Wednesday, May 25, 2011

El Rey Leproso


¨Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios-¨ 2 Crónicas 26:16

Los siguientes dos reyes de Judá tuvieron algo en común: tanto Amasías como Uzías comenzaron reinando bajo el temor de Dios pero cerca del final de sus vidas se apartaron de Él. Amasías heredo el trono después de que su padre, Joás, fuera asesinado, e ¨hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón.¨ (25:2). Primero que nada Amasías fortaleció a su ejército y se preparo para la guerra. Incluso llego a contratar a cien mil valientes de Israel para que peleen junto a él, pero luego un profeta le advirtió que no vaya a la guerra junto a los soldados israelitas porque Dios no estaba con Israel. Jehová le daría la victoria a su pueblo sin su ayuda. El rey ya le había pagado mucho dinero a los israelitas por lo cual le pregunto al hombre de Dios que iba a pasar con esa inversión que había realizado y la respuesta del profeta fue la siguiente: ¨Jehová puede darte mucho más que esto.¨ (25:9). No importa que hayamos invertido nuestro dinero o tiempo en algo que el Señor nos está diciendo que olvidemos porque la obediencia a Él trae bendición. Amasías decidió obedecer a Dios y fue a la guerra sin los cien mil soldados por los cuales había pagado y fue bendecido por su obediencia ¨porque en Dios está el poder, o para ayudar, o para derribar¨ (25:8).  Cuando obedecemos a Dios, Él nos da mucho más de lo que hemos tenido que renunciar porque Él es fiel. Amasías obtuvo una victoria importantísima porque confió en Dios.
  
Si bien Amasías fue fiel al escuchar al profeta y no llevar a los soldados israelitas, una vez que obtuvo la victoria frente a los edomitas trajo consigo sus ídolos y dioses y los adoro. Dios había bendecido al rey, pero ahora esté se apartó de Él y se fue en pos de otros dioses, dioses que ni siquiera pudieron salvar a su pueblo porque habían sido derrotados por sus propias manos. La ira de Dios vino sobre Amasías el cual permitió que el orgullo se apodere de su vida y fue derrotado por el rey de Israel. Amasías perdió varias batallas más porque la mano de Dios se había apartado de él, termino perdiendo muchísimas riquezas y los muros de sus ciudades fueron destrozados. Finalmente el rey fue asesinado en una conspiración en contra de su persona, y su hijo Uzías de tan solo dieciséis años heredo el trono. Uzías siguió el mismo ejemplo de su padre, comenzó buscando la voluntad de Dios para su vida pero luego permitió que el orgullo lo aleje de Su presencia. Dios bendijo a Uzías mientras este lo servía: ¨Y persistió en buscar a Dios, en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.¨ (26:5). La mano de Dios estuvo con Uzías y lo bendecía en todo lo que hacía. El rey obtuvo importantes triunfos bélicos, reparo los muros que habían sido destruidos, invento diseños y maquinas de guerra, fue un gran agricultor, y su fama se extendió lejos.

Las grandes bendiciones que recibió Uzías terminaron siendo un factor importante en su caída ya que el rey permitió que el orgullo dirija su vida y dejó los mandamientos de Dios. En el momento en que nos olvidamos que todas las bendiciones que hemos recibido han venido de Su mano, es cuando permitimos que el orgullo comience a controlar nuestras vidas, y ahí es cuando comienza nuestra caída porque dejamos de vivir bajo la voluntad de Dios para ir en busca de nuestros propios deseos y anhelos. Cuando dejamos que las bendiciones que hemos recibido se apoderen de nosotros entonces es ahí que perdemos todo porque no somos nada sin Dios. En ningún momento debemos creer que lo que hemos obtenido ha sido por nuestras propias fuerzas, sino que todo lo que hemos recibido ha sido por la gracia de Dios y nuestras vidas deben reflejar esa gratitud hacia nuestro Creador. Cuando dejamos de glorificarlo a Él por lo que nos ha dado es ahí que comenzamos a perderlo todo porque dejamos de reconocer Su señorío en nuestras vidas. El orgullo de Uzías lo hizo pensar por un momento que él era digno de entrar al Templo y quemar incienso a Dios, cuando la ley decía que esa tarea les correspondía exclusivamente a los sacerdotes. Uzías quiso tomar el lugar que no le correspondía porque después de todo él era rey y nadie podía decirle que hacer o no hacer. Cuando Uzías fue confrontado por los sacerdotes se lleno de ira de tal manera que le comenzó a brotar lepra de la piel. El gran Uzías se convirtió en el rey leproso porque permitió que el orgullo dominara su vida y lo alejara de Dios. No permitamos que el orgullo se adueñe de nuestro corazón, sino que busquemos a Dios en todo momento y reconozcamos que todo lo que hemos recibido nos ha sido dado por su gracia.

Tuesday, May 24, 2011

Cuando los Hijos No Siguen el Ejemplo de sus Padres


¨ ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello: porque por haber dejado a Jehová, el también os abandonará.¨ 2 Crónicas 24:20

Pensar que todo el esfuerzo que realizaron Asa y Josafat para reconstruir a Judá y volver al pueblo a los caminos del Señor se derrumbo en tan solo 8 años con el reinado de Joram, primogénito de Josafat. El rey no siguió el ejemplo de sus padres sino que se dejo influenciar por su mujer, la hija de Acab rey de Israel. Una vez más podemos ver la influencia negativa de una mujer sobre un hombre que en vez de seguir al Dios de sus padres decidió ir tras los dioses de su mujer para contentarla. Josafat dedico años de su vida para que el pueblo aprendiera la palabra de Dios enviando gente a enseñar Su palabra por diversas ciudades de Judá. Estoy seguro que si Josafat dedico tanto tiempo para enseñarle a su pueblo la palabra, también se la había enseñado a sus hijos. El problema fue que Joram no la tomo en cuenta y deliberadamente desobedeció la palabra de Dios. Si tan solo Josafat hubiera escogido a cualquier otro de sus hijos como rey de Judá la historia hubiese sido diferente, pero si hubo algo que Joram sí imito de su padre fue el error que esté cometió al hacer alianza con Israel. Imito lo malo y no lo bueno de su padre. Joram tomo como mujer a la hija de Acab y juntos desviaron el reino de Judá para desmoronar todo lo bueno que habían construido sus padres. Peor aún, Joram asesino a todos sus hermanos una vez que se había establecido como rey para evitar cualquier sublevación. Estoy seguro que cualquiera de sus hermanos hubiese sido mejor rey que él, y Elías mismo se lo declaró: ¨Has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú.¨ (21:13).

Joram termino muriendo de una enfermedad muy dolorosa de los intestinos por haber guiado a su pueblo por un mal camino. A diferencia de cómo había sucedido con la muerte de los otros reyes, a Joram no lo enterraron en el sepulcro de los reyes ni le encendieron fuego en su honor ya que nadie lo admiraba. Joram echó por tierra todo lo que habían logrado sus padres y la única razón que Dios no destruyo del todo a su linaje fue por amor a David y el pacto que había hecho con él. Ocozías heredó el trono pero continuo en los mismos pasos de su padre al dejarse manipular por su madre Atalía y su reino solo duro un año porque fue asesinado por Jehú. Atalía se quedo con el trono de su hijo y se encargo de exterminar al resto de la casa de Judá. Ya todos creían que la promesa de Dios no se podía cumplir porque no quedaba nadie en la línea real de David, y Atalía creía que había afirmado su trono. Después de todo ella era la que había reinado realmente al manipular a su esposo y ahora a su hijo durante todo ese tiempo. Pero lo que no sabía era que una hija de Ocozías había escondido a Joás, hijo menor del rey y lo había escondido de la reina. Josabet escondió al bebe y lo tuvieron en el templo donde fue criado por ella y su esposo Joiada, quien era un sacerdote.

Joás creció bajo la enseñanza de Joiada quien le guío a temer a Dios. Después de seis años el sacerdote saco al hijo a la luz pública y lo declaro rey sobre Judá. La promesa de Dios no había fallado, un descendiente de David aún estaba con vida para conservar el trono. Aún en los momentos más adversos y grises cuando la promesa de Dios parece haberse desvanecido, no perdamos la fe porque Él siempre cumple sus promesas y nos enseña que aún hay una esperanza. Eso fue lo que sucedió en Judá donde la gente celebro la proclamación de Joás como rey y la muerte de Atalía. ¨Y se regocijó todo el pueblo del país, y la ciudad estuvo tranquila, después que mataron a Atalía a filo de espada.¨ (23:21). La esperanza de Judá no estaba perdida después de todo y a pesar de que Joás fue proclamado rey a tan solo los 7 años de edad, el pueblo estaba feliz porque el sacerdote Joiada estuvo a su lado para guiarlos nuevamente en el camino de Jehová. Mientras Joás era aconsejado por Joiada el pueblo prosperaba, pero una vez que el sacerdote murió, el rey se aparto de Dios y comenzó a servir a otros dioses. Nuevamente todo el esfuerzo de Joiada por reconstruir a la nación se fue por el piso cuando Joás comenzó a reinar a su manera y olvidarse de los mandatos de Dios. Los breves momentos de avivamiento y de paz en Judá fueron cortados por reyes egoístas que se olvidaron de las enseñanzas de sus padres y del temor a Dios y decidieron seguir los deseos de su corazón. La maldad de Joás llego a tal punto que termino matando al hijo de Joiada quien lo había reprimido por haber dejado los caminos de Jehová. Joás, cuya vida fue salvada por la misericordia de Joiada, ahora pago ese bien con mal y Dios le quitó la vida por su pecado. La desobediencia trae como consecuencia la muerte.

Monday, May 23, 2011

Josafat: El Rey que Dispuso su Corazón en Buscar a Jehová



¨Pero se han hallado en ti buenas cosas, cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ 2 Crónicas 19:3

Josafat siguió en el camino de su padre, Asa, y fue uno de los reyes de Judá que mejor guió a su pueblo a seguir las leyes de Dios. En el libro de Reyes no se menciona mucho sobre Josafat ya que esa historia se enfocó mas entre el enfrentamiento del rey de Israel, Acab, con el profeta Elías, pero ahora en Crónicas tenemos cuatro capítulos dedicados a él y su pasión por buscar a Dios. El rey entendía que la bendición de Dios venía acompañado de la obediencia de su  pueblo por lo cual se dedico a enseñar los mandamientos del Señor a las diferentes ciudades de Judá. Josafat fue un rey al que le gustaba fortalecer sus ciudades tanto arquitectónicamente como espiritualmente por lo cual tuvo paz durante la mayoría de su reinado. ¨Y cayó el pavor de Jehová sobre todos los pueblos de las tierras…Iba pues Josafat engrandeciéndose mucho…Tenía pues Josafat riquezas y gloria en abundancia.¨ (17:10,12 y 18:1). La bendición de Dios estuvo con el rey porque él se dedico a buscarlo y cumplir sus leyes. Josafat corrigió los pasos de su pueblo y se tomo en serio el guardar la palabra de Dios. El Señor ocupaba el primer lugar en el corazón del rey. A pesar de la correcta disposición de Josafat, también cometió errores. Uno de ellos fue haber hecho alianza con el rebelde rey de Israel, Acab. El profeta Jehú reprendió a Josafat por haber intentado ayudar a Israel pero Dios tuvo misericordia de él porque ¨se han hallado en ti buenas cosas y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.¨ (19:3).

Josafat y Acab tenían una buena relación por lo cual el rey de Judá no dudo en ir a ayudar al rey Israelita a enfrentar a Ramot de Galaad. Lo único que Josafat le pidió a Acab fue que consultara con Dios antes de salir a la guerra si era su voluntad, por lo cual llamo a cuatrocientos profetas los cuales todos le profetizaron el bien y la protección del Señor sobre sus vidas. Sin embargo Josafat le pidió específicamente que busque a un profeta de Jehová y Acab conocía uno llamado Micaías, pero que siempre le había profetizado el mal contra él. Tal como sospechaba, Micaías le declara que si va a la guerra contra Ramot moriría. Acab se puso furioso y mando encarcelar al profeta e ideo un plan para no morir en la guerra: Ir disfrazado para que el enemigo no sepa que él era el rey de Israel, en cambio Josafat fue vestido con las ropas reales. Una vez que estaban en el campo de batalla el enemigo vio a Josafat e intentaron matarlo porque creían que era el rey de Israel. ¨Mas Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él.¨ (18:31). Josafat se salvo porque busco a Dios una vez más, pero Acab murió en la guerra tal cual como lo había profetizado Micaías tras un flechazo que había sido lanzado fortuitamente al aire y  lo perforo. Acab aprendió un poco tarde la lección de que no se puede burlar a Dios. La desobediencia de Acab le trajo la muerte, mientras que Josafat fue salvado por disponer su corazón a Dios a pesar de que en esta ocasión había cometido el error de apoyar a Acab.

Josafat fue un gran rey para Judá porque siempre intento buscar a Dios y guiar a su pueblo por sus sendas. Eso no necesariamente significa que vamos a vivir vidas perfectas, Josafat también cometió errores pero la misericordia de Dios no se apartó de él y lo protegió en Ramot de Galaad. El rey iba a volver a enfrentar una crisis en su gobierno un tiempo después cuando los moabitas y amonitas se levantaron para atacar a Judá. El enemigo era mucho más numeroso que su ejército pero Josafat  había aprendido a confiar en Dios. Una vez más el rey clamó a Jehová: ¨ Dios de nuestros padres ¿no eres tu Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quién te resista? Clamaremos a ti y tu nos oirás y salvarás.¨ (20:6, 9). Dios una vez más mostro su gran poder y los judíos ni siquiera tuvieron que pelear porque los moabitas y amonitas se mataron entre ellos tras una confusión. Dios cumplió su promesa: ¨No  habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros.¨ (20:17). Josafat le creyó a Dios, estuvo quieto, dejo todo en sus manos y salió victorioso de la batalla sin tener que luchar. Además pudieron disfrutar del enorme botín de guerra dejado por el enemigo, y los judíos regresaron gozosos y en paz. Dios bendijo al rey porque Josafat estuvo dispuesto a buscar a Dios y obedecerlo de todo corazón. Una vez más vemos como la obediencia a Dios trae bendición y victoria sobre los enemigos.
  
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Saturday, May 21, 2011

Poniendo Nuestra Confianza en Dios


¨ ¿No sabéis vosotros que Jehová Dios de Israel dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos, bajo pacto de sal?¨ 2 Crónicas 13:5

Después del reinado de Roboam su hijo, Abías, heredo el trono. Los enfrentamientos que habían comenzado entre Israel y su padre continuaron con él pero con la diferencia que Abías se había apropiado de la promesa dada por Dios a David de que su descendencia reinaría para siempre. Abías sabía que contaba con el respaldo de Dios y su esperanza estaba puesta en su promesa. La guerra entre Israel y Judá había comenzado y a simple vista los Israelitas eran los favoritos porque doblegaban a los judíos con un ejército de ochocientos mil hombres frente a cuatrocientos mil. Sin embargo Abías contaba con la promesa de Dios y había puesto su esperanza en Él. El rey nunca se dejo intimidar por el ejercito numeroso de Israel, más bien estaba confiado en que lograrían la victoria de la mano de Dios. Antes de la batalla el rey judío se levanta y advierte a los israelitas de su mal camino y que pagarían por su rebelión contra Dios. ¨ ¿No habéis arrojado vosotros a los sacerdotes de Jehová y os habéis designado sacerdotes a la manera de los pueblos de otras tierras? Mas en cuanto a nosotros Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová el Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis.¨ (13:9-10,12). Hay que tener muchas agallas para pararse frente al enemigo que te doblega en número y declararles que van a ser derrotados antes de comenzar la batalla, pero Abías estaba seguro de que triunfarían porque tenía una fe y confianza ciega en su Dios.

Cuando Dios promete algo lo cumple; Abías sabía que la victoria estaba ganada antes de comenzar la batalla. ¡Oh, si tan solo nosotros tuviéramos esa misma certeza de que Dios ya nos ha dado la victoria no tendríamos de que preocuparnos! Confía en sus promesas porque Él es fiel; no te dejes intimidar por las circunstancias o porque el enemigo es más numeroso porque a Dios le encanta obrar a través de nuestras limitaciones. Abías obtuvo la victoria y el precio que pago Israel por su rebeldía fue alto. Los israelitas tuvieron que huir porque la mano de Dios estuvo con los judíos y ese día perdieron quinientos mil hombres. Nunca más se enfrento Israel ante Abías. A pesar de esto el corazón de Abías no fue recto ante Dios y solo estuvo en el trono durante tres años, pero Dios levanto a su hijo Asa como rey el cual busco a Dios con todas sus fuerzas. Asa fue el autor de varias reformas religiosas en Judá quitando todos los ídolos y lugares altos y mandando que el pueblo busque a Jehová y siga sus leyes. Judá tuvo paz debido a que Asa busco a Dios y fueron prosperados como nación, pero al cabo de diez años el rey iba a tener que enfrentar su primera gran prueba. Los etíopes se habían levantado contra Judá con un ejército de un millón de hombres. Si Abías siendo malo pudo derrotar a Israel simplemente por confiar en la promesa de Dios ¿quién iba a impedirle a Asa la victoria frente a este ejército multitudinario?

Antes de enfrentarse a los etíopes Asa pone su confianza en Dios: ¨ ¡Oh Jehová para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos oh Jehová Dios nuestro porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos con este ejército. Oh Jehová tu eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre.¨ (14:11). Judá obtuvo la victoria y destrozaron al ejército enemigo porque habían puesto su confianza una vez más en Dios y no en sus propias fuerzas. Nuevamente a Dios le place mostrar su poderío ante nuestras limitaciones humanas. Él fue el que le dio la victoria a Judá porque permitieron que el Señor los perfeccione en medio de sus debilidades. A pesar de las grandes victorias que obtuvo Asa y de su corazón perfecto para con Dios, cometió un error cerca del fin de su reinado. Cuando los israelitas sitiaron una de sus ciudades, Asa busco ayuda en el rey sirio e hizo alianza con ellos en vez de apoyarse nuevamente en Dios como lo había hecho en las ocasiones anteriores. Israel tuvo que huir debido a la alianza, pero Asa fue reprendido por haberse apoyado en una nación pagana y no permitir que Dios muestre su poderío una vez más. ¿Qué actitud tomamos nosotros cuando tenemos que enfrentar una situación que aparentemente no tiene solución? ¿Buscamos a Dios? ¿Nos apoyamos en sus promesas? ¿Permitimos que Él muestre su poderío a través de nuestras limitaciones? No permitamos que el enemigo nos atemorice frente a los problemas, sino pongamos toda nuestra confianza en Dios quien no dejara que nuestro pie resbale. ¡Dios cumple lo que promete!

Friday, May 20, 2011

Obtenemos lo que Queremos Y Nos Olvidamos de Dios



¨Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él.¨ 2 Crónicas 12:1

Israel se dividió durante el reino de Roboam ya que esté no quiso alivianarle la carga a su pueblo como le habían aconsejado sus ancianos, sino que decidió aumentar los impuestos para ganarse el respeto y el temor de toda la gente. Lo único que termino consiguiendo con esto el rey fue causar una guerra civil donde diez tribus se separaron de Judá. Jeroboam se levanto como el rey de Israel y Roboam fue rey en Judá. Todo este inconveniente se pudo haber evitado si el rey le hubiera hecho caso a sus consejeros pero como eran ancianos el rey no los tuvo en cuenta sino que decidió escuchar a los jóvenes que seguramente estaban más actualizados con el mundo contemporáneo. Muchas veces tomamos por sentado la sabiduría de los ancianos y creemos que ellos ya no entienden nada porque el mundo ha cambiado. Subestimamos su experiencia. Por algo ellos han vivido tantos años y llegado a ser ancianos, deberíamos tomar en cuenta sus consejos y admirarlos, pero la mayoría de las veces encontramos sus ideas anticuadas y las ignoramos. Fue lo que sucedió con Roboam que los ignoro completamente y decidió hacerle caso a los más jóvenes, recientes graduados que seguramente estaban más actualizados con lo que sucedía en el mundo. ¡Qué error que cometió Roboam! Si tan solo se le hubiera pegado una pizca de la sabiduría de su padre, le hubiese hecho caso a los ancianos, pero no lo hizo y el reino de Israel se dividió. Es triste cuando cometemos un error sabiendo que ignoramos el consejo acertado.  

Ese fue tan solo el primer error de Roboam. El segundo fue peor. Roboam se acerco a Dios durante sus primeros tres años y lo buscó para que lo ayude a fortalecer y consolidar su reino, pero una vez que ya había logrado la estabilidad que necesitaba se olvido de Dios y se aparto de sus caminos. Durante los años que Roboam buscó a Dios fue prosperado. El pueblo gozo de un tiempo de paz donde sus ciudades eran fortalecidas e inclusive varios habitantes de Israel vinieron a Jerusalén a buscar de Dios: ¨acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres.¨ (11:17). Dios estaba con Judá y bendecía a su pueblo por lo que el resto de los israelitas venía a buscar su presencia. Lamentablemente solo duro tres años este tiempo de prosperidad y paz porque solo durante esos años Roboam buscó a Jehová. Una vez que su trono ya fue fortalecido y establecido Roboam dejó a Dios seguramente porque ya se sentía seguro y sin necesidad de buscarlo. Después del tercer año comenzó la caída de Judá debido a que su pueblo se apartó de Él. Roboam fue derrotado por el rey egipcio, Sisac, el cual invadió Judá y el resto de sus ciudades y saqueo los tesoros de la casa del rey y del templo. La prosperidad de Judá llego a su fin porque el pueblo había dejado a Dios.

A pesar de la ingratitud de Roboam, Dios es misericordioso y se apiado de su pueblo cuando buscaron su rostro nuevamente en señal de arrepentimiento. ¨Y cuando Roboam se humilló, la ira de Jehová se aparto de él, para no destruirlo del todo; y también en Judá las cosas fueron bien.¨ (12:12). Quizá muchos de nosotros hemos tenido la misma actitud que tuvo Roboam; cuando estamos en problemas buscamos a Dios y pedimos su protección y auxilio, pero cuando recibimos lo que pedimos y encontramos paz en vez de mantenernos agradecidos con nuestro Padre por escuchar nuestras oraciones nos apartamos de él y volvemos a vivir como antes, independientes de Dios. Si Dios ha contestado sus oraciones y bendecido sus vidas no se aparten de Él sino que sigan dependiendo de su gracia y viviendo dependientes de Él porque Su mano es la que nos sostiene en todo tiempo. Si hemos tenido la actitud que tuvo Roboam y nos olvidamos de las cosas grandes que Dios ha hecho por nosotros entonces humillémonos delante de Él antes que sea demasiado tarde, busquemos su rostro y volvamos a vivir bajo Su voluntad porque Él es misericordioso y está dispuesto a levantarnos si lo buscamos. Dios quiere que aprendamos a vivir por fe, dependiendo completamente de Él y su providencia. No importa si las cosas nos estén saliendo bien y mal, mantengámonos en sus manos porque Él está en control de todo y quiere bendecir nuestras vidas. Si has experimentado la bendición de Dios en tu vida, no te apartes de sus caminos sino sigue confiando y dependiendo completamente en Él.

Thursday, May 19, 2011

¿Quién Podrá Contener a Dios?



¨Mas, ¿quién será capaz de edificarle casa, siendo que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo? ¿Quién, pues, soy yo, para que le edifique casa? ¨ 2 Crónicas 2:6

En 1 Reyes vimos como Salomon construyo el Templo de Dios y de cómo se extendió su fama por todo el mundo, pero ahora nuevamente el segundo libro de Crónicas repasa las obras de Salomon. Su historia es contada en los primeros nueve capítulos de este libro, de los cuales seis se enfocan en la construcción y la dedicación del Templo. Salomon hizo grandes obras para su nación, pero siempre será recordado por dos cosas: su sabiduría y por haberle construido casa a Dios. Salomon sabía que esto iba a requerir de mucho trabajo y esfuerzo ¨porque la casa que tengo que edificar ha de ser grande y portentosa.¨ (2:9). Lo difícil no era simplemente construir una casa majestuosa sino cómo hacer para que el Dios todopoderoso viniera a habitar en ella considerando que Él es Dios y ni los cielos lo pueden contener. Aun así Salomon continuo con la obra, dando su mejor esfuerzo y cumpliendo el sueño que había comenzado con su padre David. La obra fue espectacular, gente de todo el mundo venía a admirar semejante obra arquitectónica, pero lo que lo hacía especial es que la presencia de Dios llenaba la casa y la gente podía percibirlo. Sin Dios el templo hubiese sido solo una maravilla arquitectónica mas entre muchas, pero cuando Su presencia lleno el lugar, el templo se convirtió en un lugar sagrado y la gente de todo el mundo podía ver la gloria de Dios reflejarse en aquel lugar. Ellos venían para experimentar eso, no para ver simplemente una obra hecha por hombres. El templo era una maravilla, pero lo que lo hacía especial era que Dios se había dignado a morar en ella para bendecir a Su pueblo.

Salomon no se tuvo que preocupar por invocar a Dios para que venga a habitar en el templo, sino que simplemente dedico el lugar a Dios, y Su presencia lleno la casa. Dice el capitulo cinco de Crónicas que cuando Salomon mandó traer el arca del pacto al Templo y los levitas cantores alababan a Dios ¨entonces la casa se llenó de una nube…porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.¨ (5:13-14). El pueblo estaba realmente alegre no porque la obra había terminado sino porque la presencia de Dios había descendido sobre ese lugar. Salomon en su infinita sabiduría reconoció la misericordia y fidelidad de Dios porque sabía que no eran dignos de su visitación. ¨ ¿es verdad que Dios habitará con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿Cuánto menos esta casa que he edificado?¨ (6:18). El rey había dedicado unos siete años a la construcción del templo, pero aun así nada le lleno más de satisfacción que saber que el Dios todopoderoso se había dignado a vivir entre ellos. No somos merecedores de la visitación de Dios, pero a Él le agrada habitar entre nosotros porque busca una comunión íntima y cercana con cada uno de nosotros. Salomon sabía que por más magnifica que fuera la obra, Su Dios podía habitar en cualquier otra parte del universo pero aún así Salomon se esforzó para darle la mejor casa a Dios que pudiera construir.

Podemos aprender mucho de la actitud de Salomon. La mayoría de nosotros ni siquiera toma en cuenta la grandeza de Dios y el sacrificio que ha hecho por habitar entre nosotros. Hoy gracias a la muerte de Jesús en la cruz podemos tener la dicha de invitarlo a habitar en nuestro corazón. Si aceptamos a Jesús y su perdón podemos disfrutar de una relación íntima con él. ¡Él viene a habitar a nuestras vidas! Nuestro corazón representa ese gran templo que Salomon construyo para que Dios venga a habitar entre su pueblo. Sabiendo que Dios puede habitar en cualquier otra parte del universo, ¿nos maravillamos nosotros de que nada le agrada más que venir a morar en nuestros corazones? ¿o simplemente ignoramos esta gran realidad y vivimos como si nada especial nos hubiese ocurrido? Primero que nada tomemos el tiempo de agradecerle a Dios por venir y querer morar entre nosotros sabiendo cuan débiles y pecadores somos. Aún así Dios quiere llenar nuestras vidas con su presencia y purificarnos para que podamos disfrutar de una relación plena con Él. En segundo lugar preguntémonos si realmente hemos dedicado nuestro mejor esfuerzo para que la casa donde Él habita sea una obra descomunal como la que construyo Salomon. Debemos edificar nuestras vidas alrededor de la santidad de Dios y buscar construirle la mejor habitación que le pudiéramos dar. ¿Nuestras vidas realmente están reflejando esa gloria de Dios? ¿Ven los no creyentes algo diferente en nosotros como para que se quieran acercar a presenciar la grandiosa obra de Dios en nuestra vida? ¿o somos simplemente un templo en ruinas que no refleja nada fuera de lo ordinario? Dios quiere habitar en ti y hacer cosas extraordinarias en tu vida, deja que Él llene tu templo con Su presencia.

Wednesday, May 18, 2011

El Legado Que le Dejamos A Nuestros Hijos



¨Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.¨ 1 Crónicas 22:13

El legado que los padres dejan a sus hijos puede ser muy importante. Al mismo tiempo la obediencia de los hijos es honra para sus padres. El gran templo de Dios fue construido por Salomon, pero el sueño había comenzado con su padre David y él se encargo de traspasarle el sueño a su hijo. David fue un hombre de guerra, pero Dios le había dado la promesa de que su hijo Salomon disfrutaría de paz en la nación y por lo tanto el principal objetivo de David para su hijo era que construya la casa de Dios. David se aseguro de tener todos los planos y materiales listos para que su hijo pudiera trabajar. Con lujo de detalles David dejo los diseños para que Salomon pudiera trabajar porque quería que la construcción del templo sea extraordinaria. Además de eso se encargo de distribuir los deberes de los levitas, músicos y cantores, e inclusive los porteros del templo. Cinco capítulos en el libro de Crónicas son dedicados a esta especial instrucción que David le estaba dejando a su hijo. La construcción iba a requerir de gran trabajo y esfuerzo, y el rey lo sabía, pero le dejo los materiales para que pudiera comenzar la obra sin problemas y además se encargo de distribuir a su equipo de trabajo. David no podía cumplir su sueño personal de construir el templo, pero sabía que su hijo si lo haría y se aseguro de traspasarle ese sueño y anhelo que tenía en su corazón a su hijo.

Los sueños no tienen porque morir con los padres, sino que los hijos también pueden continuar esos anhelos si la visión es transmitida correctamente. Salomon no tan solo honró a Dios al construir el maravilloso templo, una de las maravillas arquitectónicas de la época, sino que también honro a su padre al cumplir con el sueño que había nacido con él. David se pudo jubilar tranquilamente sabiendo que había trasladado la visión a su hijo y que él iba a cumplirla. David le facilito muchísimo el trabajo a Salomon dejándole todos los proyectos, diseños, y materiales para la obra, pero Salomon fue aún más allá consiguiendo más materiales porque Dios estaba de su lado apoyándolo. Además el pueblo también estuvo dispuesto a trabajar en pos de la visión de David y aportaron muchísimo en la construcción. Para que la visión de David fuera completada fue necesario de la colaboración de todos y para eso se necesita saber transmitir la visión al resto de la nación. La construcción del templo no fue sencilla, llevo varios años en completarse, pero mientras Salomon se sometió a la voluntad de Dios en su vida fue prosperado. La confianza que David tenía en Dios fue trasladada a Salomon, quien aprendió mucho de su padre, pero sobre todo el temor a Dios. Lo más importante que los padres les pueden dejar a sus hijos es enseñarles a buscar una relación intima y verdadera con Dios porque solo así podremos alcanzar los sueños que Él tiene para nosotros.

La paz que tuvo David en sus últimos días de vida fue traslada a Salomon y por consecuente a todo Israel. ¨Porque David dijo: Jehová Dios de Israel ha dado paz a su pueblo Israel, y él habitará en Jerusalén para siempre.¨ (23:25). Que diferente que fue para Salomon el recibir el trono ya que su padre David le toco asumir el rol como rey bajo un clima de guerra civil y desconfianza, pero gracias a la estabilidad que logro David, a su hijo le toco subir al trono en un tiempo de completa paz para Israel. Otro de los legados que le podemos dar a nuestros hijos es que aprendan a sentirse seguros y en paz con Dios porque Él es el que los sostiene. David logró después de varios años de guerras alcanzar la paz que fue disfrutada por su hijo Salomon. David lucho por el futuro de sus hijos y logró consolidar su reino de la mano de Dios. El mejor mensaje que un padre le puede dejar a su hijo es el que David le transmitió a Salomon ¨Y tú, Salomon, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario, porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás.¨ (28:9). No hay nada mejor que enseñarle a nuestros hijos que sirvan a Dios con todo su corazón porque con Él podemos estar seguros. El problema es que los hijos aprenden más de las acciones de sus padres que de sus palabras por lo cual es importante que ellos vean que sus padres viven bajo esa intimidad con Dios. David fue un gran ejemplo para sus hijos y a pesar de todas las dificultades que tuvo que enfrentar ¨murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas y de gloria.¨ (29:28).