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Wednesday, April 20, 2011

El Verdadero Valor de Ofrendar

¨No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compro la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata.¨ 2 Samuel 24:24

Además de todas las virtudes que hemos mencionado que tenía el Rey David (mi personaje favorito del Antiguo Testamento), el era también una persona que no tomaba la salida más fácil sino que estaba dispuesto a dar lo mejor para su Dios aún si eso significaba salir de su comodidad. David lo hacía porque lo amaba de todo corazón y por eso siempre soñó con edificarle un Templo a Dios. Su petición fue negada ya que Dios le dijo que él había sido un hombre sanguinario pero que su hijo Salomon sería el indicado porque el gozaría de un reino de paz. David se esforzó en dejarle todos los planos hechos para su hijo y en conseguir los materiales sabiendo que la casa de Dios debía ser hecha con esplendor para que refleje su gloria. Cuando David estaba llegado a sus últimos años de vida él volvió a pecar ante Dios al decidir censar al pueblo cuando Él no se lo había pedido. Nuevamente el arrepentimiento de David es inmediato pero la consecuencia de su pecado trae muerte en Israel. El profeta, Gad, le dice a David que para detener la mortandad era necesario ofrecerle un sacrificio de paz a Jehová. David inmediatamente accede a la petición del profeta y habla con Arauna para comprarle la propiedad para así ofrecerle los holocaustos de paz. Arauna le ofrece regalar su propiedad, pero el Rey se niega ya que quiere darle a Dios lo mejor y no algo que no le cueste nada. David compro el terreno por el precio justo, ofreció el sacrificio de paz, y la mortandad en Israel se detuvo.

La actitud del Rey demuestra una vez más porque tenía un corazón conforme a Dios. David le ofrece lo mejor a Dios, no quiere darle algo regalado, sino algo que tenga un costo para él. Nosotros muchas veces cuando le ofrendamos a Dios le damos de lo que nos sobra, pero nos cuesta ofrendarle cuando estamos con el presupuesto justo. La actitud de David me hizo acordar del ejemplo que Jesús uso para con sus discípulos cuando vio a la viuda dar una pequeña limosna en el Templo, mientras que los fariseos ricos daban grandes cantidades de dinero. Cuando Jesús vio la actitud de ambos grupos les dijo a sus discípulos que la viuda dio mucho más que cualquiera de los fariseos, porque ella dio todo lo que tenía. Dios no mide cantidades, sino las actitudes de nuestro corazón. El quiere que le demos lo mejor porque desea lo mejor para nosotros. David compro el terreno cuando lo pudo haber obtenido gratis porque quería darle a Dios algo de valor. Cuando servimos a Dios debemos buscar siempre hacerlo con todas nuestras fuerzas, dar con un corazón alegre, y saber que Dios siempre está mirando nuestros corazones. No podemos engañar a Dios, Él sabe cuáles son nuestras verdaderas intenciones así que busquemos servirle y entregarle siempre todo de una manera sincera y transparente. Dios busca calidad y no cantidad cuando se trata del servicio y ofrendas.

Esto me llevó a preguntarme si realmente cuando voy a ofrendarle a Dios de mi dinero o de mi tiempo si lo estoy haciendo con una actitud correcta. ¿Le estoy dando a Dios lo mejor? ¿Estoy ofrendando con un corazón alegre? Cuanto he podido aprender de la vida de David y de su pasión por el Señor. David le entrego a Dios siempre lo mejor porque conocía de primera mano la magnificencia de Su gloria y poder. Dios había librado a David de sus enemigos, lo había librado de sus pecados, y por eso David se mostro eternamente agradecido con un corazón completamente entregado y dedicado a Dios. Como darle a Dios de mis sobras cuando Él se merece todo mí servicio, todo mi tiempo, y todo mi corazón. Mi oración para este día es que Dios me dé un corazón agradecido como el de David, que supo ver más allá de sus problemas y poner toda su confianza y todas sus fuerzas en Dios. ¿Cómo podre ofrecerlo yo a Dios algo que no me cueste nada? Él es digno de todo y a Él quiero dedicarle el resto de mis días porque Dios es el único que me ha sostenido en medio de la aflicción y llenado de paz. Él es mi roca y mi sustentador, en Él estoy completamente seguro y sé que nada me podrá alejar de su amor.

Tuesday, April 19, 2011

Examiname Oh Dios

¨Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mí Dios.¨ 2 Samuel 22:21-22

David fue un hombre conforme al corazón de Dios porque siempre estuvo dispuesto a reconocer sus errores y además amó a Dios con todo su corazón. Tenía una pasión por Dios y lo demostró al componer cientos de Salmos y alabanzas. A David le encantaba danzar en la presencia de Dios, disfrutaba pasar tiempo con Él. El rey ya estaba llegando a los últimos años de su reinado, estaba viejo, cansado, pero aun así compone un cantico de alabanzas para Dios. El versículo que resalto a mis ojos fue el 21 porque David dice que ha sido premiado conforme a su justicia. David había cometido errores graves en su pasado y había caído en adulterio y conspiración de asesinato. No son cualidades que uno identificaría como justas o limpias. David sabía que había cometido pecados en su vida, pero también conocía la misericordia de su Dios. Sabía que Dios lo había perdonado. No era un asesino ni adultero porque Dios ya lo había limpiado. Sabía que Dios lo miraba con otros ojos. Cuando realmente experimentamos esta clase de perdón en nuestras vidas nos sentimos libres, somos nuevas criaturas y Dios ya no nos ve con los mismos ojos sino que ha borrado nuestro pasado y nos permite arrancar de nuevo. El peso y la carga del pecado Dios la quita, y David había experimentado esto por lo cual se sentía digno y limpio ante Dios. Era un hombre nuevo por lo cual podía enfrentarse a su Dios limpio y sin culpa sabiendo que Él escudriña y conoce nuestro corazón.

David se preocupo por guardar los preceptos de Dios y nunca apartarse de su camino. Es verdad que cometió algunos errores en su vida, pero él lo reconoció y busco el perdón de Dios. Una vez que su pecado fue borrado sabía que tenía cuenta nueva delante de Dios por lo cual podía decirle ¨Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.¨ Solo alguien que realmente ha experimentado el perdón de Dios en su vida puede entender este concepto, porque a los ojos de los demás siempre iba a ser visto como un adultero y asesino, pero ante Dios era santo. El error no está en haber caído sino en no levantarse cuando fallamos. David se levanto enseguida y busco el perdón de Dios. A pesar de todos los problemas que tuvo que atravesar Dios dijo que David tuvo un corazón conforme a Su corazón. David se dejo moldear completamente por Dios y nunca se aparto de su camino. El caminar con Dios no tiene que ver con nunca fallarle sino con nunca dejarlo, por eso cuando caemos debemos buscar su mano extendida hacia nosotros para levantarnos. Dios quiere lo mejor para nosotros y conoce nuestras debilidades, pero si caminamos con Él vamos a encontrar que Él nos va a ir fortaleciendo en esas áreas que antes fallábamos.

Es importante que aprendamos del ejemplo de David que supo levantarse después de su caída e igual dejarse escudriñar por Dios. David sabía con que ojos lo veía su Padre por lo cual se sentía digno de acercarse ante Él. Muchas personas temen un confrontamiento con Dios porque creen que no son dignos de estar ante Él, pero David conocía demasiado bien el corazón de Dios y sabía que cuando Él perdona nos hace nuevos. Lo peor que podemos hacer cuando caemos es buscar escondernos o justificar nuestro pecado. Es necesario dejar que Dios nos confronte con nuestro pecado, reconocer el error, y dejar que Él nos limpie completamente para que nuestra relación con Él sea restaurada. La gente que se esconde de Dios por temor realmente no ha conocido al Dios amoroso de la Biblia que siempre ha buscado reconciliarse con nosotros. Una vez que conocemos a Dios vamos aprendiendo que lo mejor que podemos hacer es acercarnos a Él y dejar que Él nos confronte con nuestro pecado para restaurar nuestra relación con Él. Solo así vamos a poder sentirnos dignos de estar en su presencia y gozar de una relación plena con Él. David disfruto de su relación con Dios y vivió apasionado por Él porque había experimentado un perdón real y único. Nunca se justifico sino que se acerco a Dios y se dejo moldear por Él; nosotros debemos de hacer lo mismo cuando nos equivocamos, no alejarnos de Dios sino dejar que Él nos perdone y vaya transformado hasta llegar a tener un corazón conforme con el corazón de Dios.

Monday, April 18, 2011

Las Consecuencias del Pecado

¨Y decía Absalón; ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia.¨ 2 Samuel 15:4

David tuvo un arrepentimiento sincero delante de Dios después de haber pecado ante Él y Dios le perdonó, pero eso no quitó las consecuencias que traería su pecado. Dios es amoroso y Él nos perdona cuando venimos ante Él con un corazón contrito y humillado. Él nos libra del peso de la culpa que trae el pecado, sin embargo hay ocasiones en que debemos enfrentar las consecuencias de nuestro pecado y de nuestras malas decisiones. David había recibido el perdón de Dios, pero aún así perdió al hijo que había concebido con Betsabé. Dios nos promete bendiciones, pero el pecado trae maldiciones a nuestra vida. A pesar de que David recibió el completo perdón de parte de Dios, la maldición del pecado ya había hecho efecto en su vida y tuvo que sufrir las consecuencias. Dios puede perdonar a un asesino por ejemplo, pero eso no evita que tenga que ir a la cárcel por consecuencia de sus actos. Lo que Dios si promete es ayudarnos a atravesar esos momentos difíciles, Él está a nuestro lado y promete traer bendición a nuestras vidas aunque estemos pagando alguna consecuencia por nuestro pecado. David tuvo que enfrentar varios problemas debido a la secuela que acarreo su desobediencia y el area que mas fue afectada fue su familia. Hubo muerte de familiares cercanos, incesto, y toda clase de problemas que David tuvo que afrontar debido a su desobediencia. Lo bueno es que busco el perdón de Dios y no tuvo que afrontar esos problemas solo, sino que la mano de Dios estuvo con él guiándolo.

Absalón era uno de los hijos al que David amaba profundamente, pero Absalón quería estar en el lugar que aún no le correspondía. El comenzó a criticar a su padre frente a los demás israelitas para que estos lo sigan a él. Absalón robaba el corazón de su pueblo y lo hacía de una manera muy sagaz, así como los políticos de nuestros días, decía que si él estuviera en el lugar de su padre haría las cosas diferentes, haría las cosas de tal manera para que toda la gente salga beneficiada. Puede ser que David no haya tenido el tiempo suficiente para atender a todos los israelitas o que quizá no tomo las mejores decisiones en algún momento, pero si Absalón tenía un problema con su padre debería ir directamente a él y decírselo, y no a sus espaldas hablando mal de él a escondidas frente al pueblo. La lengua es una herramienta de doble filo y puede destruir vidas. La crítica siempre debe ser constructiva. Es muy fácil para nosotros juzgar a una persona cuando no somos nosotros los que estamos teniendo que lidiar con esa responsabilidad. En vez de criticar y decirle a los demás como nosotros haríamos las cosas mucho mejor, lo que deberíamos hacer es hablar con esa persona y compartir con el nuestra perspectiva u opinión. No se trata de buscar reemplazar a la otra persona o tratar de hacerla quedar mal frente a todo el mundo. Absalón quería el trono de su padre y fue con la intención de arrebatárselo y como todo buen político hoy día lo hizo intentando hacerlo quedar mal frente a su pueblo.

El pueblo se fue atrás de Absalón y lo terminaron proclamando Rey en Hebrón. Cuando David escucho las noticias su corazón se rompió en pedazos porque amaba a su hijo. David termino huyendo de Jerusalén y su hijo invadió la ciudad santa y tomó a las concubinas de su padre para sí. Fue un acto terrible, no creo que un hijo pudiera hacer algo peor que lo que Absalón le hizo a David, pero aún así el Rey amaba a su hijo. Todo este gran mal que tuvo que atravesar David fue consecuencia de su pecado. Absalón intento usurparle el trono a David y termino muriendo en medio de la revolución que el mismo inicio. Su muerte es contada en la Biblia con lujo de detalles. Pensar que el cabello de Absalón que era tan adorado por todos iba a ser un instrumento en su muerte. Su ¨hermosa cabellera¨ queda enredada en unas ramas mientras montaba un caballo y quedo colgando indefenso. El general del ejército de David tomó tres dardos y se los clavo en el corazón. Cuando David se entero de la muerte de su hijo su corazón se rompió por completo porque había ordenado que lo capturasen vivo. David amaba a su hijo y estaba dispuesto a perdonarlo, no quería perderlo, pero Absalón nunca busco su perdón sino su trono. Cuan diferente fue la actitud de David que nunca quiso herir al Rey Saúl porque sabía que era el ungido de Jehová a pesar de que la gente quería que David reinase. Absalón en cambio no tuvo temor del ungido de Dios y termino muriendo en una revolución que comandaba en contra de su propio padre. Las consecuencias del pecado son terribles, pero el amor de Dios y su perdón son aún más grandes y Dios le prometió a David que su descendencia reinaría para siempre.

Friday, April 15, 2011

Cuando No Estamos en el Lugar Donde Debíamos Estar

¨Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la tierra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Raba; pero David se quedó en Jerusalén.¨ 2 Samuel 11:1

¿Nunca se han lamentado cuando una pequeña y equivocada decisión haya afectado sus vidas? Si tan solo hubiese salido unos minutos antes, o si tan solo hubiese ido al otro restaurante, o tomado el otro camino entonces no me hubiese sucedido aquello. La mayoría de las veces estas pequeñas decisiones no tienen demasiada trascendencia, pero hay ocasiones en que una decisión equivocada puede marcar nuestro futuro como sucedió con David. Cada día tenemos que tomar cientas de decisiones, algunas muchas más importantes que otras y sin embargo una pequeña y aparente insignificante decisión puede afectar el curso de nuestras vidas. David tenía como costumbre siempre consultar con Dios antes de tomar una importante decisión porque había aprendido a vivir confiando y dependiendo de Él, pero una mañana se levanto cansado y sin ánimos de salir a la batalla así que decidió quedarse descansando en casa. Fue una decisión sencilla, no creía que fuera algo importante y para que consultar a Dios sobre esa pequeña resolución de quedarse en casa y tomarse el día libre. Me imagino cuanto se habrá lamentado David por haberse quedado en casa si supiera todos los problemas y aflicciones que le iba a acarrear el no haber ido a la guerra en el tiempo en que los reyes salían a la guerra. El libro de Samuel deja bien en claro que el error que cometió David ese día comenzó con una mala decisión del Rey. David estaba en el lugar equivocada, el debía estar en la guerra junto a los demás guerreros, pero se quedo en casa y ahí comenzó la raíz del problema.

Esa mañana en vez de estar en la guerra, como era la costumbre de la época, David se quedo en su palacio disfrutando de un ¨merecido¨ día de descanso. Él era el Rey por lo tanto podía hacer lo que quería y nadie le podía reprochar nada. Aprovecho para salir a su balcón y fue allí donde vio a la mujer más hermosa en su vida bañándose y mando a sus siervos a averiguar quién era. Su nombre era Betsabé, pero lamentablemente estaba casada. Su esposo era Urías, quien se encontraba en el lugar donde debía estar: la guerra, luchando por el Rey y su pueblo. Sin embargo David acostumbrado a obtener lo que quería por ser Rey mando a llamar a esa hermosa mujer y se acostó con ella, luego la mando a la casa. Lo más probable que David creía que su pecado había quedado encubierto, pero tarde o temprano todo termina saliendo a la luz. Betsabé termina quedando embarazada y David tiene que asumir las responsabilidades, aunque primero intenta encubrir su pecado nuevamente al llamar a Urías y darle unos días de descanso con su mujer. Sin embargo Urías sabía muy bien donde debía estar: luchando con sus hermanos. No era momento para descansar, ni estar con su mujer porque sabía que su lugar en ese momento debía estar en el campo de batalla. En ese aspecto Urías fue más inteligente que David porque estuvo en el lugar donde debía estar. Aún así David no aprendió la lección e intento seguir encubriendo su pecado al mandar a Urías al frente de la batalla para que muera. El problema había sido resulto: Urías murió en la guerra y David tomo a Betsabé como su mujer.

El pecado de David se fue haciendo cada vez más grande por intentar cubrirlo: paso de adulterar a conspirar en el asesinato de una persona inocente. Y todo comenzó porque David estaba en el lugar equivocado. Cuán importante es estar enfocados con nuestros ojos espirituales abiertos para saber donde Dios quiere que estemos. David debía estar en la guerra pero se quedo en el palacio. No se quedo porque Dios se lo pidió, sino porque el simplemente quería descansar y disfrutar en su palacio. David fue un hombre con un gran corazón que siempre busco la dirección de Dios y gozaba de una relación intima con Él, pero en un momento de distracción permitió que el enemigo encuentre una grieta en su vida y una cosa llevo a la otra haciendo que David termine matando a una persona inocente. David pudo haber confesado su pecado pero por querer encubrirlo se fue enredando más y más hasta caer al fondo. Finalmente cuando es confrontado por el profeta Natán, los ojos de David son abiertos y se da cuenta de todo el mal que ha causado. David se arrepiente y logra finalmente quitarse todo el peso de culpa de encima, pero ese error del Rey termina trayendo varias consecuencias que lo afligirán en los próximos años. Su hijo muere antes de nacer, otro hijo se rebela contra él y le quiere quitar el trono, y así sucesivamente. Me imagino cuantas veces David debe haber lamentado esa pequeña e insignificante decisión de haberse quedado en el palacio en vez de ir a la guerra. Debemos aprender a poner nuestras vidas en las manos de Dios y confiar en Él inclusive en las pequeñas decisiones que tengamos que tomar. Lo bueno es que David aprendió su lección y se levanto convirtiéndose en el mejor Rey de la historia de Israel.  

Thursday, April 14, 2011

El Rey Conforme al Corazón de Dios


¨Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?¨ 2 Samuel 9:1

Si tuviera que escoger un personaje en toda la Biblia escogería a David porque a pesar de sus fallas y de las múltiples adversidades que tuvo que enfrentar a lo largo de su vida, él se mantuvo firme en su relación con Dios amándole con una pasión inigualable. David temía a Dios y también había aprendido a tener un corazón misericordioso para con los demás. A pesar de ser un gran guerrero y de tener el favor de Dios, su corazón nunca lo llevo a enorgullecerse o dejar a un lado a Dios. En el capítulo 8 del segundo libro de Samuel se nos menciona como David ganaba fama y obtenía la victoria por dondequiera que iba expandiendo el territorio de la nación. A pesar de sus victorias, su corazón estaba completamente entregado a Dios y sabía que Él era el que le daba la victoria. A través de las adversidades David había aprendido a confiar en Dios y esperar en Él. Otra de las cualidades que obtuvo en su relación con su Padre fue la de tener un corazón misericordioso. David se acordó del pacto que había hecho con Jonatán y busco algún sobreviviente de la dinastía de Saúl para poder protegerlo y conservar el linaje de su mejor amigo. Esto era algo inédito ya que la costumbre de la época era que el Rey de una dinastía nueva que accedía al trono matara a toda la descendencia del derrocado Rey para evitar cualquier inconveniente en el futuro. Sin embargo David envés de cortar y poner fin al linaje de Saúl, él busca al único sobreviviente de su descendencia y lo trae al palacio para que viva como un príncipe y coma a la mesa del Rey.

Podemos aprender muchas cosas estudiando la vida de David, pero a mí criterio la más importante es esta cualidad amorosa y misericordiosa que él tenía. La tradición y las costumbres de la época dictaminaban que Mefi-boset debía morir, pero David se mostro misericordioso hacia él y se mantuvo fiel al pacto que había hecho con Jonatán. ¿Cómo puede alguien tan poderoso y famoso como lo era David en ese momento mantenerse con un corazón humilde, amoroso, y compasivo? La respuesta es sencilla. David tenía una relación tan intensa con Dios lo cual le permitió dejarse ser moldeado por Él. Cuanto más tiempo pasamos con Dios y más aprendemos de su infinito amor por nosotros, vamos adquiriendo y absorbiendo esas mismas cualidades en nuestras vidas y corazones. David vivía una verdadera relación con Dios por lo cual su carácter se fue moldeando y asemejándose cada día a Su corazón. La reacción de Mefi-boset fue de sorpresa ya que él sabía que la lógica dictaminaba que debía morir. El mismo se considero como un pobre y simple perro ante la majestad de David, pero aún así el Rey lo tomo y lo puso en su mesa para que disfrute de los mismos deleites que el Rey. La vida de Mefi-boset cambio para siempre debido a un simple gesto de amor y compasión de parte del Rey. Fue un regalo inmerecido pero a partir de ese momento su vida cambio para siempre.

 La actitud que tomo David ante Mefi-boset manteniendo el pacto que había hecho con Jonatán me recuerda a lo que Jesús hizo en la tierra por nosotros. Jesús vino a este mundo para morir por nuestros pecados. Él nos rescato y pago el precio por nosotros para que podamos gozar de una relación genuina con Él. Su sacrificio por nosotros en la cruz es lo que nos da el libre acceso para acercarnos a Dios y buscar tener una relación íntima y cercana con Él. Cuanto más tiempo pasemos a solas con Dios, nuestro interior se va moldeando y renovando cada día a la imagen de Dios. Ese sacrificio que realizo Jesús en la cruz por nosotros fue por misericordia, compasión, y amor hacia nosotros. Esos mismos atributos deben ser los que caractericen nuestras vidas hoy. Los cristianos debemos ser conocidos por tener estas clases de acciones. El amor de Dios en nosotros es el que nos permite contagiar al resto de las personas que aun no han podido conocer ese amor genuino y verdadero. Ante la magnificencia de Dios somos perros insignificantes, pero gracias a Su amor y misericordia podemos disfrutar comiendo de su mesa y confiando en su providencia. Dios es amor, nosotros también debemos comenzar a vivir de esa manera y solo podemos hacerlo si le permitimos a Él moldear y formar nuestros corazones. Que el amor, la misericordia, y la compasión para con los demás forme parte de nuestro diario caminar. Esas fueron las cualidades que tuvo David, el Rey conforme al corazón de Dios.

Tuesday, March 29, 2011

Finalmente David es Proclamado Rey

¨ ¡Como han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán muerto en tus alturas! Angustia tengo por ti, hermano mío, Jonatán. Que me fuiste muy dulce.¨ 2 Samuel 1:25-26

El tiempo de esconderse en las cuevas había pasado para David y ahora le llegaría el momento de ser proclamado Rey de Judá primero, y luego de todo Israel. David que había comenzado como un pequeño y simple pastor de ovejas, ahora se había convertido en el pastor para una gran nación. Ya había enfrentado y vencido a gigantes por lo cual estaba más que capacitado para enfrentar los desafíos de ser Rey. El había puesto su vida en las manos de Dios y siempre le consultaba a Él antes de actuar para asegurarse de que estaba siguiendo la voluntad de su Padre. Saúl y Jonathan habían muerto en la guerra y David nunca apresuro los tiempos de Dios para su vida pudiendo haber comenzado una revolución y matado al Rey prefirió esconderse en las cuevas y esperar el tiempo de Dios. David no se alegró cuando se entero de la muerte del Rey. Hizo luto por Saúl y Jonathan porque sabía que él era el ungido de Jehová y por lo tanto nadie lo podía tocar. El reinado de David tampoco comenzó de un momento a otro, sino que demoro unos siete años y medio desde que fue nombrado Rey de Judá para establecerse como Rey de toda la nación de Israel. La vida de David no fue fácil, pero su corazón siempre estaba puesto bajo la confianza en su Dios. Dios siempre le había dado la victoria a David en medio de cualquier circunstancia porque él se fortalecía en el Señor día a día. En medio de tantas circunstancias adversas y situaciones difíciles, David siempre encontraba la victoria porque Dios estaba con él, y además el Rey tenía un corazón de adorador en medio de las pruebas. El corazón de David nunca se enorgulleció sino que siempre se mantuvo humilde consultando la voluntad de Dios para su vida en todo tiempo.

No fue una tarea fácil para David el reemplazar a Saúl ya que él no era el legítimo Rey porque tras la muerte de Saúl, el general del ejército tomo al hijo de Saúl, Is-boset, y lo nombro como Rey de Israel. Pero David sabía en su corazón que Jehová lo había ungido y llamado para que sea el Rey de toda la nación debido al pecado de Saúl. David supo ser paciente y esperar el tiempo de Dios. El fue Rey de Judá primeramente y tuvo que unir a una nación dividida enfrentando a la casa de Saúl por más de siete años. ¨Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David, pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.¨ (2 Samuel 3:1). A veces creemos que porque Dios nos ha llamado a hacer algo que Él va a darnos todo rápido y fácil, pero muchas veces nos toca esperar y sufrir por obtener las promesas que Dios nos ha dado. David tuvo que esconderse por años de Saúl que lo quiso matar porque lo veía como una amenaza para su reino a pesar de que él era inocente y nunca quiso usurparle el trono. Y aun después de muerto Saúl, David tuvo que esperar más de siete años para poder unir a la nación bajo su reino. David tuvo que enfrentar varios problemas y un sin número de dificultades, pero siempre se mantuvo confiado en las promesas de Dios y se mantuvo fiel escuchando siempre la voz de Dios y consultándole siempre antes de dar un nuevo paso.

La relación especial que tenía David con Dios se manifestaba en las actitudes que tenía el Rey para con Él. Lo primero que hizo David cuando finalmente pudo unir a toda la nación de Israel fue traer el arca del pacto de regreso a Jerusalén. Jerusalén sería la capital de su nuevo gobierno, el cual no sería simplemente el centro político de su reino sino también el centro religioso donde Dios habitaría en medio de su pueblo.  Ahora que finalmente Israel tenía sus límites definidos y toda la nación estaba unida David quería construirle un templo a Dios donde pudiera habitar. La intención del Rey era muy buena y a Dios le agrado que David quisiera construirle una casa para habitar pero no le permitió al Rey hacerlo porque él había demarrado demasiada sangre. David era un guerrero y la construcción del Templo para Dios quedaría a cargo de su hijo Salomon, el futuro Rey de Israel que disfrutaría de un tiempo de paz gracias a David. David siempre tuvo un corazón que agrado a Dios porque siempre le buscó y adoró en medio de las pruebas. La Biblia dice que no hubo otro Rey como David y podemos aprender mucho de su relación con Dios. Cuando nos encontremos en diversas pruebas debemos siempre mantenernos confiados en Dios y tener una actitud de adoración hacia Él. Cuando David traía el arca del pacto de regreso a Jerusalén dice la Biblia que él danzaba de tanta alegría que tenía en su corazón. ¨Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehovᨠ(2 Samuel 6: 14). El gozo debe ser una característica en nuestro diario caminar con Dios porque Él habita en medio nuestro.