Saturday, September 18, 2010

¿Que Pide Dios de Nosotros?


¨Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.¨ Miqueas 6:8

Miqueas había declarado ya la sentencia de Judá por parte de Dios: el pueblo sería exiliado a Babilonia a causa de su rebelión. Judá se había olvidado del Dios que los libró en Egipto y los guió a la tierra prometida y ahora tenían que pagar las consecuencias. El profeta le pregunta al pueblo que es lo que creían que Dios pedía de ellos; no eran sacrificios ni holocaustos, lo único que Dios pedía a cambio era que el pueblo hiciera justicia, ame la misericordia, y se humillare delante de Dios. El pueblo de Judá era el pueblo escogido por Dios pero la nación no estaba viviendo de acuerdo a sus estatutos. Se suponía que Judá sería un pueblo diferente al resto de las naciones, un pueblo que ame la justicia pero no era el caso. Los mercaderes tenían pesas y balanzas falsas para sacar provecho de sus clientes, los ricos se enriquecían a costilla de los pobres, y la injusticia social reinaba en Judá. Tampoco reinaba la misericordia entre la gente, sino que cada uno buscaba la sangre de su prójimo. No era la imagen que Dios deseaba demostrarle al resto de las naciones de Su pueblo escogido. El momento de que el pueblo de Dios aprendiera su lección había llegado.

A pesar del castigo de Dios, al pueblo de Judá le esperaba una recompensa mucho mayor. Todavía quedaba un futuro por delante más allá del cautiverio y exilio. Miqueas lo declara en el capítulo 7 verso 8 ¨Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.¨  Todavía quedaba una esperanza porque el Dios que exigía de su pueblo misericordia es en esencia misericordioso. Una vez que el pueblo atravesara su justo castigo a causa de su maldad había una recompensa esperándolos con un futuro más prometedor. ¨ ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.¨ (versos 18-19).

Al igual que el pueblo de Judá, Dios nos llama a nosotros como cristianos a ser identificados como personas que amemos la justicia y la misericordia. Ser hijos de Dios requiere intentar vivir una vida poseyendo estos mismos atributos que tiene nuestro Padre. Él es amoroso y misericordioso y nosotros somos vasijas donde Dios deposita esas cualidades en nosotros para que lo reflejemos a un mundo que no lo conoce. Debemos ser personas que la gente pueda identificar como diferentes, amables y misericordiosos. Si no lo somos entonces debemos de cuidarnos mucho del justo juicio de Dios porque Él exige que esos frutos sean palpables en nuestras vidas. No podemos llamarnos cristianos si no vivimos de acuerdo a sus estatutos. Cuidémonos de ser exiliados. Si no hemos vivido una vida de acuerdo a estos términos entonces comencemos desde hoy sabiendo que Dios promete restaurarnos y hacernos volver a nuestra tierra donde podemos ser un fiel reflejo de Su amor en medio de un mundo que no lo ha experimentado aún.

Thursday, September 16, 2010

Respaldado Por el Poder de Dios


¨Mas yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.¨ Miqueas 3:8

Miqueas tenía la difícil tarea de abandonar su tierra en Moreset y dirigirse hacia Jerusalén para brindarles malas noticias. El juicio de Dios iba a llegar sobre la corrupta Judá y los primeros que fueron reprochados por boca del profeta Miqueas fueron los líderes que oprimían a los pobres y los falsos profetas que le declaraban al pueblo las cosas que querían oír pero que no eran ciertas. Imaginen cuán difícil ha de haber sido la tarea de este profeta que ni siquiera moraba en Jerusalén, que tendría que amonestar a profetas conocidos y queridos por el pueblo, y además tenía que reprender a los líderes. No era una fácil tarea para Miqueas que venía de un pueblo rural y quizá podría considerarse pequeño delante de las personas que Dios le había mandado reprochar, pero Miqueas sabía muy bien que estaba respaldado por el poder de Dios y es ahí que clama ¨Yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.¨ El tenía la seguridad y el respaldo de Dios porque no estaba ahí para proclamar lo que la gente quería escuchar sino lo que el Espíritu de Jehová quería comunicarles.

A Miqueas le toco profetizar sobre la destrucción y cautiverio de Judá a causa de tantas injusticias sociales realizadas por los grandes líderes escogidos para cuidar a su pueblo. Los líderes deberían ser los que pongan el ejemplo y los profetas deberían profetizar solo lo proveniente de parte de Dios, pero no fue el caso. Los falsos profetas preferían quedar bien con el pueblo y se dieron cuenta que podían hacer un negocio del don que Dios les había dado. A la gente adinerada les profetizaban cosas agradables para recibir a cambio grandes recompensas económicas, mientras que a los pobres les profetizaban calamidades. Cuán equivocados estaban si creían que sus palabras tenían poder. El poder viene de Dios por lo tanto ¨serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos¨ (verso 7).

Como cristianos Dios espera que nosotros seamos un ejemplo para los no creyentes. Nosotros somos los llamados a ser luz en este mundo. Una cosa es tropezar de vez en cuando en nuestro diario caminar y otra es hacer que los otros tropiecen debido a nuestro pobre ejemplo. Debemos de cuidarnos y no ser como esos falsos profetas que le declaraban al pueblo lo que querían escuchar. Dios nos ha dado su poder y sabiduría para denunciar las injusticias sociales y el pecado. Cuando Dios nos mande hablar no nos quedemos cayados por temor, ni tampoco nos creamos menos porque no tengamos una posición importante, sino que escuchemos la voz de Dios y denunciemos las injusticias. Qué bueno que fue para Miqueas saber que un remanente iba a quedar en Judá y saber que Él iba a reinar sobre ellos. No todo estaba perdido y ya 700 años antes de Cristo el estaba profetizando sobre la venida del Mesías de Belén Efrata.

Wednesday, September 15, 2010

No Pierdas Tu Oportunidad


¨Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano! Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, al Dios nuestro el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos.¨ Isaías 55:6-8

Hay muchas promesas bíblicas que podemos encontrar en Isaías, pero este es sin dudas uno de los pasajes más conocidos del libro del profeta. El ser humano es muy frágil y nunca sabemos cuando llegara el momento de nuestra partida por eso es importante estar siempre preparados. El fin de semana pasado en Uruguay murió un jugador de futbol de tan solo 22 años de edad con todo el futuro por delante. Fue algo que conmovió a toda la nación porque estaba jugando en un equipo conocido, pero sobre todo porque era un chico muy joven que gozaba de perfecta salud. De un momento para otro en un accidente automovilístico perdió su vida inesperadamente y todos fueron impactados por la notica. Muchas veces damos por garantizado nuestros días en esta tierra y dejamos elecciones o cosas importantes para más adelante pensando que después tendremos tiempo de hacerlas, pero de un momento a otro nuestras vidas pueden tomar un vuelco drástico y no tendremos la posibilidad de hacer las cosas que queríamos. El profeta Isaías conocía perfectamente nuestra frágil condición humana y por eso exhortaba a Su pueblo a que busquen a Dios mientras puede ser hallado. Ahora es el momento de buscar a Dios, no hay razón para buscarlo más tarde, este es el momento.

Muchos jóvenes creemos que tendremos tiempo de buscar de Dios cuando seamos viejos, cuando ya hayamos vivido y disfrutado nuestras vidas, pero la verdad es que simplemente estamos perdiendo nuestro tiempo ahora porque Dios tiene grandes cosas para nosotros hoy. Isaías exhortaba a Su pueblo a buscar de Dios ahora que estaba cercano y esta verdad no puede ser más cierta hoy que nos ha dejado a Su Espíritu Santo para morar en medio nuestro. Dios tiene grandes planes para nuestras vidas y no quiere que perdamos el tiempo haciendo cosas innecesarias. Él está esperando que lo busquemos ahora y dejemos nuestros sueños de lado, que busquemos cuales son los sueños que Él tiene para nosotros porque Su plan para nuestra vida es algo aún más grande de lo que nosotros podemos imaginar o soñar. Dios quiere darnos grandes sueños y cumplirlos en nuestras vidas, pero para eso debemos de buscarlo ahora que puede ser hallado, ahora antes que sea demasiado tarde.

El profeta también es muy claro en recordarnos que no hay pecado que Dios no pueda perdonar. Si nos arrepentimos de corazón y cambiamos nuestra actitud frente al pecado nuestro Padre es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad cualquiera sea nuestra condición. No hay pecado que nos pueda separar de Dios si lo buscamos ahora que está cercano, si lo buscamos ahora que puede ser hallado. Este es el momento para buscar su perdón, para buscar su dirección, y para vivir la vida que Él tenía planeada para nosotros desde el principio. Él se olvida de nuestro pasado, nos ofrece un futuro prometedor, una esperanza nueva, y un gran porvenir. Pero no dejemos pasar este momento, la decisión se tiene que tomar ahora que Dios está cercano.

Persevera en el temor de Jehová en todo tiempo. Porque ciertamente hay un porvenir y tu esperanza no será frustrada. Proverbios 23:17-18

Tuesday, September 14, 2010

Es Imposible Huir de la Presencia de Dios


¨ ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda?¨ Jonás 4:11

La mayoría de nosotros conoce la historia de Jonás, mejor conocido como el profeta desobediente porque no quiso escuchar la voz de Dios cuando le ordenó que vaya a predicarles a los asirios en Nínive porque que ellos eran el enemigo de Israel. A pesar de que él escucho claramente la voz de Dios decidió tomar otra ruta y seguir su propio camino. Jonás se fue en un barco dirigido a Tarsis, justamente una ciudad que quedaba opuesta a la dirección de Nínive. Jonás buscaba huir de la presencia de Jehová, pero él pronto se daría cuenta de que eso es imposible. Dios mando una fuerte tormenta que agitaba la nave de tal manera que todos creían que iban a perecer. Jonás reconoció que él era el causante de todo el mal y la tripulación lo lanzó al mar. La tormenta cesó y un gran pez se trago a Jonás donde estuvo por tres días hasta que reconoció que era imposible huir de la presencia de Jehová. En ese momento el pez vomita a Jonás y Dios lo manda una vez más al profeta para que vaya a predicarle a los asirios y advertirles que su ciudad sería destruida si no se arrepentían de su mal camino.

En un principio uno podría suponer que Jonás no quiso ir a predicar a Nínive por temor ya que era una ciudad muy violenta. En una batalla ganada por los asirios llegaron a quemar a sus tres mil cautivos, hicieron pilares con sus cuerpos, formaron un pilar de cabezas en la entrada de la ciudad, y colgaron setecientos hombres en estacas. Era realmente un pueblo muy violento y sangriento, un lugar donde cualquier persona temería ir a reprender. Pero Jonás no huyo por esa razón. Al final de la historia vemos que Jonás estaba enojado porque Dios decidió perdonar a los habitantes de Nínive cuando estos escucharon la profecía de Jonás y se arrepintieron de sus malos caminos. El creía que ellos eran el enemigo y no merecían el perdón de Dios. Eran gente violenta y merecían morir por sus pecados. En el fondo Jonás quería que ese pueblo pereciera por su pecado.

Para Jonás esa gente no merecía el perdón de Dios. Quizá para muchos de nosotros hoy se nos haga difícil orar por nuestros enemigos por razones similares. Creemos que los demás han hecho tanto daño y tanto mal que merecen morir por sus pecados, pero nos olvidamos que Dios pagó un precio muy alto para que todos sean salvos. Él envío a Su hijo para que muera en la cruz por nuestros pecados y desea que todos procedan al arrepentimiento. Para Dios no hay pecado tan grande que no se pueda perdonar, sino que Él quiere salvar hasta a los más repudiados por la sociedad. Debemos estar agradecidos a Dios por su gran misericordia y reconocer que si no fuera por su gracia ninguno de nosotros mereceríamos Su perdón y salvación. No nos enojemos cuando uno de nuestros enemigos llegue a los pies de Cristo, sino gocémonos con ellos sabiendo que Dios es el único que puede cambiar sus corazones y transformarlos en nuevas criaturas. ¿Como nos sentiríamos nosotros si Dios nos pidiera que vayamos a predicarle a Bin Laden para que reciba salvación? ¿Lo haríamos? Hasta las personas más sanguinarias y violentas son vistas con misericordia por Dios si de verdad se arrepienten de sus malos caminos. Dios aborrece el pecado pero es grande en misericordia para perdonar al arrepentido de corazón.  

¨Sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.¨ Jonás 4:2

Thursday, August 26, 2010

Volviendo a Vivir

¨Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.¨ Ezequiel 37: 9

Ezequiel fue llevado por el Espíritu a un valle lleno de huesos secos. La Biblia hace especial énfasis en que estos huesos estaban ¨secos en gran manera¨, y en ese momento Dios le pregunto al profeta si él creía que esos huesos podrían cobrar vida. Ezequiel conocía el poder de Dios y le contesto que si Él quería lo podía hacer posible, ya no había nada que el profeta no podía creer viniendo del todopoderoso. En ese momento los huesos comenzaron a juntarse, y se comenzaron a cubrir con tendones, y piel. Pero estos cuerpos aún no habían cobrado vida porque no tenían espíritu. A pesar de que ya no eran huesos secos, seguían siendo un montón de cuerpos muertos e inmóviles. Fue en ese momento que el Señor soplo su Espíritu desde los cuatro vientos y los cadáveres cobraron vida. Así mismo como esos huesos secos en gran manera cobraron vida así también el pueblo esparcido y derrotado de Israel iba a recobrar vida y volver a ser una nación grande y fuerte. Con esta profecía Dios lo dejo ver a Ezequiel que aún había esperanza para su pueblo a pesar de que las circunstancias demostraban lo contrario. Jehová no había castigado por siempre a Israel y Su Espíritu iba a estar sobre ellos, Su presencia iba a morar en medio de ellos.

Así como los huesos secos que no cobraron vida hasta que llegó el soplo del Espíritu, hay muchas personas andantes por la vida sin un propósito y razón por la cual vivir. Viven cada día como si fuera una carga y no entienden el significado de la vida. Viven una vida sin esperanza y solo aguardan su muerte. Son simplemente un montón de huesos secos, y secos en gran manera. Pero la Biblia dice que hay esperanza para ellos, solo necesitan recibir el soplo del Espíritu que les hará entender su propósito en esta vida y les devolverá la esperanza perdida. Dios quiere lo mejor para nuestras vidas, pero nosotros necesitamos abrir nuestros corazones y permitirle que Él sople de su abundante vida y gracia en nosotros. Podemos pasar toda la vida buscando satisfacer nuestros propios deseos para llenar ese vacío, pero no podremos conseguirlo si no permitimos el soplo del Espíritu en nuestras vidas.

Muchos de nosotros quizá ya hemos recibido ese soplo y vivimos una vida llena de esperanza, pero hay muchos que aún no han podido experimentarlo por lo cual es importante compartir ese regalo con los demás. No miremos a esta gente como huesos secos sin vida ni esperanza, porque el Espíritu puede revivir hasta los huesos más secos. Así como Dios llevo a Ezequiel al valle de los huesos secos para que vea como los huesos cobraban vida, Dios nos pone gente en nuestro camino para que les compartamos de esa nueva esperanza. Dios quiere soplar de su Espíritu en cada uno de nosotros y llenarnos de vida, gozo, paz, y justicia. Él quiere habitar en medio de nosotros.

¨Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.¨ Ezequiel 37: 14

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Tuesday, August 24, 2010

¡Todavía Hay Esperanza!


¨El día que os limpie de todas vuestras iniquidades, haré también que sean habitadas las ciudades, y las ruinas serán reedificadas.¨ Ezequiel 36:33
Ezequiel profetizó sobre la caída de Israel debido al pecado del pueblo que se había olvidado de su Dios yendo atrás de ídolos, e inclusive llegaron tan lejos con su maldad que sacrificaron a sus hijos. A diferencia de otros profetas a él le toco vivir en su tiempo la caída de Jerusalén y la deportación de su gente a Babilonia. Los primeros 35 capítulos del libro del profeta anuncian el castigo de Dios sobre su pueblo, pero en el capítulo 36 luego de la caída de Israel llega el mensaje de esperanza para su gente. El pueblo sufrió el merecido castigo de Dios, pero Él no había abandonado a Su pueblo y prometió perdonar sus pecados y establecer un nuevo pacto con ellos. La misericordia de Dios no se apartó para siempre de Israel. Los últimos capítulos del libro de Ezequiel son dedicados a consolar a Su gente con la promesa de que Dios volvería a restaurarlos a pesar de que no merecían Su perdón. ¡Todavía había esperanza para la nación!
Al igual que el pueblo de Israel nosotros hemos pecado y eso nos ha alejado de Dios. El pecado no nos permite vivir una relación intima con Dios y muchas veces vivimos esclavizados al pecado. Las buenas noticias son que Jesús ya pago el precio por nuestros pecados y ahora podemos tener libre acceso a nuestro Padre. El sacrificio de Jesús en la cruz por nosotros es suficiente para restaurar nuestra comunión con Dios, solo tenemos que aceptar ese regalo para salir de la esclavitud  y volver a habitar la tierra que Dios nos ha prometido. El perdón es algo maravilloso y Mark Twain lo definió mejor cuando dijo ¨ El perdón es la fragancia que la flor deja en el pie de aquel que lo aplasta. ¨ No merecemos el perdón y el castigo de nuestra maldad es la muerte, pero por la gracia de Dios El nos restaura y levanta. ¡Qué bueno es saber  que Dios ha decidido tener misericordia de nosotros y darnos una esperanza nueva!
A cambio del perdón que hemos recibido Dios nos pide que nosotros también perdonemos a aquellos que nos han ofendido. Para muchos acá viene la parte difícil ya que creemos que aquellas personas que nos han dañado no merecen nuestro perdón. Es fácil recibir el perdón, pero cuando otra persona nos ofende a nosotros nos cuesta perdonarlo. Debemos aprender del perdón de Dios que es algo que recibimos inmerecidamente. De la misma manera aunque nos parezca que nuestro prójimo no merece nuestro perdón el Señor nos pide que lo hagamos. Es el único requisito que Dios nos pide a cambio de su perdón. Esto viene como algo natural para aquellos que realmente entienden el significado del perdón y lo han experimentado en sus vidas. Dios quiere restaurar las ruinas en nuestras vidas, pero para eso debemos perdonar a los que nos ofenden. Para los que se les hace difícil perdonar, pídanle a Dios que les dé un corazón nuevo, un corazón de carne.
¨Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.¨ Ezequiel 36:26

Monday, August 23, 2010

La Amistad Entre Jonatán y David

¨El alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo…E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba más que a sí mismo.¨ 1 Samuel 18:1,3

Muchas veces tenemos un concepto equivocado sobre la amistad y creemos que los amigos están ahí para ayudarnos a pasar un buen rato o divertirnos juntos. Nos olvidamos que ser un amigo no es simplemente estar ahí en las buenas sino que el verdadero amigo también está en las malas. Muchos amigos desaparecen cuando la cosa se pone negra, pero es en ese momento que aprendemos quienes son nuestros verdaderos amigos. Y nosotros ¿cómo tratamos a nuestros amigos? ¿Estamos ahí a su lado cuando nos necesitan? o ¿simplemente nos gusta estar con ellos para divertirnos? La amistad no busca sacar provecho de la otra persona sino que es una relación donde ambas partes pueden confiar en el otro. El amigo es aquella persona en la que confiamos ciegamente y sabemos que busca nuestro bien siempre. Como cristianos debemos mostrarnos amigos en todo tiempo y guardar nuestro testimonio, debemos tener el carácter de Cristo, aprender a ser mansos y humildes, y que nuestros amigos sepan que pueden contar con nosotros en todo tiempo. En este mundo lleno de egoísmo, es muy difícil encontrar personas que pongan las necesidades de otros como suya propia, por eso la Biblia nos manda amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Podemos aprender mucho sobre la amistad de la Biblia, específicamente en la relación que tuvo Jonatán con David. David era un pastor de ovejas, pero con una gran fe en Dios, y su fama venía creciendo en Israel ya que se estaba convirtiendo en un gran guerrero. Ya había vencido al gigante Goliat, y el Rey Saúl lo invitaba al palacio para que le tocara salmos con el arpa ya que veía en David un espíritu diferente, un espíritu de paz. Jonatán era el hijo de Saúl, el príncipe y por lo tanto el futuro Rey de Israel, y rápidamente se convirtió en un gran amigo para David. Los dos venían de muy diferentes ambientes, uno había crecido en el palacio, mientras que el otro se dedicaba a pastorear ovejas, pero a pesar de sus diferencias ambos forjaron una excelente amistad. La fama de David creció y la gente amaba más a David que a Saúl. Fue ahí donde comenzaron los celos del Rey que comenzó a ver a David como una amenaza para su trono, pero Jonatán nunca dejo de amar a David y se mostro amigo en todo tiempo, aun cuando su padre lo declaro como enemigo público número uno e intento quitarle la vida.

Jonatán sabía que David era una amenaza para quitarle el trono pero aun así el amaba a David como a si mismo e inclusive le salvó la vida cuando su padre intento matarle. Su amistad era tan fuerte que David sabía que podía confiar en él e hicieron un pacto. Amigos como estos es difícil encontrar en la vida, Jonatán estaba dispuesto a dar su vida por la de David a pesar de que este podía ocupar su lugar como Rey de Israel. Jonatán quería lo mejor para David y lo protegió del enojo de su padre. Cuan bueno sería encontrar un amigo así en el cual podemos confiar plenamente y saber que nunca nos va a fallar, pero más importante es intentar ser esa clase de amigo para los demás. Debemos aprender a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos así con el mismo grado de amor que Jonatán tenia para con David.

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