre meditar en Su palabra día y noche es para nosotros también. Dios quiere que estudiemos Su palabra y la pongamos por obra. Quizás muchos de nosotros no entendamos todo lo que está escrito en la Palabra, pero para eso nos ha dejado Su Espíritu Santo el cual está para guiarnos y hablarnos. El meditar en Su palabra nos puede ahorrar muchos problemas y ayudarnos a vencer las tentaciones de este mundo. Dios nos habla hoy a través de la Biblia y sus promesas están ahí para nosotros, solo tenemos que tomarlas y apropiarnos de ellas. Dejemos que Su reino se haga visible en nuestras vidas. Él promete llenarnos de paz y restaurar el doble aquello que nos ha sido robado por el enemigo.

¨Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.¨ Zacarías 10:1

Friday, September 24, 2010

Cambio de Vestimenta


¨Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir ropas de gala.¨ Zacarías 3:4

Parece que Cupido ha estado flechando a unas cuantas parejas en este último mes ya que estuve invitado a un matrimonio diferente cada fin de semana. Lo bueno es que los hombres generalmente usamos el mismo traje así que no tuve que pasar por el dilema de decidir que ponerme en cada ocasión. Lo único que cambie fue la camisa y la corbata. En cambio parece que fuera ley universal que las mujeres no pueden usar un mismo vestido dos veces. Las mujeres se preparan con mucha anticipación para lucir hermosas en el evento. Buscan lo mejor para ponerse, pero sabiendo que no pueden repetir el mismo vestuario. Por mi lado estaba muy agradecido que los hombres no tenemos que pasar por lo mismo y podía disfrutar de las ceremonias usando el mismo traje. Ahora me pregunto qué hubiese pasado si en alguna de las ceremonias hubiera entrado una persona mal vestida entre tanta formalidad. Seguramente la mirada de todos estuvieran puestas en esa persona y se escucharían muchos susurros en todas las mesas señalándolo. Es más o menos lo que sucedió en la visión que tuvo Zacarías donde Josué estaba delante de un ángel vestido de ropas viles, o sea sucias, pero el ángel mandó limpiarlo y traerle ropas de gala.

La visión que estaba teniendo Zacarías simbolizaba la limpieza del Señor para un sacerdocio renovado. Recordemos que Zacarías era uno de los profetas que vino a ayudar con la reconstrucción del templo en Jerusalén. Junto con Hageo la tarea de ellos era animar al pueblo para que continúen con la obra. Como Zacarías era un animador le compartió al pueblo esta visión para que entiendan que lo que Dios quería hacer con ellos era algo nuevo. Dios quería comenzar desde el principio y renovar el sacerdocio que en los últimos años se había corrompido. El pueblo había sido llevado en cautiverio debido a que se habían vuelto idolatras y corruptos, pero ahora estaban de regreso reconstruyendo la ciudad y al mismo tiempo Dios quería reconstruir su relación con ellos por lo cual este cambio de vestimenta representaba una limpieza y pureza para que el pueblo pueda tener acceso hacia Él. Zacarías le estaba recordando al pueblo que el futuro era prometedor y que su relación con Dios no se había perdido.

Esta visión que tuvo Zacarías aún tiene un simbolismo importante para nuestros días. Nuestras ropas están sucias por años de vivir en pecado. Dios nos ha invitado a una gran ceremonia en los cielos, pero el problema es que nuestros trajes y vestidos son viles. No tenemos ropa de gala para semejante evento y no nos sentimos dignos como para aceptar la invitación, pero Zacarías tiene buenas noticias para nosotros. Dios ha decidido despojarnos de nuestras vestiduras viles y vestirnos con ropas de gala. Jesús nos ha dado el regalo de salvación para que podamos tener una relación cercana con Dios. Nuestras ropas ya no son viles y podemos tener libre acceso para presentarnos ante nuestro Padre con una vestimenta nueva y corazones puros. La promesa que Dios tiene para nosotros es la siguiente: ¨Si anduvieras por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar.¨ (Zacarías 3:7). Que hermosa promesa de parte de Dios para nuestras vidas, no somos dignos pero el nos limpia y da ropa de gala para disfrutar de la ceremonia.

Thursday, September 23, 2010

Eres La Niña de Mis Ojos


¨Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos…el que os toca, toca a la niña de su ojo.¨ Zacarías 2:8

Si Zacarías hubiera vivido en nuestros días me lo imaginaría como un gran director técnico de algún equipo. Zacarías no era el típico profeta que venía a dar un mensaje de advertencia, sino que era un gran animador. El profeta sabía que la gente venía de vivir en derrota exiliado por 70 años en Babilonia, no necesitaban escuchar más críticas por sus errores sino que necesitaban ser animados. Zacarías estaba ahí para animar a su pueblo y recordarles que aún seguían siendo el pueblo escogido de Dios. Dios no había olvidado todas las grandes promesas que tenía para ellos y el profeta estaba ahí para recordarles los planes de Dios para sus vidas. Zacarías trae un mensaje de ánimo, de paz, y de juicio sobre sus enemigos que los llevaron en cautiverio. Les dice a los judíos que ellos son la niña de los ojos de Jehová y que Él está en cuidado de ellos. La promesa que Dios le hace al pueblo por medio de Zacarías es que se vuelvan a Él y Él se volverá a ellos (verso 3). Dios les estaba dando la oportunidad de que no cometan el mismo error de sus padres, sino que se vuelvan a Él y Zacarías se los dice con palabras de ánimo recordándoles el prometedor futuro que les espera si escogen seguirlo a Dios.

El amor de Dios no había cambiado hacia su pueblo a pesar de que lo habían olvidado y dejado de lado. Dios declara que tiene un gran celo hacia Jerusalén porque la tiene en alta estima. Él está esperando que su pueblo se vuelva a Él y les declara por medio del profeta que ¨aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sion, y escogerá todavía a Jerusalén.¨ (Zacarías 1:17). Nótese la manera en que el profeta exhorta a Su pueblo a seguir a Dios animándoles sobre el gran futuro que les espera. Dios uso a Zacarías porque sabía que el pueblo necesitaba ser animado después de regresar del cautiverio y ver su ciudad en ruinas. El futuro es mucho más prometedor que el presente por lo cual era el tiempo de que cobren animo y miren hacia adelante. Dios no había olvidado a Su pueblo y estaba dispuesto a levantar la ciudad si se volvían a Él.

Muchos de nosotros podemos aprender una gran lección sobre como Zacarías hablo con el pueblo. Muchas veces nosotros criticamos a nuestros hermanos y somos prontos a señalarlos. Cuando actuamos de esta manera podemos terminar alejando a nuevos creyentes porque se sienten desanimados cuando les señalamos con el dedo y criticamos. Deberíamos tomar una postura como la del profeta y declararles palabras de ánimo, levantarlos cuando caen, y recordarles las promesas que les esperan si deciden levantarse y volverse a Dios. Un futuro prometedor nos espera a todos si ponemos a Jesús en el primer lugar de nuestras vidas. No nos dejemos engañar por la presente situación que estamos viviendo, sino recordemos que lo mejor está siempre por venir si avanzamos tomados de la mano de Dios.

¨Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová.¨ Zacarías 2:10

Wednesday, September 22, 2010

Construyendo Nuestras Casas Mientras el Templo de Dios Está Desierto


¨Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. ¨ Hageo 1:6

¿Les suena familiar esto? Muchos de nosotros nos esforzamos en nuestros trabajos solo para descubrir que el sueldo no nos alcanza cuando se acerca el fin de mes. Sudamos la gota gorda y trabajamos para poder cubrir nuestras necesidades básicas y muchas veces no nos alcanza para nada extra. Nos sentimos frustrados porque soñamos con comprarnos un carro nuevo, o lo último en tecnología, o joyas preciosas, o tantas otras cosas con las que soñamos algún día poder alcanzar. Por más que nos esforzamos en nuestro trabajo parece que el aumento de sueldo nunca llega, y cuando llega simplemente no nos alcanza para poder satisfacer nuestros deseos. Queremos servir a Dios y apoyar algún ministerio en la Iglesia pero primero queremos asegurarnos una buena posición en la sociedad y comprar las cosas que creemos necesarias antes de servirle. Trabajamos prácticamente sin descanso acumulando horas extras en nuestros empleos y ya llegamos demasiados cansados a casa para servir a Dios, y lo dejamos para otro momento. Pensamos que cuando Dios nos de lo que le estamos pidiendo entonces ahí podremos separar tiempo para servirle.

Este problema era el que atravesaban los judíos una vez que retornaron del exilio en Babilonia. Encontraron su ciudad en ruinas y el hermoso templo que Salomon le había construido a Jehová estaba destruido. El pueblo había decidido comenzar a reconstruir la casa de Dios pero cuando se enfrentaron a la oposición simplemente se olvidaron y lo dejaron de lado para ir en pos de sus propios deseos. Cada uno comenzó a preocuparse por su casa y por sus bienes y dejaron el proyecto de Dios a un lado. Es en este momento que llega el profeta Hageo con una hermosa palabra para desafiar a su pueblo y renovarles su compromiso con Dios. Hageo llama a que el pueblo tome conciencia y les pregunta ¨ ¿es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Meditad bien sobre vuestros caminos.¨ (verso 4-5). Debido a que el pueblo ha tenido esta actitud egoísta de buscar lo suyo propio antes que terminar con la construcción de la casa de Dios es que no han recibido bendición. Les dice que es por este motivo que se han sacrificado sembrando mucho pero han recogido poco. Hageo les exhorta a terminar de reedificar el templo primero ya que luego vendrá la bendición de Dios. El pueblo entiende el mensaje y toma una actitud positiva y decide comenzar a trabajar en la obra del Señor. Dios promete a su nación que una vez terminada la obra ¨la gloria postrera de esta casa será mayor que la primera…y daré paz en este lugar.¨ (Hageo 2:9).

Dios exige lo mismo de nosotros hoy. Si bien no tenemos que construir un templo físico para Dios, Él quiere que lo pongamos a Él en el primer lugar de nuestras vidas. El nos ha llamado a cumplir con nuestro ministerio y que le dediquemos tiempo al servicio del Señor. No dejemos la obra de Dios a un lado por dedicarle exclusivamente tiempo a nuestros asuntos personales. Dios promete Su bendición sobre nuestras vidas si nosotros nos esforzamos y cobramos ánimo para trabajar en Su obra. Dios no quiere que descuidemos nuestras responsabilidades personales, pero nos promete bendecir si nosotros lo ponemos a Él en el primer lugar de nuestras vidas. El promete que Su Espíritu irá en medio de nosotros y no nos abandonara. Hoy podemos construir el templo de Dios dedicándole tiempo a Él. Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo por lo tanto no debemos descuidarlo.

¨Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.¨ Hageo 1:9

¨ ¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; más desde este día os bendeciré.¨ Hageo 2:19  

Tuesday, September 21, 2010

Cuando La Justicia Sale Torcida


¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? Habacuc 1:2

Hace pocos días falleció un hermano de nuestra iglesia víctima de un sicario. Fue asesinado cobardemente afuera de su casa mientras salía a hacer sus actividades rutinarias. Fue una víctima más de una historia que parece repetirse constantemente en nuestra ciudad. La violencia parece crecer cada día y hay mucha inseguridad en las calles. Muchos de nosotros podemos preguntarnos como pudo haber pasado algo así con un hombre de Dios. ¿Cómo pudo un hombre justo caer víctima de un impío? ¿Dónde estaba Dios cuando ocurrió esto? Esta no es una pregunta que nos hacemos solamente nosotros en nuestros días, hace muchos siglos atrás el profeta Habacuc le preguntaba lo mismo a Dios ya que no comprendía la situación que estaba viviendo Israel. Israel estaba siendo invadida y destruida por los Babilonios, un pueblo idolatra que no conocía a Dios. Habacuc no entendía porque Dios lo hacía ver destrucción, iniquidad, y violencia ¨por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.¨ (Habacuc 1:4). ¨ Le preguntaba a Dios ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?¨ (verso 13).

Lo interesante es que cuando Habacuc no entendía el por qué Dios permitía que sucedieran estas cosas, el tenía tal intimidad con su Padre que se lo pregunto directamente a Él. El profeta sabía que Dios tenía una respuesta para su carga y por eso se acerco a conversar con Él. Habacuc no se quejo ni protesto, sino que simplemente quería que Dios le dé una respuesta a su dilema. Jehová le respondió al profeta y le contesto lo siguiente: ¨Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.¨ (Habacuc 2:3-4). El juicio llegara para los impíos, todos tendremos que responder por nuestras acciones en esta vida. Los hombres a veces tenemos una vista muy corta y solo vemos las consecuencias inmediatas a nuestras acciones, pero Dios nos dice que esperemos, que Su palabra se cumplirá a su debido tiempo. La sentencia ya ha sido declarada por parte de Dios ¨ ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad!¨ (verso 12).

No debemos cuestionar a Dios, el juicio vendrá y no tardara. El es un Dios justo y nosotros debemos aprender a vivir por fe y no por vista. Quizá ahora veamos violencia y sangre en nuestra ciudad, pero Dios nos ha dado la promesa de que ¨la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.¨ (verso 14). Dios está en control de todo y nosotros debemos aprender a vivir por fe y esperar el cumplimiento de Su palabra sin desanimarnos por la violencia que vemos constantemente en nuestra tierra. Habacuc aprendió rápidamente la lección. Su respuesta fue pedir que Dios avive Su obra en medio de los tiempos y que en medio de la ira se acuerde de la misericordia (capitulo 3 verso 2). Habacuc aprendió a vivir por fe y dejar de mirar las circunstancias adversas que le rodeaban. Aprendió la importante lección de la confianza a tal punto que llego a concluir lo siguiente: ¨Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.¨ (Habacuc 3:17-19). La muerte no es nuestro destino final, Jesús ha vencido la muerte y nos ha dado vida, saquémonos la venda de nuestros ojos y aprendamos a ver la vida con larga vistas confiados en la promesa de Dios.

Monday, September 20, 2010

Preparados Para el Juicio de Dios


¨Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal.¨ Sofonías 1:12

Seiscientos años antes de Cristo, el profeta Sofonías ya se encontraba profetizando sobre el juicio de Jehová hacia su pueblo. Su pueblo había olvidado los mandamientos de Dios y adoraban a ídolos falsos. Quizá muchos de nosotros hoy 2500 años después pensamos igual que el pueblo judío en ese tiempo ya que creemos que Dios no hará nada al respecto de nuestro pecado. No nos bendecirá pero tampoco nos castigará como dicen todos estos profetas locos. Tal vez no andemos atrás de ídolos ni adoramos otros dioses, pero la mayoría ha decido crearse una imagen propia de lo que cree que es Dios. Me he topado con mucha gente que me dice: ¨Sí yo creo en Dios, pero a mi manera. Dios es bueno, no sería capaz de enviar a su creación al infierno.¨ Si tenemos este pensamiento entonces no hay nada que nos diferencie de los idolatras a quienes Sofonías reprochaba. Tal vez no estemos adorando una imagen de madera o de piedra creado por manos humanos, pero igual estamos adorando una imagen que hemos creado con nuestra mente y razonamiento humano. Hemos decidido crear nuestras propias ideas de la naturaleza de dios, tenemos una imagen mental de cómo creemos que dios actúa, pero ignoramos al Dios de las escrituras, al Dios de la Biblia. Su verdadera naturaleza esta descrita en las Sagradas Escrituras, y si nosotros obviamos lo que nos dice Su palabra entonces simplemente estamos creando nuestros propios ídolos y no estamos sirviendo al mismo Dios.

Así como Sofonías le alertaba al pueblo que pronto el juicio llegaría hacia Su pueblo por adorar a falsos dioses y vivir vidas tibias, en otras palabras vidas indiferentes que solo se interesan en uno mismo y dicen ¨que cada uno haga como quiera, ¨ así también nos alerta a nosotros hoy que un día el juicio de Dios llegará sobre nosotros. Nadie podrá escapar este día, y no habrá plata ni oro que nos podrá librar del día del juicio. Por tanto Sofonías nos exhorta a que tomemos acción y dejemos de andar tranquilos y cómodos y que nos pongamos a cuentas con Dios porque así ¨quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová.¨ (Sofonías 2:3). Quizá por el momento nos sintamos bien, seguros y confiados, pero llegara el momento en que ¨la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más, sea asolada y hecha guarida de fieras¨ (verso 15). Debemos estar preparados para cuando llegue el juicio de Dios, ¿estamos seguros que nuestra confianza esta puesta en el Dios de la Biblia o hemos creado nuestra propia imagen mental, humana, y racional de cómo es dios?

De seguro el día del juicio llegara a su tiempo, pero no todo está perdido. Según Sofonías un remanente del pueblo judío iba a ser restaurado e iban a poder retornar a su tierra después del exilio a Babilonia. La misma promesa se aplica para nuestras vidas hoy. Habrá un remanente que será guardado de la ira de Dios, aquellos que no se han olvidado del Dios de la Palabra y no han decidido abandonarlo tras ídolos, aquellos que han decidido vivir de acuerdo a la voluntad de Dios y no su propia voluntad, aquellos que no han decidido quedarse quietos reposando tibiamente, sino que viven vidas apasionadas sirviendo y amando a Dios. No es tarde para pedirle perdón a Dios por vivir vidas tibias ya que ¨En aquel día no serás avergonzado por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí…os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová.¨ (Sofonías 3:11 y 20). Dejemos que Dios apaciente y dirige nuestras vidas y dejemos que Él sea el que nos hable por Su palabra.

¨Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozara sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.¨ Sofonías 3:17

Saturday, September 18, 2010

¿Que Pide Dios de Nosotros?


¨Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.¨ Miqueas 6:8

Miqueas había declarado ya la sentencia de Judá por parte de Dios: el pueblo sería exiliado a Babilonia a causa de su rebelión. Judá se había olvidado del Dios que los libró en Egipto y los guió a la tierra prometida y ahora tenían que pagar las consecuencias. El profeta le pregunta al pueblo que es lo que creían que Dios pedía de ellos; no eran sacrificios ni holocaustos, lo único que Dios pedía a cambio era que el pueblo hiciera justicia, ame la misericordia, y se humillare delante de Dios. El pueblo de Judá era el pueblo escogido por Dios pero la nación no estaba viviendo de acuerdo a sus estatutos. Se suponía que Judá sería un pueblo diferente al resto de las naciones, un pueblo que ame la justicia pero no era el caso. Los mercaderes tenían pesas y balanzas falsas para sacar provecho de sus clientes, los ricos se enriquecían a costilla de los pobres, y la injusticia social reinaba en Judá. Tampoco reinaba la misericordia entre la gente, sino que cada uno buscaba la sangre de su prójimo. No era la imagen que Dios deseaba demostrarle al resto de las naciones de Su pueblo escogido. El momento de que el pueblo de Dios aprendiera su lección había llegado.

A pesar del castigo de Dios, al pueblo de Judá le esperaba una recompensa mucho mayor. Todavía quedaba un futuro por delante más allá del cautiverio y exilio. Miqueas lo declara en el capítulo 7 verso 8 ¨Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.¨  Todavía quedaba una esperanza porque el Dios que exigía de su pueblo misericordia es en esencia misericordioso. Una vez que el pueblo atravesara su justo castigo a causa de su maldad había una recompensa esperándolos con un futuro más prometedor. ¨ ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.¨ (versos 18-19).

Al igual que el pueblo de Judá, Dios nos llama a nosotros como cristianos a ser identificados como personas que amemos la justicia y la misericordia. Ser hijos de Dios requiere intentar vivir una vida poseyendo estos mismos atributos que tiene nuestro Padre. Él es amoroso y misericordioso y nosotros somos vasijas donde Dios deposita esas cualidades en nosotros para que lo reflejemos a un mundo que no lo conoce. Debemos ser personas que la gente pueda identificar como diferentes, amables y misericordiosos. Si no lo somos entonces debemos de cuidarnos mucho del justo juicio de Dios porque Él exige que esos frutos sean palpables en nuestras vidas. No podemos llamarnos cristianos si no vivimos de acuerdo a sus estatutos. Cuidémonos de ser exiliados. Si no hemos vivido una vida de acuerdo a estos términos entonces comencemos desde hoy sabiendo que Dios promete restaurarnos y hacernos volver a nuestra tierra donde podemos ser un fiel reflejo de Su amor en medio de un mundo que no lo ha experimentado aún.